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Con toda la caradura, el socialista Ximo Puig intenta colar la ‘quita’ pública a su grupo mediático

Con toda la caradura, el socialista Ximo Puig intenta colar la 'quita' pública a su grupo mediático
El socialista valenciano Ximo Puig. PD

Como explica Dani Valero en ‘El economista’ este 20 de julio de 2019, el entorno del presidente valenciano, Ximo Puig, achica agua sin cesar en su defensa ante la quita que lo ha convertido en socio de Prensa Ibérica, el principal grupo mediático de la Comunitat.

Tal circunstancia se produjo con la compra de Grupo Zeta por parte de la propia Prensa Ibérica, materializada gracias a una condonación del 70 por ciento en la que el banco público valenciano (IVF) perdonó 1,3 millones.

Entre las cabeceras que han cambiado de manos con la operación se encuentra El Periódico Mediterráneo, diario del que proviene la deuda condonada y en el que Puig tiene una participación del 1,16 por ciento que le reporta dividendos (70.000 euros en seis ejercicios).

Son dos las tesis principales de la defensa de Puig:

  • La primera, que la deuda perdonada por el IVF era de Grupo Zeta, en absoluto de la empresa en la que tiene acciones el presidente.
  • Y la segunda, que no hubo para nada conflicto de intereses en el voto a favor del mandatario para autorizarle a realizar quitas, autorización que se produjo días antes de que se aplicara la condonación en beneficio del periódico de Puig

El primer argumento, el de que el crédito es de Grupo Zeta y solo de Grupo Zeta, obvia los hechos más esenciales. El préstamo inicial fue de 6 millones para el desarrollo de una imprenta (Pilsa) en la localidad alicantina de Biar, una iniciativa de la sociedad de Mediterráneo (Pecsa).

El diario, que era rentable, estaba devolviendo el importe con regularidad (pagó 4,2 millones), pero la mala situación de Grupo Zeta, su accionista mayoritario con el 85%, le llevó a sindicar en un solo crédito la deuda con todos sus acreedores, incluido el IVF.

En consecuencia, el banco público cambió de interlocutor, pero la deuda, quiera o no quiera Presidencia, continuaba siendo la misma: los 1,9 millones que quedaban por pagar de la imprenta de Mediterráneo, la empresa participada por Puig.

Tanto es así que Silsa, en sus propias cuentas anuales, explica que «sigue como garante solidaria de los mencionados préstamos», que cifra en los citados 1,9 millones. «No es cierto, Pilsa es garante solidaria de todo el crédito», replican desde el IVF. Tanto da.

En cualquier caso, el perdón del 70% a Prensa Ibérica por parte del IVF beneficia a Puig, porque Mediterráneo ha pasado de estar endeudado con un gran pool bancario a estarlo solo con Prensa Ibérica, su nuevo accionista mayoritario con el 85%.

También resulta obvio que, con la operación, Puig pasa de tener un socio de referencia camino de la quiebra (Grupo Zeta) a contar con uno solvente que disipa la temida liquidación (Prensa Ibérica).

El segundo argumento nuclear también recurre a un aspecto técnico para eximir al presidente del conflicto de intereses. El decreto que autorizó al banco público para condonar grandes deudas subraya el entorno de Puig no versaba sobre el crédito del grupo mediático del presidente.

Se trataba de una norma «de carácter general», sentencia en la misma línea la Abogacía de la Generalitat en un informe encargado por la propia Presidencia para analizar si hizo bien el líder socialista informe en que olvidaron preguntarle si existe conflicto de intereses entre cobrar dividendos de un periódico al que la misma Presidencia riega con publicidad institucional–.

El devenir de hechos de la quita, por contra, dibuja un paisaje cuanto menos poco estético. Porque el decreto fue validado el 15 de marzo, cuando la condonación ya había sido apalabrada entre el banco público y Prensa Ibérica. Y porque esta se materializó de inmediato, la semana siguiente, según reconoció el propio IVF.

¿Realmente ignoraba Puig que el IVF ya había acordado la primera quita en beneficio del periódico en el que tiene acciones al votar a favor de ese decreto, cuya disposición adicional amparaba la suya de forma retroactiva?

Puig se esconde
Además de la defensa técnica está la política. Desde que PP y Cs solicitaron a Puig que acuda a Les Corts para explicar el embrollo, el Consell viene ensalzando que el presidente tiene voluntad de hacerlo, si bien desliza a continuación que asistirá cuando el Parlamento se lo solicite.

Rehúsa, por tanto, a solicitar personalmente su comparecencia en la Comisión Permanente, como le piden los populares. Declaraciones ante los medios tampoco está haciendo. Habló al respecto un día en Bruselas y un fin de semana en Burriana.

Cronología
1984: Compra las acciones

Puig participó en un movimiento asociativo con otros socialistas y el propio PSPV para comprar ‘Mediterráneo’, diario en el que tiene actualmente 210 acciones, el 1,16%.

1999: El PSOE sí vende

El partido vende sus acciones en la firma del periódico (Pecsa), pero el alcalde de Morella y diputado compagina los poderes político y mediático.

2005: El origen de la deuda

‘Mediterráneo’ recibe dos créditos que suman 6 millones del banco público valenciano (IVF) para impulsar una imprenta en Biar (Silsa).

2009: Crédito sindicado

La mala situación de Zeta, accionista mayoritario, lleva a sindicar todas sus deudas en un crédito. Al IVF Pecsa le debía todavía 1,9 millones que ahora se impagan al depender las liquidaciones de Zeta. Dentro del gran crédito, Pecsa responde por dicha cifra.

2015-2018: Presidente y accionista

Ximo Puig accede a la presidencia de la Generalitat y dispara el conflicto de intereses al conservar las acciones del periódico -al que su administración concede 639.525 euros en publicidad y del que cobra como accionista 12.280 euros en dividendos-.

2019: La ‘quita’

La Generalitat, con el voto de Puig, autoriza al IVF para condonar deudas, y la primera operación se produce a los pocos días: Prensa Ibérica compra, con una ‘quita’ de 1,3 millones, la deuda originaria de ‘Mediterráneo’ -sindicada en la de Zeta-. El movimiento convierte al presidente, a través de Pecsa, en socio del mayor grupo mediático valenciano, al que ha concedido 3,3 millones en publicidad.

Autor

Francisco Lorenson

Polifacético y innovador reportero, lleva años trabajando en el sector y aprendiendo de algunas de las personas más inteligentes del negocio.

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