Periodismo
La abogada Cristina Almeida. TV

Dicen los clásicos que el espejo no sirve para percibir cómo vas cambiando. Que hay que ir al almbum, mirar las fotos y comparar (Cristina Almeida celebra en La Sexta que su "culete" esté a salvo de acosadores y le dan en el pandero).

Y si lo hiciera Cristina Almeida le daba un soponcio, porque entre la infatigable abogada comunista de las postrimerías del franquismo y el adefesio que se pasea ahora por platós de televisión, hay un abismo (Losantos adelanta la identidad del 'verdugo' que se llevará por delante a Pedro Sánchez).

Y eso que la veterana jugaba en terreno propio y contó con la complicidad, la aquiescencia y el silencio cómplice de los 'rojetes' despistados de LaSexta Noche (El actual 'número 2' del Ministerio de Defensa dio dinero "en bolsas de El Corte Inglés" al comisario Villarejo por espiar a Aznar ).

Cristina Almeida volvió a la franquicia progre de Atresmedia para soltar sus habituales raciones de moralina barata, aunque en esta ocasión con tal peste a contradicción que la cosa cantaba incluso para los espectadores pagados que la escuchaban 'in situ' (El Gobierno Sánchez manda la Policía a la sede de Moncloa.com para 'acojonar' a los periodistas ).

Empezó con un mensaje que es un claro ataque a la libertad de prensa y a la labor que algunos periodistas están haciendo, poniendo en evidencia las pifias, tropelías y antecendentes del Gobierno Sánchez:

"Es terrible que estemos pendientes de ver a quién hundimos; está en riesgo nuestra democracia".

Soltó la veterana su habitual alegato feminista, esta vez referido al aborto y al derecho individual de las mujeres a decidir lo que estimen oportuno, a la vez que le restaba importancia a todas las barbaridades machistas u homófobas que se le escuchan a la ministra de Justicia, Dolores Delgado, en las ya célebres grabaciones del ahora apestado comisario Villarejo.

"La ministra Dolores Delgado no tiene que dimitir. Me parece increíble que en este país estemos pendientes de ver a quién hundimos en vez de cómo salir adelante".

Como suena. Así salió Almeida en defensa de la titular de Justicia, de la ministra de Pedro Sánchez que llamó "maricón" al entonces juez Fernando Grande-Marlaska; aplaudió como estupenda la idea de montar una red de prostitutas, cuando se lo comento Villarejo y le dijo que estaba plannificada para extorsionar a cargos públicos y apostó por tribunales masculinos en lugar de formados por mujeres (La 'feminista' ministra Dolores Delgado, en la picota: "Marlaska es maricón").

Lo más parecido a una crítica que salió de la boca de la abogada fue una tibia respuesta a las palabras de Delgado sobre el hoy ministro del Interior:

"No estoy de acuerdo con que Dolores Delgado hable así de las mujeres o de Grande-Marlaska, pero eso tampoco es un delito".

Almeida calificó de "organización mafiosa" al PP para, a renglón seguido, pedir "empatía" entre los rivales políticos (Carlos Herrera sin piedad contra Delgado: "Si lo de maricón lo hubiera dicho Cospedal, las feminoides le montan una intifada en Chueca").

Acusó la abogada al partido de Pablo Casado y al de Albert Rivera de decir las mismas cosas "de gente antigua" y remató, paradójicamente, haciendo un canto a la concordia incompatible con sus diatribas previas:

"Creo que se ha perdido la capacidad de empatía y de diálogo democrático. Parece que ahora el enemigo no hace nada bien y hay que ir a por él".

Almeida, amiga íntima y vecina de Manuela Carmena, reveló que la actual alcaldesa no quiere presentarse a las Elecciones Municipales, pero que se siente con la obligación de hacerlo.

Un cuadro la chica.