Sole y Manoli intentan crear una asociación contra el programa del chef

Las ‘alumnas’ más díscolas de Chicote se compinchan para demandarle por bullyng

Aseguran que hay 22 restaurantes que se unirían, pero no dicen cuáles

Las 'alumnas' más díscolas de Chicote se compinchan para demandarle por bullyng
El chef Chicote. PD

"Era pensar que tenía que ir a trabajar y me ponía malísima, con vómitos y temblores", confiesa Ángela, la camarera

Sole y Manoli, propietarias de dos de los restaurantes que han pasado por Pesadilla en la cocina, son las cabecillas de una alianza que busca ‘socios’ para aliarse y denunciar a Alberto Chicote por el trato que, les dio el programa que presenta el popular chef.

Dicen que son 22 los empresarios que se van a unir a la causa en una especie de asociación de «afectados» por el programa de La Sexta, aunque todavía no han explicado quiénes están con ellas (¡Lo nunca visto!: Chicote presenta, por primera vez, a su mujer en ‘Pesadilla en la cocina’).

Anuncian que este jueves 19 de enero de 2017 se conocerán en Madrid con motivo de Fitur (Chicote tira la toalla y protagoniza el primer abandono en ‘Pesadilla en la cocina’: «No soy capaz de hacer más»).

Sole y Manoli quieren, según explica esta última a La opinión de Zamora, «reunir a todas aquellas personas que hayan pasado por lo mismo queellas:

«Por qué unos negocios funcionaban y otros no, por qué a unos se les montaba un local impresionante y a otros no se nos tocaba la cocina, promesas incumplidas, vejaciones».

«Nunca haremos una denuncia individual, pero tenemos derecho a asociarnos y formularla de forma conjunta».

Casualmente, Sole y Manoli no son dos protagonistas cualquiera de Pesadilla en la cocina, sino que se caracterizaron por ser dos de las empresarias que más difícil se lo pusieron a Chicote con su actitud.

Manoli es esposa de José Manuel Gil, dueño del mesón Irlanda de Ferrol, que acusó al programa de poner la grasa que Chicote se encontró cuando llegó. «Al final, en el programa solo se puede lucir Chicote», protesta. 

Sole no se queda atrás. Es la dueña del Café Zamora, el primer restaurante que Chicote dejó sin reabrir porque tiró la toalla dada la incorregible actitud de la empresaria.

De hecho, Sole fue duramente criticada por sus propios empleados, que se sinceraron con Chicote sobre la actitud de su jefa con ellos. 

«Era pensar que tenía que ir a trabajar y me ponía malísima, con vómitos y temblores«, confiesa Ángela, la camarera.

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