LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

Gistau da por hecho que al PP le interesan las terceras elecciones: «El apocalipsis zombi de Ferraz invita a Rajoy a ir a las urnas»

Ignacio Camacho: "Sánchez retó a Rajoy a un duelo de estatuas y acabó descarrilando"

¿Habrá Gobierno en España antes de que acabe octubre de 2016 o al final habrá que marcar en rojo el 18 de diciembre de 2016 para ir a terceras elecciones? Los columnistas se debaten entre ambas posibilidades y ya incluso dentro del PP se empieza a no ver con tan mala pinta dados los resultados de las primeras encuestas electorales:

Santiago González, en El Mundo, no ve tan descabellada ya la posibilidad de unas terceras elecciones y que sean los votantes quienes resuelvan el bloqueo originado por Pedro Sánchez:

La falta de cabeza del ex ha arruinado lo que pudo ser una estrategia. Pepe Blanco, digno antecedente de Luena, ha pedido «una abstención técnica». En el caso de que sepa lo que es, Blanco propone lo que debieron escenificar el sábado: que lo de Sánchez y la investidura parezcan sendos accidentes, urgencias de la próstata, llevar a los niños al cole y excusas varias. Ahora es más difícil, aunque la mayor parte del Grupo esté por la abstención. Las encuestas sitúan al PSOE a más de 90 escaños del PP, una perspectiva que coloca ante Rajoy muy favorables expectativas. Se trata de quién tiene más motivos para rehuir las elecciones. Partidistas, por supuesto, nadie podría decir interés general sin que le dé la risa. Y después de todo, las terceras no son la peor de las posibilidades. Con todo respeto a la militancia, es mejor que el bloqueo lo resuelvan los votantes.

Raúl del Pozo habla sobre la crisis del PSOE y como, una vez más, la candidata eterna, Susana Díaz, se ha vuelto a quedar en medio de la nada:

Cuando el país estaba a punto de superar la recesión, el PSOE, una de las vigas maestras del sistema, se derrumbó en directo con escenas de matonismo. Los de Podemos los han dejado en bolas y, como Patricia Hearst, han quedado a merced de un ejercito simbiótico de separatistas, ultraizquierdistas y antieuropeos. Deprisa y corriendo los cangrejos rojos improvisaron una Merkel bética para parar un Gobierno surrealista. Pero la rejoneadora se cayó del caballo cartujano al trotar en Las Ventas.

Para Jiménez Losantos, el PSOE va camino de convertirse en un partido incompatible con la democracia y hasta con las urnas:

La podemización del PSOE que denuncia Javier Fernández es real. Pero alinearse con ERC, Cuba, Venezuela y la ETA no se entiende sin la fatwa del PSOE, Pujol y ERC para echar del sistema a la media España nacional que vota PP y C’s, UPyD y Vox. El PSOE se declaró incompatible con la democracia y empieza a ser incompatible con las urnas. Es ridículo hablar de democracia interna mientras se niega la democracia externa y real, la parlamentaria; cuando se prefiere pactar con el separatismo antiespañol y el totalitarismo podemita antes que con el PP, un partido nacido en democracia, menos corrupto que el PSOE, Pujolancia o Podemos, y con el que el PSOE, tras 40 años compartiendo la Moncloa, ha creado el cáncer de nuestra democracia: la politización de la Justicia.

El editorial de ABC apunta que Javier Fernández, el presidente de la gestora del PSOE, empieza a mostrar maneras de que puede hacer del partido de Ferraz una formación nuevamente fiable:

El error más grave del PSOE radica en haber querido imitar a Podemos. Y aunque la militancia lo exigiese, el tradicional electorado huye de la radicalización y la castiga en las urnas. Fernández encarna, aunque sea de modo transitorio, a ese «otro» PSOE cabal al que Sánchez había marginado para ser investido presidente a toda costa, incluso mediante un pacto subrepticio con el independentismo. La moderación volverá a hacer del PSOE un partido fiable, en vez de la muleta humillada de Podemos.

Ignacio Camacho destaca que Rajoy ha conseguido, una vez más, derrocar a un adversario con el efectivo juego de quedarse quieto:

Por enésima vez en su carrera, Rajoy ha vuelto a tumbar a un adversario sin moverse. Ha repetido tanto el truco que sorprende su eficacia: se queda quieto ante una crisis, como el eje de un tiovivo, dejando que los demás giren a su alrededor hasta que alguien descarrila. En esta ocasión se da la circunstancia de que el rival eliminado pretendió imitarle la táctica. Pedro Sánchez trató de permanecer inmóvil desafiando al presidente a un duelo de estatuas, pero no contaba con que los suyos se iban a poner nerviosos hasta acabar sacándolo de la pista. La relación de víctimas de la esfinge marianista, incluidas las de su propio bando, daría para un inventario casi completo de la reciente nomenclatura política. El siguiente en la lista puede ser un partido entero.

David Gistau apunta que el PSOE no está ahora como para ponerle condiciones al PP y mucho menos alguien como el ahora eurodiputado Pepiño Blanco:

El tono conminativo de Blanco con Rajoy es absurdo. No sólo porque el devastado PSOE de la gestora no está para conminar a nadie, ni aunque pretenda fingir un ápice de su antigua fortaleza para que los enemigos no le olfateen aún más la debilidad. Sino, además, porque Rajoy probablemente ya no quiera la abstención del PSOE como hace algunas semanas. ¿Por qué va a aceptar gobernar condicionado por Ciudadanos y el PSOE si el resultado gallego, las encuestas y el apocalipsis zombi de Ferraz le sugieren que puede hacerlo solo y como rodillo después de unas terceras elecciones? A suplicar a Blanco va a ir ahora el PP, seguro.

En El País, Manuel Jabois recuerda que el discurso de Javier Fernández (PSOE) dando por hecho que ir a terceras elecciones es acabar derrotado fue el mismo de Schuster antes de ir a jugar en 2008 un partido en el Nou Camp ante el Barça y le supuso salir por la puerta de atrás:

Fernández dice que hay algo peor que un Gobierno en minoría del PP: uno en mayoría. Se deduce que al PSOE no le convienen unas terceras elecciones porque acabaría malparado y se produciría una mayoría absoluta del PP. Es posible, pero por unas declaraciones parecidas a Schuster lo echaron del Madrid: cuando dijo que iban al Camp Nou a perder. Uno es alternativa de Gobierno, como defiende el PSOE que es, en la medida en que se vea capaz de ganar elecciones; si se presenta a ellas, tanto que mejor.

El editorial de La Razón hace recaer todo el peso de la responsabilidad de que pueda haber Gobierno en España sobre las espaldas de los diputados del PSOE:

Son los diputados del grupo socialista a quienes les toca ahora decidir si están dispuestos a permitir un Ejecutivo del PP. A pesar de que entre los 85 parlamentarios la opinión mayoritaria es que gobierne Rajoy, sigue faltando claridad en la estrategia. El paso dado ayer es importante porque erradica el nefasto nihilismo político que impuso Sánchez y no fuerza al grupo parlamentario a una división, lo que supondría de hecho una escisión. El PSOE tiene delante el reto de construir un relato creíble y de apoyar a Rajoy, a la vez que liderar, pese a su debilidad, la oposición.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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