LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

‘ABC’ ajusta cuentas en un duro editorial a los tibios de La Moncloa por su dejadez con TV3

Fernando Sánchez Dragó sobre el conflicto catalán: "Sin Goebbels y sin la lectura obligatoria del Mein Kampf los nazis no se habrían atrevido a okupar Polonia"

'ABC' ajusta cuentas en un duro editorial a los tibios de La Moncloa por su dejadez con TV3

La ha hecho buena el Gobierno de Mariano Rajoy dejando al albur del independentismo la TV3. El órgano oficial de propaganda de la Generalitat de Cataluña sigue erre que erre vendiendo separatismo, victimismo y ataques al conjunto de España.

Por eso, este 5 de noviembre de 2017, varios columnistas y algún editorial le exigen al Ejecutivo de Rajoy que le meta mano al asunto, sobre todo pensando en las elecciones autonómicas del próximo 21 de diciembre de 2017 en Cataluña.

ABC le mete una buena sacudida al Gobierno de Mariano Rajoy por no haber intervenido la TV3 y Cataluña Radio:

La reinstauración del orden constitucional en Cataluña antes del 21-D será prácticamente imposible si no comprende una transformación de las realidades implantadas por el nacionalismo en estas últimas décadas. Una de ellas ha sido la sumisión de TV3 y Catalunya Radio que, a día de hoy, no renuncian a seguir siendo palmeros del separatismo. El Gobierno ha cometido un error al no actuar en estos medios sectarios para garantizar la libertad de información y su neutralidad política, más necesarios que necesarios ante las decisivas elecciones autonómicas del 21-D.

Antonio Burgos califica de espantada cobarde la huída de Puigdemont a Bélgica:

Ya les digo que soñé que la nieve ardía. Y por soñar imposibles, soñé que Puigdemont tiene dignidad. Y que es un hombre de honor. Y no es de honor, es de horror: de indigna ‘espantá’ cobarde, de cabeza al callejón de Bruselas, que no la mejora ni Rafael el Gallo.

Ignacio Camacho considera que el Gobierno de España poco o nada puede hacer para refutar extramuros las mentiras creadas por el régimen separatista catalán:

Es tarde además para contrarrestar las mentiras que no se han combatido. Lo único que cabe ahora es defender sin remordimientos la propia convicción de que un Estado de Derecho tiene que respetarse a sí mismo. Mantener la firmeza como respuesta sin complejo de culpa por no ir de buen rollito. En esta fase del conflicto, la posverdad ya no se tumba con metáforas ni argumentos alternativos sino con principios. Y ésos están de parte del constitucionalismo español aunque carezca de habilidades para el marketing político.

José María Carrascal tilda de auténtica locura quienes casi piden a Rajoy que politice la Justicia para evitar sentencias como las dictada por la jueza Lamela para encarcelar a presidente y consejeros del Gobierno catalán:

No puede decirse que el resto de los españoles rijamos muy bien: el debate del día es si la juez Lamela se pasó enviando a la cárcel a los miembros del exgobierno catalán a mano y dictando orden de captura del resto, sin haber leído el 999 por 1.000 de nosotros el auto de la juez. O que quienes acusaban a Rajoy de judicializar la política le pidan ahora politizar la justicia. Esto es de locos, que se caracterizan por confundir sus deseos con la realidad.

La Razón se pregunta sobre quién corre con los gastos del expresidente Puigdemont:

El hecho, como confirman fuentes de toda solvencia a LA RAZÓN, de que sólo la minuta de su abogado belga suponga entre 500 y 1.000 euros por cada hora de trabajo da idea de los astronómicos gastos a los que debe hacer frente el ex president de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, para mantenerse lejos del brazo de la Justicia española. Convendría que la Justicia española mantuviera una estricta vigilancia sobre los movimientos económicos de Carles Puigdemont y, sobre todo, del origen de los mismos, puesto que no es descartable la existencia de otras partidas ocultas en los presupuestos de la Generalitat, destinados a dar cobertura legal a los responsables del golpe separatista, como las que ha detectado Hacienda para la financiación de otros aspectos del «procés». Un dinero que debe ser devuelto a los catalanes.

Sánchez Dragó, en El Mundo, advierte que el Gobierno no puede dejar en manos de los golpistas la educación y la información:

España, que corría el riesgo de dejar de ser un Estado de derecho, vuelve a serlo con la aplicación del 155 y la valiente decisión de una juez no salomónica que ha sabido despejar las dos incógnitas de la ecuación planteada por el órdago secesionista: la de ese par de sinónimos que son la Ley y la Democracia. Pero andémonos con ojo, porque hay otra ecuación, también bipolar, que el poder ejecutivo no ha resuelto: la de la educación y la de la información. En ellas se ha hecho fuerte la quinta columna del golpismo. Sin Goebbels y sin la lectura obligatoria del Mein Kampf los nazis no se habrían atrevido a okupar Polonia.

La amenaza del Mosso ‘el Tigre’ a un chófer de autobús por ondear una bandera española

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído