LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

La alergia de Sánchez a los debates electorales abiertos ya es Vox pópuli con su espantada a Atresmedia

El presidente del Gobierno esgrime ahora que es precisa su presencia en un medio público como TVE cuando hace una semana rechazaba acudir a la misma

La alergia de Sánchez a los debates electorales abiertos ya es Vox pópuli con su espantada a Atresmedia
Pedro Sánchez (PSOE) en La Moncloa. EP

Buena la ha liado el presidente del Gobierno con su espantada al debate de Atresmedia después de que se le cayese, por el veto caprichoso de la Junta Electoral, el partido de Santiago Abascal. Pedro Sánchez pretendía pivotar su duelo en el plato sobre el intento de hacer pasar como la trinidad de derechas a Ciudadanos, PP y Vox y ante la decisión del órgano regulador ha optado por refugiarse en la televisión de la soviética Rosa María Mateo –Muchas risas con ‘Chani’ en la mesa de ‘Al Rojo Vivo’: «Sánchez os ha dejado tirados como una colilla».

Pese a todo, seguramente por cuestión vacacional, no son muchos los textos que este 18 de abril de 2019 podrán hallar en las tribunas de la prensa de papel.

La Razón, que tan de perfil se puso con la decisión de la Junta Electoral Central con el veto a Vox, ahora salta como todo el resto del grupo Atresmedia a cargar contra Pedro Sánchez por irse al debate de TVE y dejar plantados a Antena 3, laSexta, Onda Cero y las webs asociadas –En Atresmedia tocan a rebato: insinúan que el formato de los debates de TVE ‘son un coñazo’ y lanzan un ultimátum al socialista Pedro Sánchez-:

La justificación de que, ahora sí, prefiere asistir a un debate en RTVE agrava aún más su comportamiento, pues decir que es su obligación asistir «en primer lugar» a la cadena pública no se ajusta a la verdad de los hechos: Sánchez siempre quiso ir al debate de Atresmedia, así lo anunció y se organizó con el consenso de los partidos convocados. Por lo tanto, no se trata de una disputa entre medios de comunicación por la sencilla razón de que RTVE nunca mostró interés especial ni luchó por emitir este debate. Que ayer Sánchez pusiera como condición para participar en la mesa propuesta por la cadena pública que sea el día 23, el mismo día del debate de Atresmedia, es sencillamente una falta de respeto a todos, medios de comunicación y electores.

La decisión de Sánchez ha sido un grave error y las consecuencias están siendo nefastas porque a estas alturas de la campaña todavía no se sabe las fechas exactas de emisión en la cadena pública, cuya propuesta ni siquiera está teniendo buena acogida en las otras cadenas comerciales, lo que demuestra el desconcierto que está produciendo esta iniciativa. Hay que decir, además, que la decisión de la JEC no ha sido la más acertada. No se corresponde con unos tiempos en los que las campañas electorales son abiertas y la televisión no es el único medio, aun siendo fundamental; además, va contra el derecho a la información, pues es un medio privado quien opta por un formato de debate. Está claro que Sánchez no quiere debatir, que ha rehuido el cara a cara con Casado -el mismo que él reclamó con Rajoy y finalmente se celebró-, que no quiere campaña, sino utilizar el Gobierno electoralmente.

Isabel San Sebastián, en ABC, critica el veto de Santiago Abascal en el que iba a ser único debate electoral. Ahora puede haber dos, uno o ninguno –Pedrojota escupe veneno contra Vox… ¡y luego se extraña de que el partido de Abascal rechace ir a su ‘mini debate!-:

Flaco favor se hace a la transparencia vetando en el escenario a un actor que, guste más o guste menos, desempeña un papel protagonista. La resolución huele por tanto que apesta a prejuicio ideológico, máxime considerando la manga extraordinariamente ancha que se ha tenido siempre aquí con grupos que abogan abiertamente por dinamitar la Constitución y romper la unidad nacional, que justifican la perpetración de un golpe de Estado en Cataluña, alientan actos de acoso al adversario o se niegan a condenar el historial terrorista de ETA, entre otras razones porque su cabecilla ha sido parte integrante de la banda.

El editorial de El Mundo fustiga a Pedro Sánchez por su cobardía –Sánchez se acojona ante el veto a Vox: se borra del duelo en Atresmedia para buscar amparo en la soviética TVE-:

Los intentos de Pedro Sánchez para evitar participar en debates televisivos con sus oponentes ponen en evidencia la inseguridad de un presidente del Gobierno que ha fracasado en su política de alianzas con populistas e independentistas, y que prefiere fiarlo todo al tacticismo debido a los buenos resultados que le auguran las encuestas. En lo que supone una falta de consideración hacia los electores, que tienen derecho a conocer y contrastar los programas y propuestas de cada candidato, Sánchez rechazó, en decisión inédita, acudir al debate a cuatro organizado por TVE y comprometerse con el de Atresmedia, calculando que la presencia en éste de Santiago Abascal le daría la oportunidad de escenificar su estrategia de oposición a la que él considera, falazmente, una misma derecha con tres siglas: PP, Cs y Vox.

De esta forma, el PSOE, defensor del modelo de televisión pública, la menospreció por intereses electoralistas y dejó a TVE sin la presencia en el debate nada menos que del presidente del Gobierno, que prefería aceptar la oferta del grupo de comunicación privado que le publicó recientemente sus memorias. La Junta Electoral Central, sin embargo, vino a quebrar la estrategia de Sánchez al considerar que Vox no es, al menos por ahora, un «grupo político significativo», por lo que su presencia en el debate no estaba justificada. Ante esta decisión, el PSOE aceptó acudir al debate a cuatro de TVE -que anunció que cedería gratuitamente la señal al resto de cadenas para aumentar la audiencia-, sin sospechar que Atresmedia seguiría adelante con el suyo, previsto para el día 23. Para terminar de complicarlo todo y evitar tener que ir a dos debates, los socialistas anunciaron ayer que solo irán al de TVE -rompiendo su compromiso con Atresmedia-, y que éste deberá celebrarse el mismo día 23, no el lunes 22. En su afán por evitar enfrentarse a su rivales, Sánchez ha creado un problema mediático tratando de imponer torticeramente al resto de partidos sus condiciones; una actitud inadmisible si tenemos en cuenta que también se ha negado al cara a cara que le propone Casado como jefe de la oposición, después de habérselo reclamado a Rajoy en su día.

Juan Velarde es redactor de Periodista Digital @juanvelarde72

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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