Los afectados por el recorte en la radio de Prisa entienden que se trata de un nuevo paso para el desmantelamiento del grupo

La resignación de los trabajadores de la SER ante un nuevo ERE: «A Liberty le da igual si contamos noticias o si vendemos chorizos»

La dirección se salta a la torera una de las cláusulas del anterior Expediente de Regulación de Empleo, que impedía nuevos despidos hasta marzo de 2013

El nuevo tsunami que afecta a los trabajadores de Prisa Radio —Salvaje ERE en la SER: 200 despidos y durísimos recortes salariales— es ilegal. La dirección piensa ejecutar el recorte a pesar de que aún no han pasado los 18 meses acordados tras el anterior Expediente de Regulación de Empleo, saltándose, por tanto, a la torera la cláusula firmada en enero de 2011 con los representantes de los trabajadores, que marcaba el mes de marzo de 2013 como fecha mínima en la que no podían anunciarse nuevos despidos.

Los afectados están resignados. Por mucho que la cúpula de Prisa hable por enésima vez de caídas de la publicidad, de crisis durísima y demás papeles mojados, saben que esta decisión es un paso más para el desmantelamiento del grupo, ordenado desde que el fondo de inversión estadounidense controla al grupo mediático al que pertenece la SER. Éste es su sentir:

«A Liberty le da igual si contamos noticias o si vendemos chorizos»

Y es que los nuevos dueños quieren que las unidades de Prisa ‘suelten lastre’ para conseguir que sean empresas con un coste mínimo, que les permitan poder ir vendiéndolas al mejor postor. Echar a gente, aunque sea incumpliendo un compromiso y acogiéndose a la nueva reforma laboral del Ejecutivo de Rajoy que tanto se critica desde sus altavoces, parece una buena manera de lograrlo. Este propósito de los norteamericanos encaja perfectamente con la visión que diferentes expertos financieros dieron a Periodista Digital el día que se supo que las entidades acreedoras tomaban el control de Prisa —El sector financiero se huele el desguace de Prisa tras el asalto de la banca a su capital–.

Como única nota ‘positiva’, algunos trabajadores han confirmado a este medio que suponen que, a pesar de que el numero de despedidos puesto sobre la mesa se va hacia los 200, imaginan que la cifra final será menor, unos 130. Sin embargo, la SER ya sufrió en el anterior ERE la baja de unas 180 personas, a los que, si sumamos esta nueva remesa, significa una merma muy importante para una plantilla compuesta por, actualmente, unas 1.400 personas y que tiene la exigencia de liderar la audiencia según el EGM (Estudio General de Medios)

 

Autor

Roberto Marbán Bermejo

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y actualmente cursa el grado de Ciencias Políticas por la UNED, fichó en 2010 por Periodista Digital.

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