Periodismo
María Teresa Campos, la noche del miércoles en Telecinco.

Quien fuera reina de Mediaset, María Teresa Campos, regresaba este miércoles 12 de septiembre a las pantallas de Telecinco. Lo hacía en una entrega especial de Las Campos subtitulada ‘cambio radical' para dar cuenta de los retoques estéticos de sus hijas, Terelu y sobre todo de Carmen Borrego.

El regreso de la matriarca del clan no pasaba desapercibida para las redes sociales que inmediatamente se llenaron de comentarios negativos en cuanto al aspecto de salud de María Teresa. En general, los usuarios de Twitter hacían alusión al físico desmejorado de la estrella televisiva ahora casi retirada.

Pero más allá de su presencia, otras cosas preocuparon y mucho en el entorno de la familia Campos. Teresa volvía a ponerse delante de las cámaras. Entraba en el plató de la mano de Carlota Corredera y en el momento de tomar asiento trató de hacerlo en el sillón y espacio reservados para la presentadora. Fue Carlota quien tuvo que corregirla en pleno directo y ubicarla en el lugar de los invitados.

Se encendía entonces una primera "luz de alarma" sobre lo mal que lleva Teresa Campos su papel secundario a punto de confirmarse su retiro definitivo del mundo de la televisión. Pero lo verdaderamente preocupante para las Campos, según indican a Periodista Digital fuentes próximas a la cadena, ocurría tras los focos y cámaras e incluso alguna vez frente a los espectadores:

En las pausas publicitarias Terelu Campos trataba de ayudar a su madre cada vez que se levantaba del asiento y caminaba por el plató y los pasillos. La hija trataba de agarrar el brazo de Teresa Campos para evitar un tropiezo y guiarle correctamente y María Teresa Campos reaccionaba de muy malos modos, rechazando el brazo, la mano y la ayuda de Terelu y dedicándole una mirada inquisidora muy poco amistosa y maternal. Algo que no dejaba indiferentes a los testigos que inmediatamente comentaron el hecho ciertamente alarmados.

"Teresa Campos está muy mal anímicamente y eso provoca que esté continuamente malhumorada", explica a PD un testigo del comportamiento de la pasada noche. Comentario que, indican las mismas fuentes, se repite este jueves en las dependencias de la cadena de Fuencarral. La reentrada de las Campos no ha podido ser más polémica y desafortunada.