Desaparecen de espacios como 'Espejo Público' o los 'Call-TV'

La voracidad de la SGAE de Reixa obliga a las televisiones a prescindir de músicos en directo

"Nos tratan como si fuéramos todos la cueva de Ali Babá", dicen las televisiones

La voracidad de la SGAE de Reixa obliga a las televisiones a prescindir de músicos en directo
Antón Reixa. EFE

Antón Reixa quiere morir matando. Con las horas contadas como presidente de la SGAE, el polifacético gallego ha enfilado su proa hacia las televisiones privadas a quien pretende cortarle el grifo de los beneficios por derechos que rascaban de los músicos y bandas que tocan en vivo en programas como ‘Espejo Público’, ‘Sálvame’ o los ‘Call-TV’. De producirse esta medida, las televisiones perderían un retorno de entre 6 y 8 millones de euros.

Este negocio de poner a músicos en programas tocando en directo tiene un valor-minuto por el que paga a la SGAE. Las editoriales de televisión, buscando negocio, ya que no son ninguna ONG, habían encontrado una vía de recuperación del dinero que pagan religiosamente a la SGAE y que además da mucho trabajo a muchísimos autores y músicos.

Las televisiones, en su legítimo derecho, potencian más a un artista propio que a otros, eligen más una música de un artista ‘suyo’ porque le puede suponer un mayor retorno.  Entonces crea una editorial con sus músicos, para que revierta una parte de esos pagos. Pero el sistema de control del reparto lo tienen las multinacionales, tomada la SGAE.

«Una editorial de televisión, evidentemente, intenta explotar lo máximo que puede su negocio. Igual que una multinacional que tiene su empresa de discográfica saca sus discos, nosotros tratamos de obtener negocio como cualquier otra editorial. Lo que pasa es que a nosotros siempre se nos ha puesto en entredicho, cuando nos hemos limitado a cumplir con un reglamento de la SGAE. Nosotros jugamos con las normas que nos pone la SGAE», dicen fuentes del sector consultadas por PD.

LA POSTURA DE LA SGAE

Las televisiones pagan un canon anual a la SGAE por la utilización de su catálogo (el 50% de los ingresos totales de la sociedad). Pero desde hace unos años, los canales han creado editoriales musicales para registrar algunas de las composiciones que utilizan y reducir el impacto económico a final de año. Como explica Daniel Verdú en el diario El País, si la música que emiten forma parte de su catálogo, muchas veces compuesto ex profeso para esos programas nocturnos, pueden percibir el 50% de lo que liquida la SGAE a los autores.

El problema está en cómo se reparte el otro 50%. Debería ser para el compositor, pero suele haber un intermediario. Y eso es lo que persigue ahora la entidad. «Toda esa música producida no aporta valor a la industria musical. Se hace ad hoc para esa explotación nocturna y no tiene más difusión. Para nosotros es importante defender los derechos de autores que generan valor a la industria: conciertos, grabaciones… También los que no lo logran y pelean por ello», denunció Reixa en una carta pública titulada ‘Viva la Música’.

La televisión, como lo fue la radio musical y lo es y será Internet, es una magnífica herramienta para la promoción de la música. Eso sí, utilizada con dignidad e inteligencia. Las televisiones, además, pagan un buen dinero a la SGAE por la disponibilidad de nuestro repertorio y esas cantidades se reparten de acuerdo al reglamento vigente y que, por supuesto, podemos soberanamente cambiar. Entiéndase que lo alarmante no es que magníficos creadores de música para el audiovisual consigan grandes ingresos provenientes de este reparto. La televisión es mejor con la mejor música (bandas sonoras, fondos, sintonías y jingles). Esta red de intermediarios acaba taponando la lista del total general de la SGAE; cada uno de ellos registra anualmente, y casi siempre por centenas, obras y coautorías imposibles de todo tipo (sinfónica, variedades, fondos, sintonías, etc.). Así, nos podemos encontrar con prolíficos y titánicos autores que, de ser reales esos registros, merecerían la medalla al mérito autoral; niños y niñas que registran desde arreglos de Chopin hasta el más variado repertorio compositivo; o personas de la tercera edad o sin conocimiento musical alguno que han decidido revelar al mundo, de repente, su escondido talento.

LAS TELEVISIONES: «NOS QUIEREN LLEVAR A LA RUINA»

Las televisiones señalan como culpables de este sablazo de la SGAE a los editores de las multinacionales, que controlan a placer el Consejo de Dirección y «que llevan muchísimos más años de los que el reglamento les permite».

«Sólo se puede estar dos legislaturas seguidas y algunos llevan cuatro. Estos señores son los que en el fondo manejan a Anton Reixa y al que vaya a estar en un futuro, porque lo más seguro es que el próximo día 16 Anton se vaya, para su propio beneficio y a realizar sus propias normas según les convenga», dicen estas fuentes.

¿Quienes son? «En el consejo están Álvaro de Torres, de Warner y Teresa Alfonso, de Teddysounds». Son los que más poder tienen. enemos un problema muy serio con las televisiones, se nos está molestando constantemente y se nos quieren reducir los ingresos. Esta es la finalidad de estos movimientos que está habiendo».

Las televisiones también denuncian que se les quiere estrangular económicamente «con carácter retroactivo» y que deben despedir a decenas de músicos:

«En diciembre de este año tenemos que cobrar lo que hemos emitido durante el primer semestre; cobramos con seis meses de retraso. Se va a aplicar con carácter retroactivo el sistema de reparto que van a aprobar. Se llegó a un acuerdo en mayo para que no se pague estas bandas como se ha estado pagando hasta ahora. Van a tener una ponderación mucho menor, se pasa de 30 puntos a uno. A las televisiones, con esto, ya no les interesa tener a músicos tocando, porque no aporta ingresos, en ninguna franja horaria. Entonces, veremos que todos los puestos de trabajo de estos músicos van a esfumarse. El objetivo es llevarnos a la ruina a las editoras de televisión, quieren que desaparezcamos».

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

Lo más leído