¿Cuál es el objetivo real que esconde Pedro Sánchez con la convocatoria electoral del 23 de julio de 2023?
Raúl del Pozo, en su tribuna de ‘El Mundo‘ de este 3 de julio de 2023, considera que en el espíritu del presidente del Gobierno, consciente de que puede perder las elecciones, tratará de empantanar el terreno para que se produzca una situación similar a la del 2016 con el ‘no es no’ a Mariano Rajoy.
En Moncloa piensan que hay partido porque Pedro Sánchez está en plena forma y sale airoso de su inmersión en los platós y micrófonos de los medios enemigos «y sus intoxicaciones diarias». «Tres puntos no son nada –dicen– y la gente decide muy al final». También imaginan que el debate de Atresmedia no va a ser a primera sangre, uno de los dos puede quedar malherido. Creen que el PP se ha metido en una espiral de errores y contradicciones, una vez que ha dejado claro que no quiere gobernar con VOX, y eso puede llevarnos a una nueva crisis de ingobernabilidad.
Los gobiernos monocolor son difíciles de formar y no está en los códigos de Sánchez facilitar una investidura que no sea la de él mismo. Su determinación, su mitomanía o adicción a mentir, su conducta repetitiva en la obsesión por bloquear son sus habilidades políticas. Pedro el bloqueador, el del no es no, prefiere repetir elecciones, que suele perder, antes que ceder en algún acuerdo.
El columnista insiste en que la teoría del bloqueo comienza a tener muchos visos de hacerse realidad:
El PP ronda los 140 escaños y el PSOE va a sacar poco más de 100. Parece que Feijóo va a ganar, pero no esperen algún gesto de abstención con el partido enemigo aunque eso lo eche en los brazos de Abascal; Sánchez seguirá enganchado a los Frankenstein, pero ni entre separatas y Sumar logra, en los sondeos, una mayoría para gobernar. Por todas esas razones surge, otra vez, la teoría del bloqueo, la que inspiró a Pedro Sánchez para decidir las elecciones del 23 de julio.

Según Iván Redondo, la pregunta clave es si Sánchez convocó las elecciones para ganar o para bloquear. Se sospechó que lo hizo para evitar que, después de la derrota histórica de las municipales y autonómicas, pidieran su cabeza, pero otros conjeturan que el líder, que se crece en las derrotas, lo hizo para sobrevivir porque, pase lo que pase, en julio seguirá siendo el líder. Aunque gane el PP. Convocó para bloquear no solo la alternativa de gobierno del PP sino la sucesión en su propio partido.
Para Del Pozo, Pedro Sánchez prefiere el caos al consenso:
Va a ser casi imposible el gobierno de un solo partido y, si lo forma el PP, le hará la vida imposible; y, según los convencidos de esta tesis, esperará a ganar las elecciones catalanas y vascas, y después las europeas. Y, si las pierde, se irá como se fue Rubalcaba. Si los dos partidos fueran incapaces de formar gobierno, tendrían que repetirse las elecciones. Eso es preferir el caos al consenso.

