LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

Ignacio Camacho, sobre la corrupción en el PP: «Barberá, Matas, Bárcenas…al final el caso Soria es un alivio para Rajoy»

Santiago González: "La torpeza del Gobierno en el caso Soria es palmaria"

José María Carrascal: "La elección de José Manuel Soria como representante de España en el Banco Mundial fue una metedura de pata descomunal"

Luis de Guindos, ministro de Economía en funciones del Gobierno de España, es la estrella indiscutible de las editoriales y tribunas de opinión de la prensa de papel de este 14 de septiembre de 2016.

También hay algún suelto y alguna referencia sobre Rita Barberá, la exalcaldesa de Valencia, por su imputación decidida por el Tribunal Supremo:

Santiago González, en El Mundo, deja patente que el Gobierno de Mariano Rajoy actuó de manera torpe en el nombramiento fallido de José Manuel Soria, exministro de Industria, para ocupar un puesto en el Banco Mundial:

La torpeza del Gobierno en el caso Soria es palmaria. Tuvo protestas hasta de su propio partido. Fue obligado a rectificar y lo hizo. Ha recibido críticas mediáticas y políticas durante todos estos días. Ayer se le afeó justamente la conducta en la Comisión. Tuvo el ministro réplicas duras, la más pertinente de las cuales fue la del portavoz económico de Ciudadanos, Toni Roldán, tan suave en las formas como impecable en las argumentaciones. El socialista Pedro Saura es uno de estos portavoces enragés de Sánchez Pérez, con decir que, a su lado, Pablo Iglesias estuvo moderado y al borde de la cortesía, estaría todo dicho.

Federico Jiménez Losantos salta a la yugular de De Guindos y gran parte del Gobierno acusándoles de mentir en el caso de José Manuel Soria:

La comparecencia en un rincón del Parlamento del ministro De Guindos fue una mezcla casi perfecta de mendacidad y fatuidad. Mintió en lo mismo que mintió los tres días en que estuvo nombrado Soria. Porque Rajoy y él, y Margallo y Cospedal, y Soraya y toda la orden mendicante de publicistas peperos dijeron que Soria había logrado su cargo por concurso de funcionarios. Concurso, ¿de qué? De Guindos y cinco altos cargos suyos cumplieron la orden de Rajoy de colocar a Soria. Y tan arbitrariamente como lo pusieron, lo quitaron.

ABC, en su editorial, afirma que el Gobierno erró con esa designación, finalmente abortada, de José Manuel Soria, al igual que tampoco supo gestionar la crisis emanada con posterioridad:

Es razonable afirmar que De Guindos cometió un error de cálculo con la propuesta de Soria, y otro con la forma y el momento de hacerlo público. Por eso rectificó de inmediato, pero tarde para evitar el revuelo político en un momento especialmente delicado para el PP y el Gobierno en funciones. La gestión posterior de la crisis tampoco ha sido atinada, aun cuando sea igual de cierto que la propuesta de Soria contaba con todos los parámetros técnicos de legalidad. La política es imagen y oportunidad.

Ignacio Camacho asegura que la comparecencia de Luis de Guindos ha sido casi un alivio para el presidente den funciones, Mariano Rajoy, viendo la que se le viene encima:

Pero si fuera sólo Barberá… El problema es que Matas se chiva, Rosa Valdeón derrapa y Bárcenas ofrece sospechosos favores envenenados. El caso Soria, que era el sapo de la semana, se ha convertido casi en un alivio porque al fin y al cabo hay un ministro dispuesto a servir de fusible, aun con explicaciones inverosímiles, ante el acoso parlamentario. Cada mañana que abren los juzgados se encienden las luces rojas del sobresalto. En condiciones normales, el presidente esperaría como otras veces que amainara la tempestad encerrado en el puente de mando. Pero ahora está en el aire la investidura y todo este carrusel de imputados afianza a Sánchez en su plan de cerrarle el paso. No hay nadie en el PSOE que pueda ahora mismo presionarle para dejar gobernar a un partido estigmatizado.

José María Carrascal se apunta a la tesis de la metedura de pata del Gobierno en el caso Soria, pero también critica que la oposición se quejase porque la comparecencia de De Guindos fuese en Comisión y no en el pleno del Congreso. Para él, lo esencial eran las explicaciones y no el lugar en las que se hicieran:

Que en las críticas circunstancias que atravesamos la elección de José Manuel Soria como representante de España en el Banco Mundial fue una metedura de pata descomunal, tras haber tenido que dimitir como ministro por razones éticas, y que las explicaciones que se dieron no hicieron más que aumentar el patinazo, no cabe la menor duda. Como que había que aclararlo en sede parlamentaria por el responsable del desaguisado. Pero la oposición no lo hizo mejor al armar una zapatiesta sobre el lugar de la comparecencia. Pues, vamos a ver, ¿qué es lo importante del caso, que Luis de Guindos lo explicase y se sometiera a las preguntas que los diputados quisieran hacerle o la sala del Congreso donde tendría lugar el interrogatorio?

Para El País, los escándalos en el PP bloquean cualquier atisbo de poder alcanzar la gobernabilidad:

Los escándalos que llaman una y otra vez a la puerta del Partido Popular bloquean las soluciones que pudieran conducir a la formación de un Gobierno para España. Ayer se mezclaron dos asuntos diferentes. Primero, la apertura de una investigación judicial a Rita Barberá. Y después, una dura sesión de la comisión de Economía del Congreso en la que quedó de manifiesto que el Gobierno mintió en torno a la designación de José Manuel Soria para el Banco Mundial y la posterior retirada de su candidatura a petición del propio Gobierno. Este asunto no solo desgasta al ministro de Economía, Luis de Guindos, sino que ha mostrado las maniobras de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, para tratar de protegerle frente al Parlamento.

RITA BARBERÁ

ABC editorializa sobre la imputación de Rita Barberá y le aconseja que renuncie a su acta de senadora por el bien del Partido Popular:

La apertura de una causa penal contra Rita Barberá en la Sala Segunda del Tribunal Supremo es un hecho que debe tener consecuencias políticas. La exalcaldesa de Valencia ha de ser consciente de la responsabilidad que tiene contraída con su partido y de las dificultades que representa para el PP la lista de casos de corrupción que implican a ex altos cargos nacionales y responsables locales. En plena campaña electoral vasca y gallega y con la investidura de Rajoy en el aire, Barberá debe asumir el coste de la situación y renunciar al acta de senadora.

La Razón también le dedica un editorial a la exalcaldesa de Valencia, pero para afirmar que se la está persiguiendo por haber ganado siempre a la izquierda. Para gustos, colores:

La ex alcaldesa de Valencia es una mujer notable y una política de raza cuya entrega al servicio público está archidemostrada. Es, además, fundadora del Partido Popular y fue siempre uno de sus principales activos, entre otras cuestiones porque nunca ha callado sus opiniones cuando creía que era conveniente expresarlas. Sus reiteradas victorias electorales sobre la izquierda y los nacionalistas la han convertido, sin duda, en uno de los objetivos a batir por quienes nunca la han vencido en las urnas.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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