Este que está por venir es el tercer ERE que vivo aquí
Emotivo y durísimo texto de una redactora de El Mundo contra su propia empresa a causa del nuevo ERE que los trabajadores de Unidad Editorial vuelven a sufrir en sus carnes–Terror y revolución en El Mundo: exigen la decapitación de Galiano–.
Lola Sampedro, de la redacción de Baleares, se desahoga en una carta titulada ‘Aquí no sobra nadie‘, donde ataca duramente a los responsables del tercer Expediente de Regulación de Empleo que ha dejado en la cuneta a tantos profesionales–Unidad Editorial despedirá en el ERE a 224 trabajadores: 91 periodistas de ‘El Mundo’–:
Durante 12 años he visto cómo han ido desmembrando esta redacción hasta dejarnos en un chasis que, si aún se sostiene, es sólo por la dedicación loca y absoluta de todos los que aún resistimos en ella.
Que sigamos informando es un milagro que conseguimos nosotros, los periodistas, regalando nuestras vidas a esta cabecera.
En agradecimiento a ese milagro, nos quieren volver a regalar el enésimo ERE. En total, se han anunciado 224 despidos en toda Unidad Editorial. En Baleares caeremos siete, la mitad de los que somos.
Recuerda Sampedro un dato demoledor:
Este que está por venir es el tercer ERE que vivo aquí. Los dos anteriores son tan recientes que ni siquiera nos ha dado tiempo aún a hacernos a la idea de que aquellos compañeros ya no están en la mesa de al lado.
Y añade:
En EL MUNDO ya no sobraba nadie cuando los echaron. Ahora, con los despidos anunciados, este diario entrará directamente en cuidados paliativos. La muerte del periodismo empieza por matar a quienes lo hacen posible.
Sampedro realiza la siguiente reflexión cargada de munición para tantos directivos, gurús y advenedizos:
Vivimos momentos hipócritas. Aplauden Spotlight y esperan calidad y rigor informativo, pero se entregan al periodismo de cocción rápida y al contenido viral, que nada tiene que ver con nuestro oficio.
Da igual que sea en Internet, en papel, en televisión o en radio, las reglas del periodismo siempre han sido las mismas, por más que algunos las hayan olvidado ya.

