Alfonso Rojo, en La Razón, hace una acertada comparación entre las sanciones que el Estado mete a los negocios por no respetar la ley antitabaco con la, de momento, permisividad que hay con los separatistas catalanes:
Doy por supuesto que si por echar unas caladas al cigarrillo en la barra de una taberna te pueden limpiar hasta 10.000 euros de la cuenta corriente, a Turull, Forn y demás «compañeros mártires» -todos ellos solidarios en la tropelía independentista- les sacudirán este martes por lo menos 100.000 a cada uno. O un millón, para hacerlos números redondos y que el personal entienda de qué va la música.
José María Carrascal, en ABC, recuerda que antes de Sánchez, el primero que dio alas al separatismo fue José Luis Rodríguez Zapatero:
El mayor de los separadores fue Zapatero prometiendo a los catalanes darles lo que le pidieran, y ahora, él que después de haberse podemizado, se ha hecho nacionalista catalán, sin siquiera consultar a su partido.
El editorial de El Mundo sacude a Page por su incoherencia política:
Las dos formaciones en Castilla-La Mancha se desdicen a sí mismas en un monumental ejercicio de incoherencia. Hoy Page, durante tanto tiempo azote inmisericorde de Podemos, está decidido a meter a la formación en su Gobierno y a darle nada menos que la vicepresidencia. Todo por su supervivencia política.
Arcadi Espada recuerda a la alcaldesa su doble vara de medir con las pancartas:
Cuando la alcaldesa le reprocha a la hermana de Blanco que organice subrepticiamente con el PP el homenaje, da noticia al mismo tiempo de lo que presume y de lo que carece. El homenaje al orgullo gay, por ejemplo, le reporta grandes réditos. Dinero y marca ciudadana. Y sobre todo calorcillo moral del bueno.
Jon Juaristi, en ABC, deja bien claro que la izquierda no quiere saber nada de la figura que representa Miguel Ángel Blanco:
Está inmersa en sueñecitos sectarios de fosas comunes en las zanjas, y por eso, para Ahora Madrid, Miguel Ángel Blanco no es más que un muerto franquista de una guerra civil interminable.
Ignacio Camacho, en ABC, asegura que Rajoy será capaz de gobernar hasta 2019 o incluso hasta 2020:
El presidente está dispuesto a aguantar al trantrán una legislatura en precario, con la estabilidad apuntalada en un único pacto. Resistirá hasta 2020, o al menos hasta 2019, si logra extender a las cuentas del año que viene la coalición presupuestaria que ha armado.

