La 1, la 2, TV3, Cuatro, Telecinco, laSexta, Antena 3 y, claro, 8Tv, que es la de casa. Esas son todas las televisiones que figuran en la programación del decano de la prensa generalista de España, el diario La Vanguardia de Barcelona. En una zona inferior parace un hueco para la 33 catalana, y también para Canal Plus, Imagenio y las autonómicas, pero nada para Telemadrid, Canal Sur, TVG, ETB y Canal 9. Pero no hay ni rastro de 13TV, el canal de televisión digital terrestre de la Conferencia Episcopal.
Lo original es que, a pesar de que su programación es ignorada, no parece ser que este hecho sea compartido por los críticos de televisión que sí han hablado de 13TV en repetidas ocasiones.
El nacimiento de ‘El Cascabel al Gato’, el programa político de referencia de 13TV como competencia de ‘El Gato al Agua’ fue muy comentado en su momento por los expertos de televisión tanto de La Vanguardia, como del diario El País, Víctor M. Amela y Rosario Gómez. La de El País claificó el tema como ‘Guerra abierta en la TDT Party’ (20.03.2013) acuñando así el mote con el que ‘El Intermedio’ se refería en su día a la guerra entre Intereconomía y la difunta Veo7. Mientras que el de La Vanguardia había hablado de lo mismo con su artículo ‘Riña de gatos’ el 22 de febrero de 2013, hablando que ‘los gatos se sacan las uñas con una simetría perfecta en busca de la misma sardina’. A pesar de que entonces ninguno de los dos periódicos incluía en sus páginas de programación de televisión.
El País también llegó a hablar de 13TV entre líneas al referirse a los ataques que había contra Ada Colau y citaba entre los atacantes a Carlos Cuesta, presentándole como ‘Redactor jefe de El Mundo y director de ‘De hoy a mañana’ de 13TV, en una etiqueta un tanto desfasada, porque ‘De hoy a mañana’ desapareció de la programación de 13TV al mismo tiempo que nacía ‘El Cascabel al Gato’.
Ahora, Víctor-M. Amela, el crítico de televisión de La Vanguardia, ha puesto su atención sobre el presentador de telediarios de 13TV . ‘Al Día’, Alfonso Merlos.
«Llama guarros a los indignados del 15-M, a los sindicalistas les llama chorizos, a los parlamentarios catalanes les llama ‘obesos’. La revelación televisiva del momento se llama Alfonso Merlos (…) Guerrero, faltón e incendiario».
Con semejante comienzo, no queda claro si el objetivo del crítico es elogiar o criticar al presentador de 13TV.
Merlos se planta cada día en su plató escudado tras su vibrante corbata de seda algebraicamente colocada, camisa impoluta, traje hiperplanchado, recién peinada la gomina y esculpida la mandíbula (…) y se lanza en tromba contra los parlamentarios catalanes, los indignados del 15-M, los sindicalistas, los partidos catalanes (…)
Amela parece tener mucho interés en deslindar un supuesto anticatalanismo sobre Merlos, aunque, en general, los peor parados de ‘Al Día’ serían los de la izquierda. Pero lo más interesante del artículo de Amela sobre Merlos es que entraba en el terreno de las comparaciones:
Esta criatura televisiva, hibridación simbiótica que el tiempo, los herzios y los cátodos han fraguado con las mitocondrias de José María García, los cilios de Antonio Herrero (RIP) los flagelos de Jiménez Losantos y alguna vacuola de Alfredo Urdaci, pero sin embozos de c-c-o-o ni tapujos cobardicas: ‘¡Chorizos!’ y se queda más ancho que un ocho.
Merlos ha elevado el subjetivismo al podio de la información (…) deja claro que la información no existe, que todo es interpretación. (…) Alfonso Merlos dice que la función del periodista es la del perro guardián que tiene que ladrar y, a veces, morder. Cuando yo estudiaba periodismo me hablaban de ‘análisis’ y ‘compromiso’ (con la verdad) y hoy se habla del periodismo como canódromo. (…) Fácil y cotizable. (…) Yo me lo paso bombra con Merlos: aquí no hay nada que creerse- ¿Dónde lo hay?
A pesar de la acusación de subjetivismo, el artículo en el diario catalán no deja de ser un éxito para ‘Al Día’, puesto que viene a demostrar la creciente influencia del espacio.
Merlos y La Vanguardia
Se da la circunstancia de que Alfonso Merlos sí que ha aludido en varias ocasiones a La Vanguardia en su programa, sin que el periódico catalán se hiciera eco. Especialmente duro fue durante una intervención en ‘Te Damos la Tarde’, cuando acusó a La Vanguardia de ‘estar robando información’ a los catalanes, por no informar de los escándalos de la familia Pujol. Aún así el nombre ‘Alfonso Merlos’ prácticamente no existía para la hemeroteca de 13TV hasta la decisión de Amela de publicar su artículo centrado en el presentador.





