LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

El demagogo de la pobreza energética demuestra su ruindad democrática

Luis Ventoso: "A un partido que es el tercero de España nada le importa la amenaza terrorista, que ya golpeó a su país de manera lacerante en 2004 y podría hacerlo mañana"

Variedad de temas este 22 de diciembre de 2016. Como si fuese el tradicional sorteo de la Lotería de Navidad, que en cuestión de una hora, a las 8 de la mañana, comenzará a repartir suerte entre quienes han comprado un décimo, los editorialistas y columnistas sacan diferentes temas del bombo de sus magines: desde los que aún siguen con la resaca del atentado de Berlín, a impresiones sobre la marcha de Aznar de la presidencia de honor del PP a hablar del cartel de Narcos en la Puerta del Sol. Hay para todos los gustos:

Luis Ventoso, en las páginas de ABC, asegura que se ha tomado la molestia de revisar los timelines de Twitter de los principales dirigentes podemitas las 24 horas después que siguieron al atentado de Berlín y se ha encontrado con una sorpresa: no pronuncian la palabra atentado:

Me he tomado la cansina molestia de repasar las cuentas de Twitter de Iglesias, Errejón, Tania y Rita en las 24 horas que siguieron al estremecedor atentado de Berlín, cuyos ecos debate toda Europa. Pablo Manuel, un joven de ¡38 tacos!, se limita a señalar en un único tuit: «Siguiendo con atención los acontecimientos en Europa. Condenamos con rotundidad. Nuestra solidaridad con las víctimas». Los «acontecimientos». No existe el atentado y por supuesto ni mentar al terrorismo islámico. Errejón, igual: «Atento a las tristes noticias que llegan de Berlín. Nuestra solidaridad con los familiares y amigos de las víctimas». Rita, Tania y el gran Garzón escriben varios tuits, pero ni uno habla de la salvajada.

Isabel San Sebastián llama carroñeros a esos populistas que, como Pablo Iglesias, tratan de sacar tajada de los atentados:

Algunos, como Pablo Iglesias, han llegado a presumir de esta hazaña, gestada, dice él, en la Facultad de Ciencias Políticas. Esos carroñeros no vacilan en embestir a los gobiernos que pretenden derribar, utilizando como arietes a las víctimas del terrorismo. Invierten torticeramente los papeles, sacando de la ecuación a los autores de las matanzas para imputárselas a sus adversarios políticos, culpables de actuar con arreglo a los cánones democráticos que rigen en el Occidente cristiano. Se lucran impúdicamente en las urnas de la sangre derramada por esos depredadores, que se mofan de nuestras mezquinas disputas al no conocer otra ideología que la del dogmatismo feroz.

Gabriel Albiac le recuerde a Carmena que mientras su gesto con los refugiados se limita a un cartel en el Palacio de Cibeles dándoles la bienvenida, en Alemania Angela Merkel ha acogido a un millón:

La reacción de Angela Merkel a la matanza del mercadillo navideño berlinés ha tenido un aplomo que nosotros no aguardamos ya ver en los políticos españoles. Mientras el Ayuntamiento de Madrid sigue exhibiendo su descerebrado Refugees Welcome, vacío mantra que nada significa más allá de un angelismo suicida, Merkel ha hecho un balance sobrio del admirable esfuerzo que realizó Alemania y del pago que, a cambio de su altruismo, está recibiendo. Merkel no ha puesto carteles rimbombantes y hueros en los edificios públicos. Ha aceptado, simplemente, acoger a un millón de inmigrantes. Los ha alojado con dignidad. Y lo que es más admirable aún: ha concedido a cada uno de ellos la plena seguridad social y la subvención que le permita vivir decentemente a expensas del Estado. Para personas que vienen del infierno, el trato recibido en Alemania debería haber sido visto como el paraíso. Los yihadistas ven en él el infierno de la perversidad infiel. No salva. Humilla. Y debe ser aniquilado. No hay perdón para quien te salvó la vida.

El editorial de El País, 24 horas después, sale con un editorial sobre la dimisión de José María Aznar. Es lo que se llama noticia fresca y recién salida del horno:

No debemos especular sobre las verdaderas razones del dimisionario, pero su entorno se encarga de describir lo que tiene las trazas de un proyecto populista. En un artículo publicado en mayo (Un partido de cobardes es un Partido Perdedor) por personas consideradas próximas, se acusaba a Rajoy de cortoplacista, de no sustentar ideas auténticas y de practicar la política del miedo. Calificaban de siniestro el éxito de Podemos, pero sostenían que, como aquel, hay que apoyarse en una mezcolanza de movimientos sociales -entre los que citaban activistas provida, víctimas del terrorismo, asociaciones cívicas, laboratorios de ideas, clubes de empresarios- como único modo de construir una alternativa. O sea, un movimiento contrarreformista basado en las ideas simples de más patria, más iglesia, más orden. Otra partidaria de Aznar nos iluminaba ayer al asegurar que la libertad del líder no debe presagiar una nueva extrema derecha, sino la vuelta al «primer Sarkozy», en alusión al dirigente que se ha visto espectacularmente derrotado en el intento de volver a encabezar la candidatura electoral de la derecha francesa.

