Nadie podrá negarle a Jordi Évole, el ex Follonero, de ser uno de los pocos comunicadores que mantiene en todo momento el buen tondo y las formas.
El mensaje que Ramón Lara y él pretenden transmitir en cada uno de sus programas suele estar claro, desde el principio y tiene que exponerse a través de sus invitados.
Ante los invitados que ratifican el mensaje del programa, Évole adopta un aire de ingenuo que se soprende ante las injusticias… ‘Anda, pero… ¿de verdad ocurre esto?’, mientras que ante el invitado discrepa, Évole tiene que intentar dejarle en evidencia, aunque manteniendo un tono amable, intentando evitar que su estilo de preguntar roce el ‘método’ que Gonzo usa en ‘El Intermedio’ para intentar que sus entrevistados le manden a hacer puñetas.
El mensaje del programa ‘Salvados‘ del programa del 30 de septiembre era arremeter contra el presupuesto militar, inistiendo en cómo se recortaba en Sanidad y Educación y se permitía que hubiera gasto en armamento.
El invitado al que dejar en evidencia era Eduardo Serra, que ha ocupado distintos cargos con UCD, PSOE y PP, sin ser militante de ninguno de estos partidos. En el Gobierno de Felipe González (PSOE) fue secretario de Estado en el ministerio de Defensa dirigido entonces por Narcís Serra y en el Gobierno de José María Aznar (PP) fue ministro de Defensa durante la primera legislatura.
«¿Es usted la Ana Blanco del Gobierno?», bromeó Évole, ante el hecho de que Serra logrará ocupar puestos en distintas administraciones, al igual que la presentadora de TVE se mantiene en el telediario gobierne quién gobierne.
El escenario elegido era, precisamente, una base del Ejército. Y aunque Eduardo Serra ofreció resistencia, al final fue derrotado por Évole.
«SANIDAD Y EDUCACIÓN SON CUATRO VECES POR ENCIMA DE DEFENSA»
Évole comenzó desde el principio a sacar toda su artillería contra Serra, echándole en cara que se recortara en Sanidad y Educación y no en Defensa, a lo que el ex ministro replicó ‘Sanidad y Educación’ tienen el presupuesto cuatro veces superior al de Defensa, en Defensa ya han recortado durante años.
Eduardo Serra intentó explicar que el tener un buen ejército es importante, porque evita que enemigos se lo piensen dos veces antes de atacar a España, a lo que Évole respondió con la ridiculización:
Évole- ‘¿Los tenemos acojonados?’
Serra- Hay que estar preparados para quitarles las ganas.
Como el terreno del enemigo no le acababa de convencer a Évole, volvió a su terreno anterior: Sanidad y Educación.
Évole- Se recorta más un ministerio de Educación, qué quiere que le diga…
Serra acusó entonces de hacer populismo a Évole e insistió que todo lo que fuera sanidad era vital, poniendo como ejemplo una portera que conocía él viviendo en otro país venía a España únicamente para que le atendieran en Sanidad, porque la de España es gratis, ‘estamos pagando educación para ese tipo de casos’. Évole le respondió diciéndole que él que hacía populismo era él
Yo le puedo dar las señas – soltó el ex ministro, chulesco.
Yo le puedo dar las señas del hospital que se ha cerrado. – dijo Évole más chulesco todavía, aunque fuera un argumento que no tenía nada que ver con lo que había dicho el ministro.
El ministro consiguió durante unos segundos que Évole entrara en la discusión, alejando su papel de joven ingenuo:
Évole- Hablamos de cosas fundamentales ¿Es la Defensa fundamental?
Serra- La defensa es a la sociedad lo que la medicina al individuo.
Évole volvió a su papel de ingenuo argumentando que él creía en un mundo donde hubiera buen rollo entre todos.
«Es que usted es joven», comentó Serra adoptando un tono de maestro Yoda, «El camino del infierno está pavimentado con buenas intenciones. El mundo no es de mariquita Pérez».
Un campo de golf, la mejor baza de Évole
La discusión sobre defensa continuó durante cinco minutos en que Évole parecía un fiscal, preguntando sobre todo lo que pudiera comprometer al ministro. Eso sí, un fiscal un tanto desordenado, porque iba cambiando de acusación a otra a un nivel vertiginoso, de los recortes de defensa, al comercio con países poco democráticos, del comercio al hecho de que un ministro pertenezca a la industria armamentística, o de Morenés a las deudas de defensa, todo en la coctelera, se mezcla y sale lo siguiente:
Serra- El euro-fighter, cada avión vale 10.000 millones de las antiguas pesetas, se hace una planificación de los pagos, porque si no se colapsaría todo el ministerio.
Évole- ¿pero de verdad, Señor Serra, que no ha habido ningún gasto superfluo en Defensa?
Eduardo Serra- Seguro que sí, pero casi seguro que no habrá sido en las armas.
Évole- ¿Se siente responsable de la gran deuda que tiene el ministerio de Defensa con la industria armamentística teniendo en cuenta la potenciación que usted hizo del gasto militar siendo ministro?
Serra- Lo que creo es que es muy cómodo decir que ‘esto se debe por el que estaba hace 18 años’… el recurso de culpar al que estaba antes, por el hecho de que lo hagan todos, no deja de ser poco razonable.
Évole- El Gobierno actual lo usa bastante, al hablar siempre ‘de la herencia recibida’. Bueno, en el caso de Defensa no, porque ‘la herencia recibida’ viene del anterior Gobierno del Partido Popular [del suyo]. Igual es que compramos armamento por encima de nuestras posibilidades.
Serra- Entonces lo que usted tiene que hacer es ver cual era el presupuesto que tenía el ministerio de Defensa en ese momento, cuales eran las previsiones…
Évole- Pero eso quien lo ha afirmado, los presupuestos se renuevan cada año.
