Periodismo

El readaptado discurso del candidato de Podemos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, resulta demoledor y pone contra las cuerdas al belicoso Pablo Iglesias, que azuza a las masas en un difícil equilibrio legal tras el KO de la izquierda en las elecciones andaluzas propinado por VOX. (Los vómitos andaluces por no digerir el resultado: "¡Sin piernas, sin brazos, los fachas a pedazos!").

Íñigo Errejón no quiere que la corriente le arrastre, y se aferra ahora a un nuevo salvavidas mientras naufraga su jefe en la tormenta que ha provocado en Andalucía en una especie de malentendida cruzada antifascista. (La demoledora carta de un médico andaluz a Iglesias por engendrar fascistas con su mala leche).

Y no solo ha repartido estopa a su propio partido este miércoles 5 de diciembre de 2018 ante las cámaras de 'Al Rojo Vivo', sino que lo ha hecho con ganas y con cara de víctima durante un desayuno informativo de 'Vanity Fair'.

Ha cuestionado así sin pelos en la lengua la agresiva estrategia de confrontación que la dirección nacional de su formación ha marcado contra la formación de Santiago Abascal desde que el domingo obtuvo 12 escaños en el Parlamento andaluz, y ahora sugiere más "humildad" y "autocrítica". Otro cisma en ciernes.

Apuesta en su arriesgada jugada por "no regañar" a los votantes de VOX, a los que no renuncia a hablarles para "convencerles" de su proyecto político:

"Hay que pensar que mucha gente que vota no lee los programas y votan por valores y emociones. Yo no renuncio a hablarles; no querrán escuchar, pero que no sea por mí. No creo que hay 400.000 fascistas y por tanto quiero trabajar para que los que creen que no hay que revolverse contra el vecino. Quiero convencerles que así hacen un país más pequeño. Por mí no va a ser".

Puntualiza en su oratoria conciliadora, por la cuenta que le trae, que VOX es "un síntoma, no el mal":

"Es un síntoma peligroso pero tenemos que enfrentarnos a la causa. Las transformaciones han dejado a mucha gente insegura, descontenta hacia la incertidumbre y precariedad".

El también secretario de Análisis Político de Podemos considera que en las elecciones autonómicas andaluzas se votó en clave española pero también con elementos "inequívocamente andaluces":

"Andalucía es la única comunidad que no ha habido alternancia de gobierno y con este clima electoral permanente que vivimos va a tener impacto nacional.

No se puede salir culpando a otros del trabajo que no se ha hecho bien. Nosotros dijimos que en España era difícil que salieran fuerzas reaccionarias porque había un alternativa contra los problemas y la corrupción y mirar hacia adelante y no hacia atrás y ensanchar la democracia. Y eso implica en mestizarse y escuchar más y mejor".

El candidato aboga, en suma, por

"actualizar el pacto social para que la bandera se enarbole como síntoma de seguridad , no contra nadie, sino para garantizar que los ciudadanos tengan vidas tranquilas, sin miedo permanente, tengan una pensión y una casa".

José María Rodríguez es redactor en Periodista Digital. @JMRMontero

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