Periodismo
Raquel Sánchez Silva y Santina D'Alessandro TW

Poco después de aquel fatídico 30 de mayo de 2013, fecha en que Mario Biondo fue encontrado colgado de la estantería de su casa en la madrileña calle Magdalena,  Periodista Digital se puso en contacto con Santina D'Alessandro, madre del malogrado operador de cámara. (La importante novedad en el caso de Mario Biondo que mata del disgusto a Raquel Sánchez Silva).

A pesar de que por entonces solo se manejaba la versión del suicidio como causa del  fallecimiento del marido de Raquel Sánchez Silva, fue tajante: "Mario fue asesinado". (La tercera autopsia de Biondo conmociona Italia mientras Raquel Sánchez Silva estrena programa en España).

Desde entonces no ha cejado junto a su familia en luchar por conocer la verdad, convecida de que los "culpables" de su muerte responderán algún día ante un juez. Quizá la tercera autopsia que está a punto de realizarse arroje algo de luz en este tenebroso asunto. Quién sabe. (El escalofriante dato sobre la autopsia de Mario Biondo que hace temblar a Raquel Sánchez Silva).

Los datos sobre el suceso han sido recogidos ahora en el libro 'Muerte de un buen chico. La increíble historia de Mario Biondo' (Solvera Edizioni) que firma Paolo Gentili en colaboración con Santina D'Alessandro.

Portada del libro sobre la muerte de Mario Biondo.A raíz de esta publicación, la mentada arremete de nuevo contra la que fue mujer de su hijo, en una entrevista publicada en 'La Vanguardia':

"Solo he visto muecas en su cara, muchas muecas, nunca bajar una sola lágrima. No vi a Raquel llorar por mi hijo".

Asegura además que

"Estoy segura que la noche entre el 29 y el 30 de mayo de 2013 sucedió algo muy grave, a causa de algunas búsquedas que mi hijo estuvo realizando en internet durante las semanas anteriores. A pesar de que ‘alguien' borró una increíble cantidad de documentos de sus ordenadores, la memoria de estos ha hablado igualmente.

Ante todo, la Policía española no hizo ninguna investigación. Y eso se debe también a que la persona más cercana a mi hijo, su esposa, nunca presionó para que se hicieran las investigaciones adecuadas.

Es más, se opuso legalmente por dos veces a nuestra solicitud de apertura del caso en España y al recurso subsiguiente. Bastaba que la Policía revisara las telecámaras municipales que enfocaban al edificio de la calle Magdalena, 4 para saber quién entró y salió aquella noche por aquel portón".

Insiste en arremeter contra Raquel Sánchez Silva, de quien cuenta una anécdota ocurrida en el cementerio, cuando el entierro:

"Solo he visto muecas en su cara, muchas muecas, nunca bajar una sola lágrima. No vi a Raquel llorar por mi hijo. Ni en Madrid ni en Palermo durante el entierro. Un hecho que no olvidaré nunca es cómo agarró con furia la cara de mi hija Emanuela, al salir de la iglesia junto al cementerio, y sus crueles palabras: "Es inútil, ¿qué pretendes? ¡Ya no puedes hacer nada más por tu hermano! ¿Lo entiendes? ¡Mario ha muerto! ¡Mario ha muerto!".

Ella aceptaba que Mario estaba muerto y que no valía la pena llorar. La confianza en la viuda comienza a vacilar en Madrid, cuando trató de convencernos que Mario murió suicidándose. Pero visto que nosotros no creímos absolutamente nada de ello, al día siguiente cambió totalmente la versión diciendo que murió con un juego autoerótico".

La versión del "desgraciado accidente" fue fruto de su mente, en ningún informe español existe esta definición. La versión oficial describe un presunto suicidio. Evidentemente, a la viuda esta versión le ha sido cómoda; lo importante fue que no apareciese la hipótesis homicida".

Estoy absolutamente segura que ella no va de buena fe, que nos mintió primero a nosotros y después a los fiscales italianos en la fase de deposición jurada durante los dos exhortos internacionales. ¡El único derecho que reconozco es el que tenía mi hijo para seguir viviendo y ahora el de encontrar Justicia! ¡Los derechos de la viuda no me importan nada de nada".

Finalmente, y a la pregunta de que si Mario fue asesinado, ¿por qué creéis que lo mataron?, contesta:

"Mario ha sido asesinado para hacerlo a callar para siempre".

José María Rodríguez es redactor en Periodista Digital. @JMRMontero