LA CLAVE DEL DÍA

El País pide al Gobierno que permita la subida de salarios

El periódico asegura que el malestar de muchos ciudadanos se debe a la precariedad de los nuevos empleos y los sueldos congelados

No se fía de la recuperación y propone animar la demanda con más dinero para los ciudadanos

Los editoriales dedicados a las últimas revelaciones sobre la responsabilidad del copiloto del Airbus de Germanwings en la muerte de 150 personas aparecen en todos los periódicos, por lo que cuesta encontrar alguno que se dedique a otro asunto.

El País publica uno sobre la economía, que, con un estilo sorprendemente moderado, censura al Gobierno del PP por su satisfacción con las nuevas previsiones.

El editorial afirma que el crecimiento del PIB se debe a causas ajenas al Gobierno, que son la depreciación del euro y el abaratamiento del petróleo, y, dado que el Gobierno no quiere liberalizar sectores como el energético ni bajar los impuestos, le pide un acuerdo entre los sindicatos y la patronal para que se suban los salarios de los trabajadores.

Buena parte de la creación de empleo abunda en contratación precaria; las rentas salariales siguen sin remontar y eso se traduce todavía en malestar entre los asalariados. La buena evolución de las estadísticas no debe confundirse con una recuperación del bienestar.

Las razones de esta mejora (una décima más de crecimiento intertrimestral) proceden en buena medida del entorno internacional. Ya se señaló en su día la importancia de la depreciación del euro respecto al dólar (más pronunciada incluso de lo esperado) y la moderación del precio del crudo. Pero es evidente también que la intervención monetaria del Banco Central Europeo (BCE) está mejorando las condiciones de financiación. Menos influencia coyuntural tiene la rebaja del IRPF, demasiado corta para empujar el motor del consumo.

En ausencia de reformas estructurales que liberalicen los mercados y a falta de una reforma fiscal profunda que libere recursos para la inversión pública, este es el momento perfecto para firmar un acuerdo social que permita un aumento moderado de los salarios. Los ajustes de rentas han permitido hasta ahora mejorar la financiación exterior e intercambiar empleo por salario. Pero una política económica coherente con tasas de crecimiento del 2,5% es diferente de la austeridad basada en los recortes. La economía tiene que entrar paso a paso, sin comprometer el control del déficit, en políticas de estímulo de la demanda.

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído