Pedro Sánchez comienza a tenerlo en tagalo.
El presidente del Gobierno, a distancia, vio como el Congreso de los Diputados le propinaba una sonora derrota al aprobarse el reconocimiento de Edmundo González como ganador de las elecciones en Venezuela.
El PSOE se había opuesto a la medida, pero uno de sus socios, el PNV, inclinó la votación a favor del líder opositor al régimen de Nicolás Maduro. Y, de propina, los diputados de Juntos por Cataluña optaron por largarse a la Diada antes de que se acabase el pleno, lo que les impidió expresar su voto.
Para Carlos Herrera, en su editorial en ‘Herrera en COPE‘, lo sucedido en el hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo en la jornada del 11 de septiembre tiene consecuencias más trascendentales de lo que podría imaginarse:
Aquí no podemos pasar por alto las derivadas políticas en clave nacional de lo que ayer pasó en el Congreso. Y lo que pasó es que Junts dejó tirado al Gobierno, ni se molestaron en votar, pero estaban todos en la Diada, eran los que estaban, vamos básicamente. Y de propina, Ábalos se desmarcó por primera vez del PSOE en tres votaciones. Una de ellas fue en lo de Venezuela, donde se abstuvo. No votó a favor de reconocer a Edmundo, pero digamos que tampoco en contra.
Aquí el PSOE y la izquierda española diciéndole a Edmundo González que el ganador de las elecciones en Venezuela no es el que gana las elecciones en Venezuela. pic.twitter.com/VMQyswBLdW
— Nicolás Bolivariano (@NicoBolivariano) September 11, 2024
Este es el panorama que le espera al PSOE. Puede ser bastante caótico. ¿Cómo vas a aprobar el techo de gasto en los presupuestos si Junts y Ábalos están de uñas contigo en el Congreso? ¿Y si el PNV también empieza a no seguir del rollo de forma incondicional? Es más difícil porque mientras mande Ortuzar el PNV será un monaguillo de Sánchez hasta que haya un reequilibrio en el Partido Nacionalista Vasco.
Consideró Herrera que a Sánchez solo le queda tirar de chequera para cumplir con las exigencias de Juntos por Cataluña:
Esa es la gracia de lo que queda de legislatura. Si los presupuestos salen adelante, será dándole a Junts un verdadero potosí. ¿Qué puede darle ya a Junts y a Esquerra, que no tengan? El reconocimiento de nación de Cataluña, una suerte de referéndum, el control de las pensiones… Vaya usted a saber.
El problema es que Sánchez es capaz de dárselo con tal de alquilar unas cuantas semanas más en La Moncloa. Cabe recordar que volvió a pedir Junts para estar a buenas con el Gobierno, es la plena independencia fiscal para Cataluña. Ya saben ustedes que eso revienta el modelo de solidaridad entre todos los ciudadanos españoles, entre el resto de territorios y ofreciéndoles una quita de la deuda autonómica puntual a cambio de fijar ese privilegio para Cataluña, per secula seculorum.

