La realidad es que él mantuvo contactos para crear un partido y concurrir a las europeas de 1994

La película de Mario Conde se saca de la manga a un banquero sin ambiciones políticas

El exbanquero no estuvo en el debate posterior, aunque sí que lo siguió desde twitter

La película de Mario Conde se saca de la manga a un banquero sin ambiciones políticas

El 11 de julio, hacia las 11 de la noche, los telespectadores de Mediaset España pudieron ver el final de la película ‘Días de Gloria’ dedicada al auge y caída del presidente de Banesto. La segunda parte mostró un perfil aún más ‘mariocondista’ que la primera parte: un héroe enfrentándose contra el Sistema que hasta en el momento de su destitución no pensó en otra cosa que en el bien de sus accionistas y sus ahorros. Aunque los tertulianos presentes en el plató de Telecinco – algunos reconocidos enemigos feroces de MC – reconocían que el ritmo de la segunda parte había sido bueno y que algunas cosas reflejaban la realidad.

¿Censuraron su película?

Mario Conde no ocultó su malestar a que, según él, quitaran una escena de su película, concretamente una llamada del Rey para adelantarle la intervención bancaria. Además, se quejó de que Rosa Villacastín aludiera, en una de las piezas grabadas que acompañaron la tertulia, a su difunta esposa.

Análisis de los personajes

La división de personajes personificados se dividiría en cuatro bloques:

Ex Directivos de Banesto – Arturo Romaní, Fernando Garro y Enrique Lasarte aparecieron como la guardia de corps de Conde. El primero como el hombre de confianza, el segundo como el gran gañán y el tercero como un extra que andaba por ahí. El gran ausente, por tanto, Rafael Pérez Escolar. Así como determinados ‘asesores’ del banquero como el ex jefe de la patronal madrileña.

El Banco de España – Mariano Rubio, que casi era el gran némesis de Conde en la primera película, en esta aparecía como un pobre viejo acabado. Luis Ángel Rojo un acojonado monigote de Miguel Martínez [director general de Inspección del Banco] y Miguel Martínez la personificación del mal. En el campo de la valentía sacaron, aunque fuera unos segundos a Alfredo Sáenz, el todopoderoso del Banco Santander.

Políticos – Volvimos a ver a un majete Felipe González, y vimos a un José María Aznar un tanto amargado. «¡Nadie puede permitirse el lujo de hacer el gilipollas!», le espetó Aznar en tono amenazante a MC. Las secuencias de Carlos Solchaga, encarnado por Manolo Solo, sentado en su despacho rodeado por Rubio, Rojo y Martínez, como si fuera el Doctor Maligno con sus esbirros, tenía un innegable atractivo. Pero, sin duda, el mejor de todos fue Narcís Serra, acompañado por Rosa Conde, que hablaba como uno de los actores de Toni Soler en TV3. Sacaron el informe Crillón de Krol, aunque con tal sutileza que no lo pillaría nadie que supiera del cotarro del espionaje de Serra que, por cierto, nunca fue ministro de Interior, fue de Defensa primero y vicepresidente después.

Los chicos de la prensa – En el artículo de la semana pasada planteábamos la duda de si los responsables del filme se atreverían a sacar a los chicos de los medios de comunicación. En honor a la verdad se atrevieron en parte. Prescindieron de los magnates catalanes Antonio Asensio (Zeta) y de Javier Godó (La Vanguardia), citados, pero no ‘personificados’ pese a que ambos eran probablemente los editores de medios con los que más relación tuvo Conde, pero por el contrario sí salieron los principales prebostes de los medios de Madrid en los noventa: Jesús Polanco, Luis María Anson (que divertidamente apoyaba su cabeza con su mano con dos dedos extendidos siguiendo el modelo de su foto en sus columnas) y Pedro J. Ramírez. La TV-Movie intentó que Anson y Ramírez fueran parecidos físicamente a los reales. En cambio no intentaron – al igual que con Aznar – que los actores interpretaran las características voces de los dos periodistas. En cuando a Polanco, era una ocurrencia muy interesante verle supervisar personalmente como el maquetador ponía el titular de portada el día de la intervención.

Que la película fuera de Telecinco les hubiera permitido hacer sangre contra Antena 3. Pero hay que reconocer que los telecinceros fueron ‘delicados’ y no representaron los célebres consejos de Antena 3, de los que tanto se habló en aquel momento, ni los supuestos espionajes que llevaron a Godó al banquillo de los acusados. Es más, incluso reconocieron que tras la compra del canal por Conde subió la audiencia (algo objetivamente cierto) y sin decir lo que Telecinco denunció entonces: que Banesto había alterado los precios de mercado en televisión a golpe de talonario con sus fichajes millonarios como Emilio Aragón o Arús.

CARENCIAS E INCOHERENCIAS

Para ser una película basada en la versión de Mario Conde, no contrasta con otras versiones dadas por el ex presidente de Banesto. Mostramos algunas carencias e incoherencias:

NADA DEL CASO BANESTO – Nuevamente la película decidió prescindir de hablar de nada que tuviera que ver con el caso Banesto, nada de Doir, ni de Cementeras, ni de los 300 millones a Suárez. La peli acababa con Mario Conde entrando en la trena sin que nos explicaran por qué, salvo que porque el ‘sistema’ era muy malo.

