Periodismo
Carmen Calvo y su obsesión por sacar a Franco del Valle de los Caídos. PD

Franco. Una vez más, el Gobierno de Pedro Sánchez vuelve a recurrir al Valle de los Caídos y a su más 'conocido' inquilino para tapar sus agujeros negros. La vicepresidenta del Ejecutivo puso una fecha, el 10 de junio de 2019, como plazo improrrogable para exhumar los restos del dictador. ¿Será esta vez la definitiva o, como plantean articulistas y editorialistas este 16 de marzo de 2019, volvemos a estar frente a una cortina de humo?

Luis Ventoso se carcajea a mandíbula batiente en ABC de la enésima promesa del Gobierno de Pedro Sánchez de exhumar a Franco del Valle de los Caídos:

Sánchez, que ya logró disparar las visitas al Valle de los Caídos, podría convertir aquel cementerio olvidado de Mingorrubio en un nuevo destino turístico de éxito en la Comunidad de Madrid. Allá cuando arrancó la Liga se especulaba sobre quién saldría antes: Lopetegui o Franco. Pero cayó Lopetegui, cayó Solari, ha vuelto Zidane... y el gran Sánchez sigue sin lograr desenterrar a su colaborador. Esta vez podría producirse el enésimo tropiezo en la ruta de las pompas fúnebres progresistas. El Gobierno da por supuesto que el 10 de junio Sánchez seguirá en el poder, cuando podría ser rechazado en las urnas. También da por descontado que el Supremo le permitirá burlar los deseos de la familia, lo cual resultaría chocante, pues en el derecho de los países más honorables son siempre los descendientes quienes deciden sobre la tumba de sus familiares. Franco, cortina de humo facilona para no hablar de lo medular: un Gobierno autonómico en rebeldía, y aquí no pasa nada. Por ahora. Tal vez las urnas hablen.

Salvador Sostres pone a caldo a Carmen Calvo:

Carmen Calvo escarbando, siniestra, en la tumba de Franco, encarna los peores fantasmas de nuestro pasado. En su expresión de rabia y miedo está escrita nuestra leyenda negra, el odio de media España sobre la otra mitad, el recuento de cadáveres, las cunetas, las fosas comunes, la tristeza del frentismo, el atraso de la ira, los años perdidos en crueldades estériles que a nada nos condujeron, la pavorosa sombra del mal cubriendo el cielo como si la felicidad se hubiera borrado de la Tierra. El actual PSOE es un regreso al daño más terrible que jamás nos hayamos hecho. Los españoles de buena voluntad tenemos que sentir la especial gravedad de nuestro deber -mucho más que un derecho- de acudir a votar el mes que viene. Y la indiscutible libertad tendremos que acompasarla con la responsabilidad de asumir que solo si Pablo Casado es presidente no continuará siéndolo Pedro Sánchez con todas sus barricadas.

Un puntazo editorial de La Razón apunta a que el Gobierno necesita a Franco como argumento electoral, que en realidad lo de la exhumación es mero ‘atrezzo':

La vicepresidenta Carmen Calvo aprovechó la mesa del Consejo de Ministros para blandir la que será una de las ideas fuerza de campaña: Franco. Anunció que será inhumado el 10 de junio en el cementerio de Mingorrubio-El Pardo. Se aseguran así que esté presente en la pugna política según convenga, más allá del recurso de la familia en el Tribunal Supremo pendiente de resolución. En realidad, el Gobierno no está dispuesto a enterrar a Franco. Lo ven como un filón que aún se puede explotar. No sabrían que hacer sin él.

El Mundo considera la decisión del Consejo de Ministros sobre poner una fecha a la exhumación de Franco como de verdadero lastre:

La decisión anunciada ayer de fijar la fecha del 10 de junio para el traslado de los restos del dictador al cementerio de Mingorrubio-El Pardo (donde está enterrada su esposa) será un lastre para el Gobierno que se forme tras las elecciones, que tendría que ejecutar la decisión inmediatamente o modificar con urgencia la norma, ya que ésta es "de obligado cumplimiento por cualquier gobierno", ha enfatizado Calvo. Se trata sin duda de una decisión con un marcado carácter electoralista, ya que la propuesta estará presente no sólo en la campaña de las generales, sino también en la de las europeas y autonómicas. Y lo es, en primer lugar, por el fondo del asunto, ya que, desde que la convirtiese en ley Rodríguez Zapatero, la memoria histórica se ha convertido en uno de los pilares ideológicos del PSOE. Pero también por las formas, ya que fijando la fecha, el Gobierno desprecia tanto al Tribunal Supremo, que aún no se ha pronunciado sobre el recurso puesto por la familia Franco para paralizar cautelarmente el procedimiento, como al prior del Valle de los Caídos, que ha expresado varias veces su rechazo a la exhumación.

Juan Velarde es redactor de Periodista Digital @juanvelarde72