El blog de Santiago González

Iglesias, Rivera, Evole, Arcadi, Isabel, Alfonso Rojo, el espectáculo televisivo y las equiparaciones

Evole se equivocó de escenario -¡una cafetería de barrio!- de planteamiento y de estilo

Iglesias, Rivera, Evole, Arcadi, Isabel, Alfonso Rojo, el espectáculo televisivo y las equiparaciones
Rivera e Iglesias en el Bar Cuco Salvados

Además de amifestar simpatía por Iglesias, Maduro ha apoyado con dinero a su partido, mientras encarcelaba a sus disidentes y empleaba sus escuadrones de la muerte contra los manifestantes

Este domingo, 18 de octubre de 2015, por la noche, el travieso Évole hizo un simulacro.

Probablemente es lo que pretendía, porque si quiso hacer un debate a la presidencia del Gobierno entre los dos líderes emergentes, se equivocó de escenario –¡una cafetería de barrio!– de planteamiento y de estilo.

El resultado práctico de la confrontación hasta el momento en que el aburrimiento y la previsibilidad de todo me recomendó la retirada, fue la confirmación de la tendencia.

Albert Rivera sigue al alza mientras Pablo Iglesias agosta su discurso incapaz de resistir sus insuficiencias y la contradicción implacable de su propia hemeroteca.

Hubo en el debate un toma y daca profundamente turbador. Helo aquí:

«Iglesias: Hay algo que creo que te puede hacer daño y no te lo digo por criticar. Cuando Esperanza Aguirre te dice «me gusta Albert Rivera» o cuando Alfonso Rojo, Arcadi Espada o Isabel San Sebastián dicen «preferimos a Albert Rivera», creo que esto te hace daño».

Albert Rivera:

«Y cuando lo dice Maduro de vosotros también. Pero yo no pienso entrar en este juego, porque la gente está harta del «y tú más»…»

Ese ‘también‘… ¿Cómo es posible que Rivera acepte, qué digo acepte, proponga la equiparación? La misma comparanza jode.

Pudo decirle:

  • «Es normal que me prefieran a mí. Ellos son demócratas y yo también lo soy».
  • «Ellos defienden la Constitución de 1978 que tú quieres arrasar y yo también la defiendo».
  • «Una de esas cuatro personas que tú citas, Arcadi Espada, fue fundador de Ciudadanos, un partido que está abierto a todos los ciudadanos y a sus votos».

El problema de Podemos con Maduro, no es que este tipo haya expresado simpatía por Iglesias.

Además de eso, ha apoyado con dinero a su partido, mientras encarcelaba a sus disidentes y empleaba sus escuadrones de la muerte contra los manifestantes.

Eso sin hablar del apoyo que Podemos ha recibido de una república islamista que produce sus programas de televisión mientras ahorca, lapida o mata por precipitación a homosexuales, adúlteras, blasfemos y otras gentes de mal vivir. Rivera no quiere decir «y tú más», cuando es evidente que no sólo más, sino muchísimo más, tanto que no son magnitudes comparables.

Podemos juega en otra liga. Albert Rivera acepta la comparación: los dos iguales para hoy. Lástima.

VÍA.-

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