¡QUE NO ME QUIERO DEDICAR A LA POLÍTICA! – La película se emperró en sacar a un Mario Conde que negaba una y otra vez que quisiera meterse en la política hasta el punto de echar de su coche a Anson por sugerírselo. Lo malo de esa obsesión de ser un tío que no quiere meterse en política no contrasta del todo con la biografía de MC, que, recordemos, fue candidato por el CDS en 2000 y por una candidatura gallega el 2011. Pero tampoco hace falta quedarse tan cerca. Si echamos un vistazo a la hemeroteca y encontramos la entrevista de García Abadillo en El Mundo a Mario Conde el 16.06.1997 atención a cómo justificaba Mario Conde la intervención de Banesto:

«Tomé una decisión importante: crear una Lista Civil para las elecciones europeas de junio del 94. (…) Había gente conocida dispuesta a ir en esa Lista Civil. (…) Alejandro Rojas Marcos. Cuando ellos se enteraron de que estaba poniendo en marcha ese proceso, aceleraron la intervención de Banesto» (Mario Conde, El Mundo, 16.06.1997)

Resumiendo, que según Mario Conde nunca quiso dedicarse a la política, pero intervinieron Banesto porque quería dedicarse a la política. ¡Viva la coherencia!

LA PAZ ENTRE MARIO CONDE Y MARIANO RUBIO – La película, en su segunda parte, mostró a un Mariano Rubio hundido y conciliador. Prometiendo en 1992 que no volvería a hacer nada contra Mario Conde y hasta casi le prevenía a MC antes de irse del Banco de España de que tuviera cuidado con ‘los que se quedaban’, como sus verdaderos enemigos, principalmente Miguel Martínez, el gran malo.

Eso no acaba de concordar con la entrevista de Mariano Rubio en TVE el 24.03.1994 con Gabilondo en la que el ex Gobernador seguía zurrando de lo lindo a MC. Pero es que además tampoco concuerda con lo que el propio Mario Conde dijo en otra entrevista en El Mundo tras la intervención.

«De qué intervino Mariano Rubio [en la intervención de Banesto] no me cabe la menor duda. Rubio no ha sido un gobernador normal. La estructura del Banco de España está condicionada por Rubio. Su salida del Banco de España no quiere decir que deje de tener influencia, las personas que siguen en el Banco de España han sido nombradas por él. (..) Ha seguido teniendo despacho y ha seguido siendo asesor del Banco de España. (…) Además, los inspectores que realizaron el acta de Banesto fueron nombrados por Rubio sin el consentimiento del director general de la Inspección [Miguel Martínez]» (Mario Conde, El Mundo, 27.06.1994)

Es decir que en 1995 Mario Conde decía que el gran villano responsable de su caída era Rubio que actuaba a espaldas de Miguel Martínez, y ahora viene a decir en la peliculita que era Miguel Martínez el culpable de todo y Rubio un pobre hombre que se dejaba manejar por él. Claro, claro…

NO QUIERO EL MUNDO – Incomprensiblemente en la película Mario Conde aseguraba en su búsqueda de medios, que El Mundo no le interesaba, y que quería La Vanguardia. Es más, en varios momentos insultaba al periódico de Pedro J. . ¿Pero cómo iba a negar MC a El Mundo, si Banesto era accionista de El Mundo. Eran un 4,6% de acciones las que controlaba indirectamente. Además el préstamo de MC fue clave para la creación de El Mundo en 1989.

Cuando mostraron a MC mediando entre el Rey y Pedro J. en la crisis de 1992 no mencionaron que esto era, precisamente, porque su condición de accionista y porque según Conde – en una versión ratificada por Jesús Cacho, entonces en El Mundo – el banquero impidió que Rizzoli vendiera sus acciones en el banco la crisis de aquel verano.A fin de cuentas… ¿Qué periódico reprodujo a página completa el artículo ‘Sociedad Civil de Conde tras el célebre acto de la Complu: El Mundo (10.06.1993). ¿Dónde el banquero publicó también varias de sus tribunas libres? En El Mundo ¿Dónde publicó sus entrevistas dando su versión nada más salir de Banesto? En El Mundo. ¿Cuál fue el periódico que publicó en 2000 la comisión rogatorio que dejaba bien parado a MC en el tema Argentia Trust. El Mundo. Que ahora MC tenga mucha tirria a El Mundo y viceversa es evidente, pero que la hubiera entonces, no parece tan claro.

NADA DE CONSPIRACIÓN, NI DE CHANTAJE – Como quisieron que la película acabara en 1993, añadiendo únicamente una secuencia de MC entrando en prisión. Nos quedamos sin nada relativo al supuesto Chantaje – que ha sido probablemente el mayor scoop de Ekaizer, aunque estos días lo repica mucho Marhuenda – ni Santaella, ni Liaño, ni Perote, ni reuniones con Felipe en Moncloa. ¿Será que no cupo por cuestión de tiempo?

LOS TERTULIANOS DE ANA ROSA QUINTANA TRAJERON DE VUELTA LA REALIDAD

Después de la película reapareció Ana Rosa Quintana y el programa enseguida volvió a traer unos cuantos puntos de realidad. A pesar de haberlo prometido, MC no quiso estar en el programa. Lo cuál puede ser comprensible, teniendo en cuenta que de haber estado la cosa podría haber parecido un tribunal periodístico juzgando al ex banquero, aunque tampoco es menos cierto que su argumento de que él sólo debatiría con Aznar o Felipe González sonó un tanto soberbio. Ernesto Ekaizer y Montse Suárez recordaron todas las acusaciones penales contra Conde que la película no sacó y los millones que no ha devuelto. Tras la ficción, tocaba recuperar a la cruda realidad.

Una curiosidad, en la tertulia Galiacho, presumió de que Época – revista de la que él formaba parte – fue la publicación que se atrevió a sacar la portada de Marta Gallá, la supuesta ‘amante del Rey’ del 92. Pero omitió decir que el accionista mayoritario de Época por aquella época era – ¡tachán, tachán! – Mario Conde. El mundo es un pañuelo ¿verdad?

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Autor

Juan F. Lamata Molina

Apasionado por la historia en general y la de los partidos políticos y los medios de comunicación en particular.

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