Periodismo

El 26 de junio de 2018 'El Intermedio' de Wyoming le hizo un modesto homenaje a a la periodista Soledad Gallego-Díaz, que acababa de ser nombrada director de El País. Una cariñosa entrevista de Sandra Sabatés en la que todo eran elogios hacia la entrevistada.

Gallego-Díaz aprovechó la entrevista para contar los sufrimientos que tuvo que padecer como mujer y periodista: "Durante muchos años ha sido imposible colocar mujeres en niveles de dirección y en los sitios de opinión porque es dónde se influye". "Un director me dijo que no me iba a dar una plaza por si me quedaba embarazada".

El victimismo feminista en su máxima expresión. Gallego-Díaz olvidó decir que Juan Luis Cebrián le ofreció el cargo de directora en 1988 y que ella se negó a aceptarlo. Para que digan que las mujeres no tuvieron oportunidades en PRISA.

Ahora Gallego-Díaz, a la que nos venden como "maestra de periodistas", está volcada en defender a Pedro Sánchez, al que el anterior director de El País llamó "insensato sin escrúpulos".

Gallego-Díaz parece haberse marcado el objetivo de batir pronto todas las marcas de felpudismo periodístico como en las mejores épocas de Cebrián, Joaquín Estefanía y Jesús Ceberio con el felipismo.

Para conseguirlo ha puesto a Guillermo Altares, persona de su máxima confianza, al frente del equipo de editorialistas que coordina la responsable de Opinión, Mariam Martínez-Bascuñán, y el redactor jefe de esta misma área, José Andrés Rojo.

En su editorial de este 10 de octubre de 2018, titulado 'Lo importante', El País comenta las elecciones andaluzas convocadas para el próximo diciembre.

Dice que hay mucha 'crispación', palabra totémica del diario desde los tiempos del 'sindicato del crimen' que sirve para señalar que todos aquellos que denuncian los escándalos del PSOE no son más que unos revoltosos agitadores.

Vergonzoso editorial en el que pide centrarse en otros problemas y no en uno "que ocurrió hace diez años". Ahora, cuando ellos estuvieron diez años destripando al PP de Rajoy con la Gürtel y los trajes de Camps allí el tiempo transcurrido les importó muy poco.

Al diario de PRISA le parece de muy mal gusto que el PP de Juanma Moreno haya elegido un puticlub de Sevilla como arranque de pre-campaña. Eso genera mucha crispación, oiga.

Andalucía no ganará nada con una campaña desabrida centrada en cálculos electorales nacionales, sino en un debate serio centrado en su futuro.

No hay un día en que nos den la tabarra con el #Metoo. Como ha explicado Pedro Fernández Barbadillo, El País se ha convertido en el boletín de queja de las feministas. "El mensaje, nada sutil, de estas noticias es que las mujeres son mejores que los varones, que han sufrido mucho y siguen sufriendo y que el mundo entero tiene una deuda con ellas y que hay que pagarla ya".

Pero cuando se trata de hablar de cómo los altos cargos del PSOE andaluz se fueron de putas con nuestro dinero, mejor aparcar el feminismo de combate. A Gallego Díaz no le parece importante. 'Lo importante' es no hablar de ello.