LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

Jon Juaristi coge por la solapa a Rajoy y le exige que espabile a los ‘pelanas’ del separatismo catalán

Ignacio Camacho: "El lunes, el marianismo estaba KO, aturdido y desarbolado, pero la semana acaba con otras percepciones"

Jon Juaristi coge por la solapa a Rajoy y le exige que espabile a los 'pelanas' del separatismo catalán
Carles Puigdemont y Anna Gabriel. PD

Contundencia. Esa es la palabra clave este 8 de octubre de 2017 en las tribunas de opinión de la prensa de papel. Contundencia que el Gobierno de España tiene que emplear de una vez contra todos aquellos que pretenden cargarse la unidad del país y no encerrarse en el caparazón mientras el separatismo campa a sus anchas.

Antonio Burgos, en ABC, cree que más que al conjunto de España, será a Andalucía a quien le cause más daño la independencia de Cataluña, especialmente por cuestiones más sentimentales y emocionales:

Yo no sé España, pero Andalucía va a perder mucho con Cataluña. Nada menos que toda una provincia. Su novena provincia. La de aquellos emigrantes cuyos hijos, en el fervor del neoconverso, se han olvidado quiénes y qué son, de dónde vienen, cuáles eran la cultura, la lengua y los sentimientos de su casa, donde quizá fuera a curarlos de niños con la tos ferina aquel humanista médico que descubrió ‘La novena provincia andaluza’.

Hermann Tertsch se teme que Moncloa esté movilizando entre bastidores ese perverso diálogo entre el Gobierno de España y los sediciosos de la Generalitat:

Muchos temen que a la cabeza de esa vía de «reconciliación entre la legalidad y el crimen» esté Mariano Rajoy que desde el discurso del Rey no deja de intentar debilitar el diagnóstico real. Los golpistas que han de pagar por sus actos. La impunidad de la cúpula sediciosa hundiría a España en el desgobierno y el caos.

Jon Juaristi reclama del Gobierno de España más capacidad de acción frente a los pelanas del separatismo catalán:

Pues bien, precisamente así organizamos en su día desde ETA la traca final contra el franquismo. ¿O es que creen que esto se lo han inventado Carles Puigdemont y Anna Gabriel mientras se peinan? Obviamente, el franquismo reaccionó con violencia, pero no con la suficiente para terminar con ETA. No podía. La operación de descrédito había funcionado y por eso la democracia heredó el terrorismo nacionalista vasco. Estamos a punto de entrar en un ciclo parecido mientras las lumbreras del Gobierno siguen a resguardo como caracoles en sequía. En fin, a lo mejor un día de estos llueve y se deciden a sacar los cuernos al sol.

Ignacio Camacho resalta, una vez más, la capacidad de Mariano Rajoy para sobrevivir a un revés como fue el del referéndum ilegal del 1-O en Cataluña:

El lunes, el marianismo estaba KO, aturdido y desarbolado. Su estrategia fallida contra el referéndum lo dejó al borde del descalabro. La semana acaba, sin embargo, con percepciones distintas porque la energía civil y política de la nación se ha movilizado, con el Rey al frente, para salir del marasmo. De la derrota clara se ha pasado al empate pero la remontada no se ha consumado. Quedan momentos críticos: si los soberanistas se lanzan al vacío de la secesión unilateral, el presidente ya no tendrá coartadas para seguir esperando y se verá ante la necesidad de activar una musculatura que nunca ha ejercitado. Claro que también puede volver a ganar a su manera, por puro cansancio; sería la primera vez que una revolución se frena por aburrimiento de los revolucionarios.

Luis Ventoso carga contra TV3 por endilgar mentiras sobre lo idónea que sería una Cataluña independiente:

Día tras día endilgaron a los catalanes el embuste que su república, una vez liberados de los desagradables chupópteros españoles, sería como Dinamarca, o mejor, que para eso tenemos playa. La milonga fue divulgada sin tregua desde TV3, órgano de propaganda del odio a España que el Estado debería haber cerrado hace tiempo, pues resulta execrable que nuestros impuestos sostengan un servicio consagrado a destruir la legalidad constitucional.

El editorial de La Razón reclama mejores condiciones económicas tanto para los agentes de la Policía Nacional como de la Guardia Civil:

No es de recibo, ni mucho menos de justicia, que esta situación de simple y llana discriminación que sufren la Policía Nacional y la Guardia Civil frente a los otros cuerpos de seguridad citados se haya mantenido a lo largo del tiempo. Se trata, pues, de reconocer la excelencia y la dedicación en el servicio de unos hombres y mujeres que siempre responden, aún en las peores circunstancias, a los requerimientos que se les hacen.

Alfonso Ussía manda a Puigddemont a hacer pasteles y que deje aparcados sus ensoñaciones de crear un ejército catalán:

¿Usted se figura a los de la CUP defendiendo una posición por Cataluña? ¿Usted se figura a los niños pijos del independentismo ofreciendo su vida por Cataluña? Yo sí me figuro a millones de catalanes derramando su sangre por España, porque conocieron las Fuerzas Armadas y llevan en su ánimo la Historia compartida. Déjese de fusiles. Los fusiles disparan a la orden del soldado. Y usted, antes que los fusiles, tiene que encontrar soldados, cabos, suboficiales, oficiales, jefes y generales. Eso es muy complicado, tontín. Eso es la Historia. Le recomiendo la pastelería.

El País se pone del lado de quienes este 8 de octubre de 2017 saldrán a las calles de Barcelona a oponerse diametralmente a la independencia de Cataluña:

Se entiende que haya muchos catalanes que quieran dar visibilidad a su rechazo a ese procés que está debilitando gravemente las instituciones (¿qué autoridad tienen, por ejemplo, los Mossos, si ellos mismos se saltan la ley?) y, sobre todo, a reafirmar que la pluralidad es una marca incuestionable y una de las mayores riquezas de Cataluña. En un ambiente tan caldeado, es importante que la movilización se desarrolle en un clima de normalidad. Sin miedo, y evitando cualquier gesto que se salga del fundamental clamor por la concordia.

Arcadi Espada destaca en El Mundo cómo el Gobierno de España se ha dejado comer la tostada de la comunicación por parte de los separatistas y cómo estos han conseguido colar su mensaje victimista:

Es normal que los tabloides destaquen los porrazos a las abuelas. Pero la prensa de referencia debe describir, sobre todo, cómo las abuelas han llegado a convertirse en sujetos revolucionarios, plácidos pero letales. Porque la revolución catalana es una amenaza de nuevo cuño para todas las democracias, con independencia de que el relato maligno sea el nacionalismo

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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