Alfonso Ussía, en La Razón, también se fija en Aznar y drapea su artículo de elogios y críticas hacia el expresidente de honor del PP:

Rajoy llegó con el dedo de Aznar, y hoy Aznar ha renunciado a su presidencia honorífica del PP, en un momento, quizá, inoportuno. Porque la benevolencia del Gobierno con los separatistas catalanes no es de hoy, sino de anteayer, y tiempo y motivos le han sobrado a Aznar para presentar su renuncia. Lo que está claro es que la izquierda radical le sigue odiando, y eso dice mucho en su favor. Y también es cierto que su partido en nada se parece al que él convirtió en el más votado de España. Hasta que llegó la boda y se le disparó el dedito.

Raúl del Pozo, en El Mundo, relata una confidencia de un exministro del PP sobre la marcha de Aznar de la presidencia de honor del partido de Génova 13:

Un ex ministro de Aznar me relata esta mañana: «Yo voy a morir tranquilo sabiendo que Mariano Rajoy va a seguir siendo presidente. Ha roto el tópico del gallego que no se sabe si sube o baja, se queda parado en el descansillo y ve como los demás se despeñan. Es verdad que han tratado mal a Aznar condenándolo al ostracismo a base de bajonazos y desprecio. Pero debía haberse ido de la presidencia de honor con más discreción, sin armar escándalo».

El editorial de La Razón aprovecha los acuerdos entre PP, PSOE y otras fuerzas en el Parlamento para recordarle a Podemos que no se puede estar todo el día instalado en la demagogia:

El papel que Unidos Podemos ha tenido en este pacto es sintomático de su concepción de la política instalada en la protesta, pero que demuestra una gran ineficacia, incluso desinterés, en el trabajo legislativo. La coalición liderada por Pablo Iglesias ha calificado el acuerdo de «paripé» y «chanchullo» entre PP y PSOE. Es exigible un nivel parlamentario más alto y evitar convertir el Parlamento en una tribuna para demagogos, sobre todo cuando se dispone de las herramientas para cambiar las leyes. La actual legislatura ha puesto en marcha una política de pactos que puede resultar una buena terapia para aliviar el desgaste sufrido tras el parón legislativo de un año. Como ejemplos están la aprobación del techo de gasto, el salario mínimo, el acuerdo entre Educación y las comunidades autónomas para reformar la reválida y dejarla sin efecto, la creación de la subcomisión para la reforma educativa y la de violencia de género. Con mucha precipitación se anunció el fin del bipartidismo en nuestro sistema político, cuando ahora está dando muestras de que sigue siendo necesario para mantener la actividad parlamentaria con realismo y criterio. La acusación que la portavoz de Unidos Podemos, Carolina Bescansa, hizo ayer de que el Gobierno estaba «secuestrando la función legislativa» del Congreso suena a mero ejercicio propagandístico. La vicepresidenta Sáenz de Santamaría respondió que alguien debe evitar el «gasto sin control». Es decir, se puede legislar para el interés general. Sólo hace falta voluntad de acuerdo.

Arcadi Espada, en El Mundo, se decanta por hablar del famoso cartel de Narcos en la Puerta del Sol de Madrid y se pregunta qué habría pasado si hubiese habido otro tipo de cartel:

La pregunta es qué habría sucedido si en la Puerta del Sol se hubiera instalado un cartel gigantesco publicitando la remasterización de El último tango en París y mostrando la escena flagrante. El lema sería: «Untuosa Navidad». Uno de esos carteles que hieren la sensibilidad de ese colectivo de mujeres que, por el hecho de serlo, se consideran automática y sostenidamente víctimas. La relación entre realidad y ficción en el caso de El Último Tango es aún más remota que la que se establece en Narcos y ha de pasar por más filtros simbólicos antes de herir, dando por supuesto que efectivamente hiera. Pero es fácil suponer cuánto habría durado en la plaza un gigantesco cartel que cosificara y degradara a la mujer, como les gusta decir. La cosificación de la muerte les importa menos a nuestras autoridades: ¡al fin y al cabo ya se trata de cadáveres!

El editorial de El Mundo se fija en el ‘caso Bankia’ para proceder a la devolución del dinero de aquellos afectados de las cláusulas suelo:

A partir de ahora, el Banco de España y las entidades financieras deberían establecer un método rápido, cómodo y eficaz para restituir a los clientes lo cobrado de más. Aunque se trata de un caso distinto, el modelo utilizado por Bankia para devolver a los accionistas particulares la inversión realizada en la salida a Bolsa de la entidad tras una sentencia judicial en contra puede ser adecuado. En este caso, bastaría con calcular el importe que se debe -cantidad que conoce cada banco-, identificar al titular de la hipoteca y reconocer y saldar la deuda. Lo que sí puede variar es el sistema de pago: ese dinero se puede destinar, por ejemplo, a adelantar pagos futuros de la hipoteca en lugar de recibirlo de una vez y mediante un ingreso en cuenta. Hay que tener en cuenta que la devolución de lo cobrado de más tiene repercusiones en la Renta porque hasta 2013, el dinero invertido en hipotecas gozaba de deducciones fiscales.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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