Serra- Se toman unas decisiones, luego hay unos responsables políticos que cuando les vienen a decir que no han pagado responden ‘lo siento, pero es que tengo que ganar unas elecciones’ y pagando a Defensa no voy a ganar muchos votos, así que no voy a pagar.
Évole- Usted cree que se bajaba el gasto militar para ganar elecciones
Serra- El gasto de Defensa nunca es popular. Sin embargo toleramos otros gastos. (…) Cosas tan populares como Sanidad o Edudación.
Évole- ¿Populares? ¡Sanidad y Educación son cosas vitales!
Serra- ¡No! ¡No! Claro que no. Tener a todos nuestros jóvenes yendo a la universidad puede ser popular, pero no es vital. ¿Para qué se quiere gastar miles de euros al año para formar a un montón de universitarios y mandarles directos al paro? ¡Hemos engañado a esa gente! ¡Les hemos hecho creer que en vez de trabajar debían hacerse todos universitarios pensando que haciéndolo tenían futuro garantizado y los hemos mandado al paro! ¡Eso no era vital! ¡No era vital de ninguna manera! Y como ese le puedo poner otros 200 ejemplos. Pero claro es más fácil decir: ¡Voy a hacer que tenga una educación gratis y se la voy a pagar a todos cogiendo el dinero de los ricos y usted va a ser titular universitario!
Évole- Esa impopularidad de Defensa puede llevar a que los gastos de Defensa se hagan a través de otros ministerios.
Serra- Claro que se ha hecho, gobiernos de derecha y de izquierda.
Évole- ¿Usted tiene buena relación con el actual ministro de Defensa, el Sr. Morenés?
Serra- Sí. Somos amigos.
Évole- Eso de que antes hubiera pertenecido a la industria militar… ¿usted cree que le beneficia? Esto es como si ponen a Florentino Pérez de ministro de Fomento, igual beneficia a las empresas donde ha estado…
Serra- Yo prefiero pensar que quiero tener un ministro de Defensa que sepa algo de Defensa, que un ministro de Defensa que antes haya sido árbitro de fútbol y no tenga ni idea del ministerio de Defensa. Yo prefiero que sea gente que sepan algo de lo que van a hacer.
Évole- A veces da la impresión de que en vez de ministros, sean comerciales.
Serra- Ojalá. Comerciar es un bien fundamental para un país.
Évole- ¿Qué opinión tiene usted de Hugo Chávez?
Serra- No buena. Y ya sé que el ministro de Defensa ha dicho que es un buen amigo de España. Pero que el ministro y yo seamos amigos, no significa que coincidamos en todo.
Évole- Me sorprende porque, de Hugo Chávez los únicos que hablan bien son los ministros de Defensa.
Serra- Yo, cuando era ministro de Defensa, Hugo Chávez no estaba aún.
Évole- Pero ha pasado con José Bono y ahora con Morenés…
Serra- Con Bono le vendimos cosas, creo recordar…
Évole- Y con Morenés también.
Serra- Si lo han hecho, sus razones tendrán
Évole- ¿Usted le vendería armas un país donde no hay libertad de expresión y se puede lapidar a una mujer?
Serra- No, nunca.
Évole- ¿Por qué España le vende armas a Arabia Saudí?
Serra- Que yo recuerde, no se vendieron armas a Arabia Saudí cuando yo era ministro.
Évole- Ahora sí.
Serra- Yo no lo haría. De todas maneras, en el mundo internacional es tan complicado, hay que jugar con muchas variantes. (…) A Kissinger una vez le preguntaron por su ayuda a país. ‘Pero este es un sátrapa’, le dijeron y él respondió: ‘sí, es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta’.
Évole- Es un poco asquerosillo ¿no?
Serra- ¡Absolutamente! ¡Pero el mundo en el que vivimos, es un mundo asquerosillo! ¿O es que usted se cree que esto es el cielo? Yo hace mucho tiempo que aprendí que esto no era el cielo. En este mundo hay que mancharse las manos con barro, para hacer cosas. Hay una solución, decir ‘yo no me mancho las manos’, no hacer nada. Pasará usted por el mundo sin romperlo, ni mancharlo, pero no hará nada. Si usted quiere hacer cosas tendrá que mancharse las manos.
El ex-ministro había aguantado el pulso bastante bien, pero en medio de esa conversación Jordi Évole encontró la que, sin duda, era su mejor baza.
Évole- ¿Aquello que hay es un campo de golf?
Le pregunta de Évole pareció sacudir toda la estructura del argumento de Serra. ¿Qué hacía un campo de golf en una base militar? Además golf, uno de los deportes que peor imagen tiene para la izquierda, al ser considerado como un ‘deporte de ricos’.
Évole- Ese campo, está dentro de la base ¿no? ¿Lo pagamos todo, no?
Serra no tuvo más remedio que reconocer que sí, intentando dejar caer que no era malo que los militares tuvieran una pista de deportes o un campo de golf, pero ‘El Follonero’ le había pillado.
Évole- Seguro que muchos profesores de educación no tienen para jugar al golf…
Serra- Dígale a un profesor si se cambia por un militar o no.
Da igual lo que dijera Serra, o lo base argumental que tuviera que dar sobre lo lógico y necesario que era el presupuesto de Defensa. La televisión es la televisión y el mensaje que iba a quedar es que el Ejército se gastaba dinero en campos de golf.
Aparte del éxito de Évole en su enfrentamiento con Serra, éxito también de Évole en su negocio, nuevo triunfo de audiencia con más de un 13%, laSexta no se quejará de los profesionales de El Terrat.


