LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

Ignacio Camacho masacra a ‘Lloriqueras’ y compañía con una soberana definición: su vía unilateral se ha convertido en la vía cínica

"Es lógico de toda lógica que unos tipos que rechazan la ley española no sientan el menor escrúpulo en abjurar de sus principios con tal de escapar a la justicia"

Ignacio Camacho masacra a 'Lloriqueras' y compañía con una soberana definición: su vía unilateral se ha convertido en la vía cínica
Oriol Junqueras. PD

La permanencia en prisión de los exconsejeros del Gobierno catalán inunda este 2 de diciembre de 2017 las tribunas y editoriales de la prensa de papel. Y es que a estas alturas, viendo sobre todo el discurso falso de los independentistas, no hay quien se crea el supuesto cambio de opinión de los Junqueras y su cohorte de sececesionistas enchironados.

El editorial de ABC no se fía de Junqueras y compañía y cree que no acatan del todo la legalidad vigente:

Su acatamiento del 155 es meramente táctico y no ofrece fiabilidad alguna, pues como reconoció uno de los abogados de exconsejeros del PDECat acataron el orden constitucional a su manera, añadiendo algunos de ellos que entienden que «la Constitución debe interpretarse de forma flexible y dar paso a una negociación». Tenemos sobrados ejemplos de en qué consiste la flexibilidad de los separatistas: hacer añicos el Estado de Derecho y romper la unidad de España, entre otros contorsionismos impresentables de la legalidad.

Salvador Sostres considera que el llamado ‘procés’ está muerto desde hace mucho tiempo, especialmente por culpa de personajes de poca monta:

El ‘procés’ tal como desde 2012 hasta hoy lo hemos conocido, está muerto y enterrado, y en gran medida su fracaso se debe a la pobreza intelectual en que se ha inspirado: desde pobres diablos como el de TV3 hasta Pilar Rahola, pasando por tantos otros mediocres, pedantes e iletrados que no han tenido ni una sola idea positiva y fértil, ni lúcida ni siquiera bien formulada por la que mereciera perder, ya no una casa, sino una tarde de trabajo.

Ramón Pérez-Maura celebra que a los separatistas de ERC no les pinten tan bien las cosas como ellos habían previsto inicialmente:

La buena noticias de las últimas horas nos ha llegado del origen más imprevisto. Esquerra Republicana anunció el pasado jueves la promoción de un recuento paralelo por medio de 14.000 apoderados en las mesas electorales. Y anuncian que lo hacen porque temen «un pucherazo». Es una gran nueva porque lo que de verdad quiere decir es que temen que no les va a ir tan bien como dicen los sondeos. Y quieren poder aducir en su defensa que ellos han hecho otro recuento con diferente resultado.

Ignacio Camacho renombra la llamada vía unilateral de los separatistas:

En vez de la vía unilateral, la vía cínica: yo digo lo que usted diga que tengo que decir, señoría. Es lógico de toda lógica que unos tipos que rechazan la ley española no sientan el menor escrúpulo en abjurar de sus principios con tal de escapar a la justicia. Primero porque su objetivo inmediato es salir de prisión y después porque saben que su retractación no tiene el más mínimo efecto negativo en la apretada grey soberanista. Cuando salgan serán recibidos como héroes y mártires de una causa sagrada, y puede que hasta presuman de astutos por haber renegado de boquilla.

El editorial de La Razón señala que los testimonio de Junqueras y su tropa no convencieron al juez como sucedió con Forcadell:

Su planteamiento en origen pasaba por protagonizar una segunda tanda de acatamientos de todo lo que les pusieran por delante, es decir el 155 de la Constitución, amén de la renuncia a la vía unilateral para lograr la independencia y la apelación subsiguiente al pacto. El juez Llarena interpretó en el caso de Forcadell y de sus compañeros que asumieron la legalidad y se sometieron a ella, lo que, a su juicio, fue suficiente para evitar la cárcel antes de una eventual sentencia firme. Sin embargo, los testimonios de ayer resultaron a la postre poco concluyentes y, por supuesto, menos convincentes.

El editorial de El Mundo entiende que a los exconsejeros encarcelados acatar el 155 es una simple estratagema para que les saquen de la cárcel y seguir haciendo proselitismo del separatismo:

Oriol Junqueras, siete ex consellers del Govern catalán y los líderes de ANC y Òmniun, todos ellos en prisión provisional, apelaron ayer a un acatamiento puramente formal del artículo 155 de la Constitución para ser excarcelados, imitando así la jugada de la presidenta del Parlament Carme Forcadell. Pero independientemente de lo que decida el juez del Supremo el lunes, cabe preguntarse qué valor puede tener la palabra de quienes han hecho del perjurio un modo de entender la política y de gobernar. Sobre eso, como mínimo, no caben dudas de su culpabilidad.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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