ENTREVISTA PD / El autor de 'La Tele que Fuimos, del Un, Dos, Tres a la telebasura'

José María Íñigo: «¿Un consejo para alguien que quiera trabajar en televisión? Que en estos momentos es mejor meterse a fontanero o a carpintero»

"Los españoles son malos espectadores, ven en masa los programas que no les gustan para poder criticarlos, son muy cínicos"

Tras más de cincuenta años, la televisión se ha convertido casi en un miembro más de la familia. Hemos crecido, hemos reído y nos hemos emocionado frente a su pantalla. Basta con nombrar a ‘La familia Telerín’, ‘La casa de la pradera’ o el ‘Un, dos, tres’ para que retrocedamos a otras épocas de nuestras vidas.

José María Íñigo nos guía en este paseo nostálgico por la historia de la televisión en nuestro país. Recuerda los mejores programas y nos desvela un sinfín de anécdotas, desde las primeras emisiones en blanco y negro hasta éxitos como Crónicas Marcianas o Gran Hermano.

El libro incluye numerosos testimonios en primera persona, llenos de humor y curiosidades, firmados por Jesús Hermida, Rosa María Mateo, Pepe Navarro, Carlos Sobera, Mariló Montero, Anne Igartiburu, Jordi González y muchos más.

Entrevistado por Periodista Digital por su obra ‘La Tele que fuimos’ (Ediciones B, 2013) cree que su propio libro daría para un programa en la tele.

«Sin duda, sin duda, pero ahora en la televisión, no hay una sola peseta. TVE no tiene un duro y no hay dinero para hacer nada. Pero sería una buena idea».

Sobre la compleja definición de la telebasura, Iñigo tiene clara su visión del tema

«La telebasura es ese tipo de programas que pisan continuamente la raya del buen gusto, que tratan temas soeces, que destrozan a la gente sólo por destrozarla, que emiten juicios sin justificación alguna. Ese es el tipo de programas cuando digo telebasura. Y de esos en alguna cadena hay una buena selección de telebasura. Pero eso no es bueno, ni malo, ni todo lo contrario. Mientras nosotros tengamos en nuestra mano el mando distancia, si lo que ves no te gusta, te cambias y tan amigos.

Lo que pasa es que el espectador español es un mal espectador, es capaz de ver un programa que no le gusta sólo para después poder criticarlo. ¡Si no te gusta no lo veas y ya está!

Llama la atención que todos los programas acusados de telebasura como los de Pepe Navarro, Javier Sardá, Jorge Javier o Tómbola siempre han tenido buenos datos de audiencia, a pesar de que nadie reconozca verlo

Aquí todo el mundo ve los documentales de La 2, pero es pura mentira. Si existen ese tipo de programas, es porque la gente los ve. ¡Somos muy cínicos! La audiencia es por naturaleza hipócrita. Sobre todo en las encuestas. Cada uno tiene derecho a ver lo que le de la gana. Nadie es capaz de decir «sí, a mí me gustan los programas de chismorreos en los que se pone a parir a la gente».Nadie lo confiesa.

También habló del incremento de las tertulias en todo los tipos de programas.

Tiene una razón de ser muy sencilla. Son programas muy baratos. Estamos en una época muy difícil, de crisis. Algunas televisiones no tienen ni dinero. Un programa de tertulias no cuesta nada, sólo lo que se pague a los tertulianos que, dicho sea de paso, en los tiempos que corren, es una auténtica miseria. Algunos no cobran ni en dinero, cobran en vales de El Corte Inglés, así están las cosas. Como no cuestan dinero, pues todo son tertulias. Eso es lo que hay. Algunas cadenas todo son tertulias. Es un tipo de programa super barato que, posiblemente, sea rentable.

Aún así Iñigo no quiere caer en la nostalgia

No soy partidario de echar la mirada atrás. La nostalgia es un error. Pero si es cierto que la TVE cuando sólo existía una tenía más imaginación. Ahora ha cambiado la estética. El ritmo. Pero las ideas y el talento que se ponía entonces, era muy superior. Incluso en las telenovelas y los seriales que estaban firmadas por gente como Buero Vallejo, Alfonso Paso, gente importante. Ahora cualquiera te hace un guión. Aunque la ficción en España es muy buena.

Preguntado por si un joven le pidiera un consejo para hacer televisión, Iñigo lo tenía claro:

Pues mi consejo es que no creo que sea el mejor momento para meterse en televisión en estos momentos. Cuando han arrojado los salarios que teníamos hace 10 años. Ni la televisión, ni la radio, ni los medios de comunicación. No es el momento de los medios de comunicación. Están en una crisis sorprendente, mucho más que cualquier otro sector. Creo que es mejor meterse a fontanero o a carpintero que presentador de televisión o algo por el estilo. A lo mejor esto es cíclico.

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Autor

Juan F. Lamata Molina

Apasionado por la historia en general y la de los partidos políticos y los medios de comunicación en particular.

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