Periodismo
Carlos Herrera y Rocío Crusset.

Carlos Herrera celebra sus excelentes resultados en el EGM trabajando. Este lunes 15 de abril, lunes santo, a diferencia por ejemplo de su competencia como Carlos Alsina, se ponía al frente de Herrera en COPE y no faltaba a la cita con sus oyentes.

El programa transcurría con la normalidad diaria, política, campaña electoral, actualidad... cuando la tertulia daba un giro inesperado por la confesión de un padre angustiado: Herrera daba cuenta del accidente de avión que el pasado sábado sufría su hija Rocío Crusset en un vuelo que partía de Nueva York en dirección a Los Ángeles.

El locutor de COPE narraba los angustiosos segundos vividos por su hija y cómo, con toda la sangre fría del mundo, subía una fotografía a Instagram, en la que se podía ver el ala destrozada de su avión tras haber impactado con algo en pleno despegue. Carlos Herrera, ante unos atónitos contertulios, reconocía como en esos momentos su hija creía que iba a morir.

Todo ocurría este sábado 13 cuando la joven modelo, hija de Carlos y de Mariló Montero, tomaba un vuelo doméstico de American Airlines en el aeropuerto JFK para dirigirse hacia Los Ángeles.

La aeronave chocaba violentamente contra algo indeterminado, justo cuando iniciaba el despegue e iba a la máxima potencia. El golpe provocaba que el avión girase con mucha violencia. Los pasajeros entraron entonces en pánico y en especial los de un lado del aeroplano que podían ver por las ventanillas un ala destrozada.

El piloto se veía obligado a realizar un aterrizaje de emergencia y forzoso que afortunadamente resulto exitoso. La propia Rocío lo contaba así en Instagram:

"Por primera vez viví una experiencia muy angustiante. El avión chocó con algo. Se volcó y dio un giro brusco a velocidad de despegue. Lo que se te pasa en la cabeza en momentos así, es terrible. Aterrizamos de emergencia y todo terminó bien. Gracias a Dios".

Y concluía Rocío Crusset:

"Fue muy brusco y claramente pensaba que de ahí no salíamos. Pero quedarse con el miedo dentro no sirve de nada. A viviiiiiiiir".

Para concluir, Carlos Herrera confensaba entonces que le ofrecieron otro vuelo a su hija, pero ella declinó la invitación y finalmente no viajó hasta Los Ángeles.