Colosal.
Carlos Alsina frenó de un plumazo la vomitiva defensa que Àngels Barceló hizo de Pedro Sánchez acusando a otros periodistas, a los que no nombró, pero quedó claro a quiénes se refería, por haber hecho, a su entender, una dura entrevista al presidente del Gobierno.
La directora de ‘Hoy por Hoy‘ quiso erigirse en la defensora de las esencias periodísticas y quiso enseñar tanto al director de ‘Más de Uno‘ como a la presentadora de ‘El Programa de Ana Rosa‘ a afrontar como es debido una entrevista.
Carlos Alsina recogió el guante y contestó de manera contundente a la periodista de la Cadena SER.
Así, el de Onda Cero, con toda la tranquilidad de la que siempre hace gala, le lanzó este reto a Barceló:
Y en el programa matinal de la radio generalista del Grupo PRISA, su directora sostuvo ayer que el presidente Sánchez ha ido estas últimas semanas a platós y a estudios de radio donde ha sido atacado con mentiras. Bueno, el presidente del Gobierno ha ido a dos programas matinales en estas últimas semanas. El plató al que ha ido es el de Ana Rosa y el estudio de radio al que ha ido es este, es el mío. Dice que soflamas mañaneras con inquina y faltando a la verdad.

Para evitar malas interpretaciones he consultado a mi admirada Àngels Barceló si se estaba refiriendo a mí y me lo ha confirmado. Y por eso está invitada a conversar sobre el periodismo, las mentiras, las soflamas, la relación del presidente con los medios de comunicación cuando ella quiera y ante los oyentes de este programa y de su programa. Si quiere lo hacemos esta misma mañana.
Las palabras de la polémica
La comunicadora de la emisora del Grupo PRISA soltó estas perlas cultivadas en su comentario editorial del 5 de julio de 2023:
Parece que esta precampaña electoral se dirime en los platós de televisión y en los estudios de radio. Pedro Sánchez parece que ha entendido el camino marcado por el expresidente Zapatero y está corrigiendo una estrategia que ahora se ha demostrado que era fallida. Acude ahora el presidente del Gobierno y candidato a la reelección a aquellos platós de televisión y a aquellos estudios de radio desde donde se le ha atacado con soflamas mañaneras con cierta inquina y en algunas ocasiones, faltando a la verdad.
El precio que tiene que pagar es el de no someterse a entrevistas al uso, sino a auténticos debates donde, curiosamente, su oponente no es un político, no es su rival electoral, sino que es un periodista. Yo, cuando tengo dudas sobre mi profesión, cuando a veces tengo la sensación de no encontrar el camino, siempre acudo a la referencia, siempre acudo a Iñaki Gabilondo. Y a él le he escuchado hablar de que hay que distinguir entre periodismo y ‘paraperiodismo’, como lo de las farmacias, pero sobre todo, a él le he escuchado decir que no puede ser más importante el entrevistador que el entrevistado, y que la entrevista no se puede convertir en un pulso entre los dos, porque a eso se le llama debate, y con un entrevistado nunca hay que debatir. Una regla que no deberíamos olvidar nunca.