Dicen que cuando el río suena es que agua lleva.
Y lo que publica este 19 de febrero de 2025 el diario ‘ABC‘, con la firma de Javier Chicote, es de órdago a la grande.
Juan Carlos Monedero, cofundador de Unidas Podemos, está acusado de haber cometido varios acosos sexuales.
La fuente es, precisamente, un excolaborador de Pablo Iglesias, el periodista Sergio Gregori, que en un audio de whatsapp revela los ‘avatares’ del político morado.
Ese documento acabó llegando hasta el responsable de investigación del rotativo de Vocento que ahora hace público ocultando nombres que, por cuestiones obvias, debe proteger.
El audio fue enviado en noviembre de 2024 a Raquel Ogando, una activista feminista y en él se da un testimonio claro por parte de Gregori:
Sí, sí, si esto lo sé yo desde hace mucho tiempo. A mí, XXXXX (la primera joven) me contó cosas muy fuertes de Juan Carlos, de baboseo, cosas que tal como me las contó suenan a agresión sexual, que es grave, y ella es la que ha decidido que no quería que eso trascendiera a la esfera pública, y es algo que es grave y sí, claro que a mí me duele porque XXXXX es mi amiga, pero como XXXXX no quiso denunciar nada pues yo seguí manteniendo una relación normal y cordial con Juan Carlos.
El propio periodista llegó a culparse de haber sido cómplice de esta situación:
Incluso sabiendo los cadáveres que tenía en el armario, y de hecho si hay algo de lo que me puedo como sentir avergonzado es de que seguí yo llamándole para que viniera a ‘El Tablero’ y hablaba con él sobre el rumbo de Canal Red etcétera aun sabiendo muchas mierdas que había ahí que no me gustaban un pelo. Pero créeme que a quien menos le interesaría que a Juan Carlos se le expusiera es a mí, porque comparte la visión que tenía yo sobre el rumbo de Canal Red y me parece que es el tipo más cuerdo en el diagnóstico sobre la guerra entre Podemos y Sumar, pero si es un baboso que babosea a chavalas y que lo hace además de forma sistemática como parece.
Incluso cree Gregori que lo de Íñigo Errejón con Elisa Mouliáa se queda en un juego de niños en comparación con lo de Monedero:
Según los rumores y según ya no rumores, porque lo de Íñigo Errejón por ejemplo yo sólo había escuchado rumores que no tienen nada que ver con lo que se está diciendo, cosas infinitamente menos graves, pero lo de Monedero lo sé por XXXXX, lo sé porque a XXX (una segunda joven) no sé si la llegó a babosear pero se puso muy insistente y muy pesado en la fiesta de la Primavera. Tú estabas ahí y sabes que la llamaba a las tres de la mañana y que la abrazaba por ahí y por allá, o sea, fue como muy incómodo todo eso ¿no? Pero vamos, que no es algo que sea plato de buen gusto para mí, créeme.

Un segundo testimonio, el de otra joven, deja bien a las claras las prácticas de dirigentes de la clase de Juan Carlos Monedero, si bien no le llega a citar expresamente:
La realidad es que durante un tiempo en el que yo orbité en cierto partido sin llegar nunca a formar parte del mismo, me estuvo llamando a las tres de la madrugada insistiendo en quedar conmigo y posteriormente abrazándome por detrás y por delante, cogiéndome, sobándome y toqueteándome, diciéndome que había surgido magia entre nosotros, un exdirigente de ese partido. Después de que me toqueteara y me dejara en paz cuando intervino alguien ajeno al partido, empecé a investigarle y descubrí que en ciertos círculos de los que yo no formaba parte porque yo venía de Barcelona y llevo un año en Madrid, en ciertos círculos todo el mundo conocía al menos a una víctima de este señor, y no sólo eso, sino que varias víctimas suyas a las que agredió sexualmente, mientras que lo que yo viví creo que se califica más bien de acoso sexual, habían denunciado lo sucedido dentro del partido varios años antes de que yo compartiera espacio con él. Claro, no puedo dejar de preguntarme por qué me dejasteis cerca de esta persona, por qué dejasteis a esta persona cerca de trabajadoras jóvenes, por qué dejasteis años antes cerca de él a otras comunicadoras jóvenes a las que agredió sexualmente.
Por su parte, Juan Carlos Monedero aseguró al diario ‘ABC’ que todo esto se trata de los mismos infundios que, según él, le vienen persiguiendo desde hace años:
La verdad es que me da bastante lo mismo lo que digan. Llevo doce años con calumnias, denuncias falsas, policías patrióticas, jueces corruptos y periodistas vinculados a las cloacas. Y sin haber tenido nunca cargos. Ya me cansó todo esto. Estoy fuera de la política y de toda la toxicidad de nuestro hermoso país. Créeme que ando muy alejado.
