En Madrid, el neón de Schweppes este letrero es mucho más que publicidad; forma parte integral del paisaje cultural local, complementando teatros y cines situados en la misma Gran Vía.
Sin embargo, el próximo sábado 28 de marzo, Madrid experimentará un momento peculiar: la cortina que resplandece sobre el edificio Carrión en Plaza del Callao y que se mueve de derecha a izquierda y viceversa por la noche, permanecerá apagado durante una hora.
Esta acción es parte de la celebración del 20º aniversario de La Hora del Planeta, una campaña que promueve la desconexión eléctrica para concienciar sobre la crisis climática.
No se trata de un fallo técnico, sino de un gesto simbólico que anima a miles de madrileños a reflexionar mientras recorren la emblemática Gran Vía.
Este apagado se llevará a cabo entre las 20:30 y las 21:30. La empresa detrás de la marca lo integra en su plan para convertirse en Water Positive en 2030, lo que significa que devolverán más agua al medio ambiente de la que utilizan en sus productos.
Durante estas dos décadas, La Hora del Planeta ha movilizado a millones de personas, ciudades y empresas a nivel global. Apagar este símbolo publicitario resalta la importancia de la acción colectiva frente al cambio climático.
Algunos críticos lo ven como una tontería progresista, un gesto vacío que no aborda problemas reales. Sin embargo, hay quienes celebran esta iniciativa: apagar esos 600 kilos visibles para miles es un mensaje poderoso.
La campaña global ha evolucionado con el tiempo. Ya no se limita a apagar luces; ahora también llama a actuar por la sostenibilidad. Cada año, ciudades como Madrid participan activamente en este evento. Este próximo 28 de marzo, el neón se sumará al recordatorio colectivo sobre cómo incluso los íconos pueden hacer pausas por nuestro planeta.
No solo será Schweppes quien apague sus luces ese día; otras marcas y edificios también se unirán al gesto. En plena Gran Vía, notaremos su impacto: menos luz en una calle que nunca descansa. Será interesante observar si esta acción logra convencer o si la añoranza por ese brillo incesante pesa más en la balanza.
Un emblema con más de 50 años
El letrero fue inaugurado en 1972 y tiene unas dimensiones impresionantes: mide 10,65 metros de ancho y 9,36 metros de alto. Con un peso total de 600 kilos, se encuentra a 37 metros sobre el nivel del suelo, dominando el horizonte de Gran Vía. Esta arteria recibe más de 140.000 visitantes a diario, muchos de los cuales no pueden resistirse a detenerse para fotografiarlo. En 2010, el Ayuntamiento de Madrid lo declaró rótulo histórico, asegurando su protección como parte del patrimonio urbano.
- Dimensiones clave: 10,65 m ancho, 9,36 m alto.
- Peso total: 600 kg.
- Altura: 37 metros sobre la calle.
- Ubicación: Fachada del edificio Carrión, Plaza del Callao.
Se trata de uno de los anuncios más antiguos y reconocibles en España. Ha sido testigo silencioso del paso del tiempo en la ciudad, desde los cambios políticos tras la Transición hasta el auge digital; siempre iluminando las noches madrileñas. Su apagado temporal suscita opiniones diversas: algunos consideran que es un paso verde necesario; otros lo ven como un gesto superfluo que ensombrece un símbolo cultural.
La compañía subraya que su compromiso va más allá del simple apagón. Su estrategia sostenible incluye objetivos concretos como reducir el consumo hídrico durante la producción y distribución.
