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Pérez-Maura se burla del ‘doctor’ Sánchez y le deja como el bombero-pirómano con la exhumación de Franco

"El empeño en mantener la fecha del 10 de junio implicaba una clara voluntad de Sánchez y los suyos de violar los derechos fundamentales de una familia"

Pérez-Maura se burla del 'doctor' Sánchez y le deja como el bombero-pirómano con la exhumación de Franco
Ramón Pérez Maura y Pedro Sánchez. PD

Más razón que un santo. Así podría resumirse la tribuna del 5 de junio de 2019 de Ramón Pérez-Maura en el diario ABC en la que desenmascara a nuestro presidente en funciones después de que su empeño por sacar a Franco del Valle de los Caídos se haya visto truncado. Debe ser una auténtica pesadilla poner todas las ganas del mundo en que tu principal preocupación sea exhumar a una persona que murió hace más de cuarenta años.

El columnista de ABC recuerda que:

Doctor Sánchez llegó al Gobierno empeñado en agitar la propaganda. La prioridad no era gobernar, lo que quiere decir resolver los problemas de la ciudadanía y facilitar su vida. La prioridad era retener el poder. Para ello, una buena idea es jugar a ser el bombero pirómano, el que apaga los fuegos que él mismo prende. Y eso es exactamente lo que hizo el presidente en su primera entrevista en TVE tras la moción de censura de hace un año. Decretó que el problema era un hombre que llevaba cuarenta y tres años muerto y que era prioridad en su Gobierno solventar ese problema del que nadie hablaba en España. Prendamos el fuego y después seremos los héroes que lo extinguieron.

Dejando a un lado lo absurdo del asunto, lo más grave es que como el flautista de Hamelí, Sánchez hipnotiza a la gente con una promesa que ni él mismo se cree ya:

Ha pasado un año y el bombero pirómano no ha conseguido cumplir con la palabra dada. Ya ha dado dos fechas y en ninguna de ellas se ha llevado a cabo la exhumación de los restos mortales del general Franco. Lo de ayer fue especialmente humillante para el Gobierno de Pedro Sánchez. Antes de la celebración de las elecciones generales del 28 de abril, con los comicios ya en camino, la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, anunció la fecha del 10 de junio para el traslado de los despojos de Franco. Era algo que anunciaba sin acuerdo con la familia, lo que hubiera equivalido a una profanación de la tumba.

Pero es que este afán de resucitar y reabrir parece que fascina a la izquierda. Al más puro estilo ‘yo me lo guiso, yo me lo como’ Sánchez y sus esbirros con su particular arrogancia se han postulado por encima de la ley. Y esto lo ha dejado muy claro Pérez-Maura:

Pero en la prepotencia propia de quien se cree con un mandato sólido para gobernar con sólo 123 escaños sobre 350, jugaron a ser maquiavelos monclovitas: si ganaban las elecciones, podrían ejecutar el traslado en plena negociación de pactos poselectorales con la fuerza que ellos creían que ese movimiento les daría. Y si el ganador de las elecciones era otro, le dejaban un problema que resolver: porque hubiera tenido que empezar por no cumplir la orden legal del Gobierno de España sobre el traslado. Era lo que los anglosajones llaman un win/win situation.

Es algo nunca visto, querer estar por encima del Tribunal Supremo. Además de no escuchar los intereses reales de una sociedad, pero Sánchez a lo suyo como de costumbre:

La familia Martínez-Bordiú, la comunidad benedictina, la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos y la fundación que lleva el nombre del difunto optaron por recurrir a la Justicia porque algunos todavía tenemos razones para creer que en este país no hay derecho, pero sí hay Justicia. Y la fecha del 10 de junio, la foto de Sánchez ante la tumba vacía de Franco, no va a ser posible. El recurso de los cuatro actores ha sido atendido por unanimidad. Por supuesto, eso no quiere decir que el Supremo vaya a dar la razón a los recurrentes cuando se dicte la sentencia final sobre el procedimiento.

Y concluye:

Pero sí ha quedado muy claro que el empeño en mantener la fecha del 10 de junio implicaba una clara voluntad de Sánchez y los suyos de violar los derechos fundamentales de una familia: el muerto y sus nietos que son ciudadanos con los mismos derechos que Sánchez, su mujer, sus hijos y su suegro.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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