Una historia que ya viene coleando de años
Lo cierto es que no es la primera vez que Juan Carlos Monedero está en el ojo del huracán.
Mucho antes de fundar Podemos ya parecía tener ciertas debilidades por las féminas.
«Recuerdo la mano de Monedero en mi cintura cuando volvía de la barra con una copa. Al parecer el hombre es muy tocón en general, pero yo no lo sabía».
Este es el estremecedor relato que hacía en Twitter Fernanda Freire, ex alumna de Juan Carlos Monedero en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM.
La chica contaba en detalle cómo los entonces profesores universitarios aprovechaban su condición para propasarse con sus alumnas.
En un hilo en Twitter Freire confirmaba cómo Monedero es dado a sobar a las mujeres como lo atestisguan varias fotos suyas en las redes.
«Juancar es muy tocón y no hay que tenérselo en cuenta», cuenta que le comentó una compañera.
Su relato se remonta a noviembre de 2010, cuando ella era «una tierna joven tonta» ante el «Macho Alfa» que «no quiso desaprovechar su oportunidad».
Recordaros que si el señor Pablo Iglesias y sus secuaces hacían esto a niñas de 18 cuando no eran nadie, qué no habrán hecho estos años.
En sus mensajes explicaba cómo el líder del partido morado la invitó a acompañarle «al baño» tras «acorralarme cual cervatillo».
«Empecé mi grado en Relaciones Internacionales allá por octubre de 2010 en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM. Uno de mis profesores del 1er cuatrimestre era un señor por entonces desconocido llamado J. C. Monedero (Como curiosidad mencionar que el primer trabajo que nos mandó fue sobre Hugo Chávez)».
«El profe llamaba un poco la atención por sus aspavientos y su actitud chulesca y eso era divertido al principio. Nos parecía interesante, aunque tardé pocas semanas en dejar de asistir a sus ‘clases’. Resulta que una noche de principios de noviembre estaba con dos compañeros de clase tomando algo por Lavapiés y acabamos en un bar llamado La Huelga. Al parecer era un bar en el que se reunían varias personas de lo que ahora se considera ambiente podemita».
«Yo llevaba apenas un mes en Madrid y no sabía de la misa la mitad. Uno de mis compañeros de clase nos llevó allí y él sí parecía saber algo sobre los asiduos al bar. Desde luego yo no. Total, entramos, pedimos la primera ronda y antes de terminarla entran tres personas»

Fernanda Freire era entonces y parece seguir siendo la pareja sentimental del youtuber Sergio Candanedo, conocido en redes sociales como «Un Tío Blanco Hetero» (UTBH).
Fernanda retalaba en detalle cómo los adalides del feminismo se comportaban como unos cerdos machistas cuando estaban de copas:
«En ocasiones posteriores escucharía a otras chicas decir eso, que el Juancar es muy tocón y no hay que tenérselo en cuenta. En fin, la hipotenusa. Pues allí estábamos los 6 y en estas que el Macho Alfa vio a una tierna joven muy tonta y no quiso desaprovechar la oportunidad».
Y señalaba un episodio con Iglesias en el que el que después fue ciepresidente sde Sánches y ahora maniobra para reflotar Podemos, a la sombra de la debacle de Sumar y de los escándalos sexuales de Errejón, flirteó con ella en un bar:
«Me acorraló cual cervatillo para empezar a dorarme la píldora (recordemos que me saca 14 añitos, aunque todo muy legal eso sí). No recuerdo exactamente la conversación, porque entre otras cosas debió ser bastante banal y vacía. Pero recuerdo esas típicas frases de ‘eres muy madura para tu edad’ y cosas similares.
Total, que ahí estaba yo con un tipo feísimo con coleta, chepa y un piercing choni que era profe de la uni (me lo dijo uno de mis amigos, yo no le había visto por allí) pensando qué hacer con mi vida y aguantando la turra… hasta que el señor Iglesias soltó por su apetitosa boca las siguientes palabras:
«Voy al baño a refrescarme, te espero ahí». En aquel momento los cielos se abrieron ante mí. Mientras le vi dirigirse al baño saqué de mi bolsillo un billete de 5 €, se lo di a un compa y me piré»
«Supongo que el señor Iglesias no recuerda esto. Por desgracia yo si, y para su pareja mi relato sería el de una víctima, si el victimario no fuese el padre de sus hijos»
Tras su #MeToo particular en el que ha revelado su calvario, Freire lo concluía de forma lapidaria:
«Todos, eso sí, muy feministas y aliados de la causa, que pierden el culo llamando misogino y trozo de mierda a mi pareja, sin llegarle ninguno a la suela de los zapatos».

