La primera parte evitó sacar la parte de magnate mediático del ex presidente de Banesto

Telecinco beatifica a Mario Conde con una serie repleta de gazapos, errores y ‘olvidos’

El ex banquero criticó por Twitter la forma en la que la película sacó a López de Letona

El especial de Telecinco ‘La Noche de Mario Conde’ del 4 de julio de 2013 consistía en una entrevista al ex presidente de Banesto y la emisión de la primera parte de la miniserie dedicada analizar su caída.

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La duda que quedaría en la mente de alguno de los telespectadores era si Conde estaba en el programa en condición de invitado o en su condición de ‘autor’ del filme, puesto que reivindicaba como suya la versión dada en la película, y no en balde los créditos de la película reconocían estar basados en su libro ‘ Mario Conde: Los días de gloria’‘.

Nadie explicó porque la prolongada espera de más 18 meses desde que se anunció el trailer hasta que se ha emitido, tiempo durante el cual hemos tenido ocasión de ver a Conde intentando una escasamente exitosa operación política en Galicia.

Personajes reales retratados

El visionado de la primera parte de la película ofrecería satisfacción a los espectadores gustosos de conocer ‘datos’ y decepcionarían a los deseosos de ver sexo y cotilleo rosa (las referencias a la vida personal de Conde fueron extremadamente respetuosas tanto a él como a Lourdes).

Al contrario que El Mundo-TV en sus peliculas ‘GAL’ y ‘Lobo’ en los que de manera  cobardona eluden dar ningún nombre para taparse las espaldas presentándose como ‘ficción’, aquí se prestaron a representar con nombres y apellidos a la plana mayor de ‘la Beautiful People’.

Tampoco cometieron el error de películas como ’23-F’ de Chema de la Peña, que (al contrario que la película que hizo RTVE sobre el mismo tema) saca a un popurrí de personajes sin presentárselos a los telespectadores que, inevitablemente, se perderán si no tienen al lado a un friki del tema que les diga: «mira, este es fulanito».

La peli de Mario Conde solucionó ese problema con unos cómodos letreritos que iban presentando a todos los personajes al estilo del filme de ‘Il Divo’, que venía a ser como un ‘atento, espectador, que este personaje es importante, quédese con su cara’.

El miedo de que la película pudiera ser simplista y redujera todo a ‘Aznar y González, son muy malos y conspiraron para hundir a Conde’ había quedado despejado ya con el tráiler. Por la película pronto comenzaron a desfilar los compañeros de presidio de Mario Conde: un discreto Arturo Romaní, un bribón Fernando Garro y un jovencísimo Enrique Lasarte.

Sólo faltó a la cita Rafael Pérez Escolar, dejando la duda de si le veremos en la segunda parte.

Un valiente en guerra contra el Sistema

Mario Conde debió disfrutar al verse representando como un joven heroico que se enfrenta contra ‘El Sistema’, representando por la corte liderada por Carlos Solchaga, interpretado por irreconocible Manolo Solo, al que, con un las bolsas de solchaga sólo delataba la voz.

También formaban aquella corte Mariano Rubio y los ‘Albertos’ (o, como Jesús Cacho lo llamó ‘un intruso en el laberinto de los elegidos). Bien es cierto que habrá quien piense que aquello no era una guerra entre alguien ‘de fuera’ contra ‘los de dentro’, sino una guerra entre dos grupos ‘de dentro’.

Pero a Conde siempre le ha interesado venderse como ‘el de la sociedad civil’ frente al sistema, y la película, aparentemente, no quiso decepcionar a su protagonista.

Algunos banqueros o líderes financieros debieron sorprenderse de verse retratados en el filme, a lo que no estarán acostumbrados, como Sánchez Asiaín o Luis Ángel Rojo.

Pero lo que no tuvo desperdicio fue la forma de presentar a Javier de la Rosa, el polémísimo financiero catalán apareció como una especie de ‘agente secreto’ pasando información a Conde… ¡¡¡En un cuarto de baño!!! Mientras ambos simulaban hacer lo propio del lugar! Verdad o no, nadie negará lo fílmico que supone aquella secuencia.

La Familia Real se hizo presente en una escena con el Rey y otra cenando con su padre, el Conde de Barcelona, interpretado por el gran Manuel de Blas, aunque no nos acaben de explicar cómo se hicieron tan amigos el Conde y Mario Conde.

Errores del filme

En el capítulo de errores, encontramos varios, aparentemente no motivados por un error, sino por licencias tomadas por guionistas para no liar más a los espectadores metiéndoles más nombres de los necesarios. Señalamos algunos:

– En la reunión en la que los accionistas de Banesto aceptan que Mario Conde y Juan Abelló entren en el consejo, está presente en la sala Ignacio Coca, al que se ve hundido y abatido, casi sollozando ante César Mora: «Me llamó Letona al despacho, que si yo mi hijo hemos estafado a Banesto… quiere el dinero ya… he hipotecado todo… no tengo nada… pero según Letona eso no alcanza… » e inmediatamente después vemos al suicidio de Coca. En realidad por una cuestión de fechas, Coca ya no estaba en el mundo de los vivos cuando Abello y Conde desembarcaron en la entidad. No obstante, en el terreno fílmico fue muy inteligente incluir algo tan sonado como el suicidio de Coca.

