PRESENTACIÓN EN SOCIEDAD

Herrera se la devuelve a Losantos por lo de su sueldo y avisa a Wyoming

La flamante estrella de la Cadena COPE aclaró la cuestión más polémica de su fichaje, usada por el de Teruel contra la emisora, y dio un repaso en el que no podían faltar los apretones

Herrera se la devuelve a Losantos por lo de su sueldo y avisa a Wyoming
Carlos Herrera.

En un Madrid que ya resultaba sofocante a las nueve de la mañana, Carlos Herrera -terno y corbata azul oscuro, camisa y pañuelo blanco- se subió a la tribuna del Foro de la Nueva Comunicación en el Hotel Ritz para presentarse en sociedad como la nueva estrella de la Cadena COPE.

Con razón su presidente, Fernando Giménez Barriocanal, moreno de verde luna, andaba tan ufano mientras que Rafael Pérez del Puerto, consejero delegado, y Julián Velasco, director comercial, pululaban por la moqueta del hotel madrileño atendiendo parabienes de los numerosos invitados.

Porque esa fue otra. Hubo que habilitar dos salones para seguir la charla de Herrera ante la afluencia de público, contando con el ministro de Defensa Pedro Morenés, el presidente de la Agencia Efe José Antonio Vera, la portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Madrid Esperanza Aguirre, el secretario de Organización del PSOE César Luena o el del Grupo Socialista en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo.

Pero no fueron los únicos. Por allí pudo verse Jaime de Marichalar, al gurú Pedro Arriola, al padre Ángel de Mensajeros por la Paz y a empresarios como Blas Herrero o Arturo Fernández así como a Ignacio López del Hierro, sin corbata y despechugado.

También a periodistas y habituales de los medios de comunicación como el exdircom de Iberdrola José Luis González-Besada, el director de Servimedia José Manuel González Huesa, Antonio San José, Amando de Miguel, Javier Fernández Arribas, Ramón Tamames o José Luis Balbás.

No falto una representación de Vocento y ABC, periódico en el que escribe Herrera y que forma parte de una alianza con la COPE. Allí estuvieron Luis Enríquez, consejero delegado del grupo editor, y Catalina Luca de Tena, presidenta del diario, junto a columnistas del periódico centenario como Herman Terstch e Ignacio Camacho.

Entre los nombres de la COPE, además del cuadro directivo, José Luis Restán, Javier Visiers, Juan Pablo Colmenarejo, Manolo Lama, Xuancar González, Ángel del Río, Cristina López Schlichting y Ángel Expósito.

Las alusiones de Herrera

«Que con las cosas que tienen que hacer hayan venido a compartir desayuno me llena de satisfacción», comenzó Herrera tras ser presentado por Barriocanal.

La charla del almeriense derivó y saltó por todos los terrenos: desde sus inicios en la radio con anécdotas incluidas a la actualidad política internacional y nacional, los medios de comunicación, las nuevas tecnologías, los fósforos y un largo etcétera por parte de quien no dudó en definirse como «un cursi de cojones».

«No voy a ser un colaborador servil», aseguró tras denotar a los «mamertos que nos van a dar días de gloria» con «ideas que eran antiguas cuando nacieron» y que quieren implantar un «paraje caraqueño». Toda una declaración de principios, vaya.

No fue la única. «Si eres un sieso, tu programa será un engrudo», aseguró respecto a cómo hacer radio, y algunos cuchichearon el nombre de otro ocupante del matinal de COPE hasta hace relativamente poco.

«En COPE no hacemos radio de trinchera y no queremos el encabronamiento social», aseguró, aunque pese a hacer gala de que no iba a ser sectario ya apuntó que «caben todas las voces menos las de los que nos quieren dinamitar».

Entre el sueldo y los apretones

Pero el capítulo más interesante iba a abrirse con el turno de preguntas. Sentándose a la mesa con un «coño, probad algo» dirigido a sus compañeros, el de Almería se sometió al tercer grado.

Primera cuestión, y no poco importante dentro y fuera de la emisora episcopal: ¿El sueldo de Herrera se financia con la x de la Iglesia de la declaración de Hacienda? ¿Su salario se embolsa gracias al cepillo?

«Las condiciones están calcadas del contrato que tenía en Onda Cero», respondió. Pero las preguntas necesitaban más explicación hacia uno de los asunto que más se le ha criticado a la cadena: «Cobro en función de los resultados con un sueldo base. Sólo gano dinero si la empresa lo gana. Y lo pagarán los anunciantes del programa». «Por cierto, que Montoro estará muy feliz con los dos colmillos», zanjó.

Tampoco se mostró muy preocupado por críticas de Wyoming. Es más, lanzó un aviso: «Si me disparan, yo disparo. Lo de poner la otra mejilla no es mi caso».

Más de puntillas pasó sobre la cuestión de Javier González Ferrari y los colaboradores de Onda Cero que podrían recalar en COPE. Del expresidente de la radio de Planeta aseguró que había sido un «tábano» para que renovase con la cadena pero no entró al trapo de su contratación como colaborador: «Estará en la Buchinger perdiendo kilos».

Por cierto, que, en su mejor línea, no faltaron las fistulas anales y los apretones. «Si pregunto por ellos es porque están ahí», explicó. Claro que una cosa es preguntar y otra recrearse…

Los celos de Losantos

El terreno de la escatalogía dio pie a que se entrara en otro después de que el almeriense contase lo que le había dicho a monseñor Ricardo Blázquez: «Voy a ser el primer católico practicante, con Ángel Expósito, que va a tener la COPE en La Mañana».

Lo que, inevitablemente, llevó a algunos de los mandobles lanzados por Federico Jiménez Losantos a cuenta de su fichaje. ¿Cuestión de celos, tal vez? «Es amigo mío desde hace años y sé que todo lo bueno que me ocurra a mí será motivo de alegría para él», respondió tras haber elogiado su «puesta en escena excelente».

«¿Lo dice en serio?», le preguntó un atónito José Luis Rodríguez. «¿Usted me ha visto bromear alguna vez?», respondió Herrera. Ahí quedó eso.

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