GIRAUTA Y LINDO ACABARON A PALOS POR UN ARTÍCULO DE LA ESCRITORA EN 'EL PAÍS' CRITICANDO AL DE CIUDADANOS

El escritor Antonio Muñoz Molina ajusta cuentas con Juan Carlos Girauta exponiendo el currículum de su mujer Elvira Lindo

"Ahora un diputado nacional, enfadado por algo que escribiste sobre él, te sugiere que aproveches que tienes a mano un académico..."

El escritor Antonio Muñoz Molina ajusta cuentas con Juan Carlos Girauta exponiendo el currículum de su mujer Elvira Lindo
Antonio Muñoz Molina, Juan Carlos Girauta y Élvira Lindo.

Lindo: Los políticos se han aficionado a anunciar rupturas, simpatías o acuerdos en un tuit. Mala política y mala literatura. Nos mereceríamos algo más.

Antonio Muñoz Molina se ha sumado a la discusión y ha completado el ‘trío’ de la polémica en el que ya estaban su mujer, la también escritora Elvira Lindo, y el diputado de Ciudadanos Juan Carlos Girauta.

Muñoz Molina ha roto su silencio para ajustar cuentas con Girauta después de su polémico tuit, que algunos tildaron de machista después de encajar mal un artículo de Lindo en El País donde le ponía de vuelta y media–Juan Carlos Girauta y Élvira Lindo entran en combustión y se lían a gorrazos–.

La respuesta de Girauta a las críticas de la autora de ‘Manolito Gafotas’ fue preguntarle a Lindo que ya que ella que tenía un académico a mano -en referencia a Muñoz Molina- acudiese a él para preguntarle por la polisemia.

Muñoz Molina ha escrito un texto titulado ‘No se termina nunca‘ donde pone énfasis en la trayectoria de su mujer. Y de paso pone al representante del partido de Albert Rivera de vuelta y media:

[…] Empezaste a trabajar cuando a penas habías salido de la adolescencia. Te abriste paso en emisoras de radio donde prevalecían los hombres, siempre mayores que tú, siempre más enfáticos, seguros de sí mismos. Dirigiste con éxito programas muy comprometidos al mismo tiempo que criabas un hijo. Te echaron de la radio y te pusiste a escribir guiones para la televisión. […]

Carga contra Girauta así:

Toda la vida así: haciendo lo que te gusta hacer y lo que sabes hacer; negándote a aceptar una posición subordinada, a dejarte encasillar en un género, en cualquier estereotipo, a practicar el respeto y al mismo tiempo a exigirlo, a ser clara sin aspaviento, rotunda sin sectarismo ni crispación. Toda la vida, año tras año, tantas películas, libros, artículos, entrevistas, ensayos, lecturas.

Pero nada es suficiente. Ahora te encuentras con que un diputado nacional, el portavoz de un partido, enfadado por algo que escribiste sobre él, te sugiera que aproveches que tienes a mano a un académico para preguntarle el significado de la palabra polisemia.

Girauta carga fuera de cámara contra una reportera de laSexta

La mecha que prendió el conflicto fue un artículo de Elvira Lindo que entró de lleno en la polémica de la gestación subrogada con un artículo en El País donde criticaba ‘la política de tuits’ de los tiempos actuales, tan de moda entre la nueva e incluso la vieja política:

Los políticos se han aficionado a anunciar rupturas, simpatías o acuerdos en un tuit. Mala política y mala literatura. Nos mereceríamos algo más.

Por la mañana, Albert Rivera aparecía entrevistado por Pepa Bueno exponiendo en tono voluntariamente razonable el proyecto de ley de maternidad subrogada, y horas más tarde, su compañero de partido, Juan Carlos Girauta, se arrancaba con el siguiente tuit: «O sea que tu cuerpo es tuyo para abortar pero no para gestar desinteresadamente el hijo de otros. Ya».

Di que sí, a la pata la llana. ¿Qué debemos pensar ante semejante grosería, que en realidad Girauta se expresa a la manera en que su jefe no se atreve? Dada la que se montó, ingenua de mí pensé que Girauta se iba a disculpar, animado tal vez por su jefe, pero no, se envalentonó más, y a respuesta de una mujer que le precisaba, «en cualquier caso su cuerpo no puede ni abortar ni gestar», el airado diputado concluyó: «No señora, el mío legisla».

¡Oh, legisla! Se traslucen muchas cosas de estas breves pero significativas declaraciones del político tuitero, tantas como para pensar que alguien que habla con esa falta de respeto y contención de la intimidad de las mujeres no es la persona más adecuada para defender una ley que, sobre todo, por encima de todo afecta a esa mitad de la población a la que se dirige con tan incontenible superioridad moral. 

Autor

Roberto Marbán Bermejo

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y actualmente cursa el grado de Ciencias Políticas por la UNED, fichó en 2010 por Periodista Digital.

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