UN VISTAZO RÁPIDO A LA PRENSA

Carlos Herrera: «Ahora están como locos en el PSOE buscando cómo disfrazar una abstención»

El presidente de la nueva dirección provisional del PSOE no descartó que el Grupo Socialista se abstenga

Fernández confirmó que la Comisión Gestora no va a plantear una consulta a la militancia para que decida sobre la abstención

La prensa da rodeos en torno a la abstención sin llegar a ninguna conclusión. El único que extrae alguna idea de la caída de Pedro Sánchez es Raúl del Pozo en El Mundo, que se eleva por el encima del ruido de la calle para mirar desde arriba lo que está pasando. «Algunos explican que lo que ocurrió con Pedro Sánchez es lo que ocurrió con Gerardo Iglesias: desobedeció a quien le había nombrado. Ya no solo leen a Gramsci, tan críptico».

Carlos Herrera resume bien esta confusión que hay en los kioskos respecto al PSOE. «Ahora están como locos en el PSOE buscando cómo disfrazar una abstención», una idea que se la pide prestada a su colaborador Santiago González.

David Gistau señala al conspirador oculto: Zapatero. «Culmina así un proyecto personal de destrucción de la socialdemocracia española que comenzó, durante su presidencia, en los tiempos del Tinel, de la nación discutible y discutida, de las alianzas locales con independentistas, de la Guerra Civil reabierta, de la Transición declarada fallida y pendiente. Majaderías, todas, peores y más peligrosas que las tramadas por Sánchez, pero ejecutadas por un ganador de elecciones que por ello fue auxiliado por el mismo partido y por el mismo periódico a los que ahora se les sonrojaron los valores con Sánchez».

Gabriel Sanz constata en ABC que  los «sanchistas» han empezado a moverse. La abstención no está tan fácil. El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, señaló que Díaz no puede liderar el partido porque «su imagen está dañada», lo mismo que la concejal en Almería y exsecretaria de Estado, Consuelo Rumí. La posición de los socialistas vascos, que han venido apoyando a Pedro Sánchez, sigue siendo la de «no apoyar un gobierno de Mariano Rajoy», ya que «España se tiene que gobernar de una manera diferente», dijo ayer la secretaria general del PSE, Idoia Mendía.

Un flojo editorial de ABC apunta que el PSOE de hoy «no es el mismo que el del mes de junio y cabría plantearse si este PSOE actual puede desarrollar la oposición cabal y constructiva que hace falta y que el Gobierno en funciones aspira a tener esperando de los socialistas no sólo una abstención para la investidura, sino, además, una colaboración responsable con los presupuestos generales del Estado».

Carlos Cuesta se pregunta si ¿negociar un pacto de abstención o terceras elecciones? «El PSOE debate ya su decisión: en caso de abstenerse, gana tiempo y sentido de Estado, pero termina de incendiar su casa. Si se mantiene en el no a Rajoy, apacigua algo los ánimos -no mucho-, pero va a unas elecciones en las que puede perder hasta la sede. Literalmente».

Lucía Méndez se interesa por el hombre de la gestora, Javier Fernández, que ha empezado con la tarea. «Dos tareas en realidad. Limpiar la sangre y recuperar la elegancia. Y el pudor. El hombre de la Gestora derrochó elegancia y naturalidad en su primer día. Compareció con la culpa y el bochorno reflejados en el rostro. Pidió perdón con la mirada y con las palabras».

El presidente de la nueva dirección provisional del PSOE no descartó que el Grupo Socialista se abstenga para hacer presidente a Mariano Rajoy y apuntó con claridad que «la peor de las soluciones es ir a elecciones». «Abstenerse no es apoyar al PP», matizó.

Su opinión es clara: «Yo no quiero elecciones y lo voy a defender ante el comité federal». «En su primera comparecencia pública, Fernández dio muestras de que casi todo está por decidir», escribe la cronista de El País, Anabel Díez.

«En el tormentoso comité federal del sábado no se habló de política; no se abordó si había que abstenerse ante una eventual investidura de Mariano Rajoy, intentar formar un Gobierno alternativo o dejar que llegue el 31 de octubre y volver a las urnas. Ahora toca darse prisa. «Tenemos poco tiempo, pero lo vamos a aprovechar», afirmó Fernández, quien matizó que «una abstención no es lo mismo que un apoyo».

Miguel Ángel Noceda hace un perfil de Fernández donde destaca su faceta dialogante, prudente y su pedigrí de izquierdas. «Mamó la izquierda desde la cuna. Nació en Mieres, en plena cuenca minera asturiana, en enero de 1948. Sus padres se conocieron en un campo de concentración y su abuelo fue fusilado. Es, además, sobrino de Manuel Llaneza, fundador del sindicato SOMA, el brazo minero de UGT. Con ese pedigrí tenía difícil no transitar por la izquierda».

David Mathieson afirma en El País que la enfermedad del PSOE es la misma que afecta a toda la socialdemocracia europea demostrando que no tiene ni idea de lo que ocurre porque el problema del PSOE es su idea de España pero Mathieson no lo sabe:

«En un sentido, el PSOE es una víctima de su propio éxito. Los socialdemócratas han cumplido con su objetivo histórico. El Estado de bienestar, las pensiones, la educación universal y un sistema de sanidad gratuita son logros llevados a cabo por los socialdemócratas o como resultado de sus presiones. Pero estos eran los retos del siglo XX y ahora hay nuevos desafíos para el siglo XXI».

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Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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