– López de Letona es sacado como presidente del banco Banesto en 1987. En realidad López de Letona nunca fue presidente de Banesto, era Vicepresidente y Consejero Delegado. Los presidentes fueron Aguirre Gonzalo y Pablo Garnica, pero meterlos era liar la cabeza más a los espectadores y, además, lo importante es que López de Letona estaba considerado ‘el hombre de Rubio y el Banco de España’ en Banesto y en cierto modo fue casi un presidente inminente (de hecho la portada del ABC que sacaron sobre su nombramiento era correcta, el diario publicó lo inminente, que al final nunca se produjo). En la película se mostraba a un Conde especialmente grosero hacia Letona, lo que ha obligado al auténtico a asegurar en twitter que esa escena era ‘exagerada’.

Ausencias

En la película tuvieron que hacer una selección de temas y, parece muy acertado haber centrado esta primera parte en el amor y desamor Juan Abello – Mario Conde , mostrando celos del primero en escenas con miradas y similar. Pero no por ello deja de ser de lamentar que optaran por no tocar determinados temas.

Por ejemplo, el fracaso de la fusión Banco Central – Banco Banesto, que hubiera convertido a Conde en el rey de la banca española, operación torpedeada por ‘Los Albertos’ que querían poner a su ‘ficha’ (Boyer) en ese asiento. En esa ocasión Conde se ‘rindió’ ante el Banco de España y nunca quedó claro el papel de De la Rosa. Además, fue una batalla que incluyó víctimas: Jesús Cacho, entre ellas.

La otra gran ausencia fue la de Adolfo Suarez. La película sacó el ‘loobysmo’ pero lo personificó únicamente en Antonio Navalón y decidió evitar sacar que entre los ‘intermediarios’ de aquellas grandes operaciones financieras de los 90 – con el tema de la fusión hidráulica – junto a Navalón también andaban Matías Cortés o Adolfo Suárez cobrando millonadas a cambio de ‘conseguir’ vistos buenos por aquellos negocios.

Pero si la ausencia de Matías parece justificada en la poca popularidad del personaje, la de Suárez parecería más motivada en no dañar la imagen de uno de los padres de la patria. A pesar de que Conde nunca ha negado haberle entregado 300 millones, en este caso para que el político mantuviera su CDS y, de hecho, el ex presidente tuvo que sentarse a declarar en el juicio del caso Banesto.

La trampa de siempre

Lo que a nadie le sorprendería de los que han seguido la labor de Mario Conde desde que se convirtió en tertuliano fue que la película optara por no tocar ninguno de los temas del ‘caso Banesto’.

El filme entró sin problemas en el ‘caso Argentia Trust’ (que le costó una condena de 6 años al banquero) dejando claro que Conde no se quedó el dinero, sino que se dejó mal-aconsejar por Garro y Belloso para pasarle la pasta a Navalón, pasta de la que Garro se quedaba una parte. En parte es lo que confirmó la comisión rogatoria en 2000.

Pero la película evitó entrar en ninguna de las piezas del ‘caso Banesto’ (que le costó 20 años). Es decir nada de Dorna (salvo su aparición en la portada de algún periódico), nada de Carburos, Cementeras, nada de los 300 millones para el CDS…etc. En resumen, nada que obligara a Mario Conde a tener que dar una explicación nueva a las que ya da habitualmente del ‘caso Argentia’.

Nada de los medios de comunicación, ¿asignatura pendiente para la segunda parte?

Aunque la película de Mario Conde nos permitió ver representados a varios peces gordos de la política y la banca, evitó sacar a los prebostes de los medios de comunicación, sólo el nombre ‘Polanco’ fue citado de refilón. Y en el caso de Mario Conde los medios de comunicación no son una anécdota, son gran parte del motivo de su auge-caída, como otros que pasaron por procesos similares.

Durante su guerra con Rubio y ‘Los Albertos’, mientras que Polanco o Juan Tomás de Salas (con la ayuda de Urbaneja o Badia) se posicionaban contra Conde, otros como Pedrojota, Lago o Cacho se ponían del lago del banquero.

Mario Conde llegó a tener influencia y presencia en medios como ABC, La Vanguardia, el Grupo Zeta (Interviu-Tiempo-El Periódico de Catalunya), El Independiente, Tribuna de Actualidad, Univisión, Época, El Mundo y – por encima de todos ellos – Antena 3 TV. La mejor prueba de su poder en el sector es que en la famosa ‘coronación’ de Conde en la Complutense, no había políticos, pero si estaban todos los prebostes mediáticos, incluidos los hermanos Anson, Antonio Asensio, Jesús Polanco y Pedrojota.

El propio Alfonso de Salas reconocía recientemente el papel de Conde en la creación de El Mundo en 1989. Pese a ello en la primera parte del filme, que acabó en 1991 con la guerra del golfo, optó por no tocar el tema. Nos quedamos con la duda si lo reserva para la segunda parte, algo tendrá que sacar, puesto que no se entiende la caída del banquero sin su inmersión en los medios, en especial por Antena 3. ¿Veremos representados a Ramírez, Polanco o Asensio? ¿Veremos a Julián Sancristobal o a Perote?

Autor

Juan F. Lamata Molina

Apasionado por la historia en general y la de los partidos políticos y los medios de comunicación en particular.

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