Periodismo

Beatriz Escudero es una de las protagonistas del momento en la política española por haber silenciado la insolencia del showman independentista Gabriel Rufián en la Comisión del Congreso este 9 de octubre de 2018 llamándole "imbécil" con todas las letras. Salvaje bronca en el Congreso: Beatriz Escudero (PP) se larga de la comisión después de que Rufián le guiñe un ojo.

Todo vino derivado de un insulto del político separatista de ERC a la diputada del PP, a la que llamó "palmera" y siguió guiñándole un ojo de forma soberbia y machista ante la reacción ofendida de Escudero. La 'feminista' Ana Terradillos (SER) defiende el guiño machista de Rufián: "La diputada del PP se ha puesto estupenda".

Pero si todo este circo sorprende, más sorprende aún la entrevista que Susanna Griso le hizo apenas unas horas después en 'Espejo Público' de Antena3, ya en este 10 de octubre, a la insultada política del PP, cuestionando en varias ocasiones si aquello había sido para tanto:

Susanna Griso: Lo que pasa señora Escudero es que usted ya ha tenido sus más y sus menos con el presidente de la Comisión, Pedro Quevedo. Vamos a recordar otras broncas del pasado... Claro, en fin, yo no sé, ¿cuál es la crítica que le hace usted al señor Quevedo?

Beatriz Escudero: Yo le tengo un gran cariño y un gran respeto, pero él sabe que no ha mantenido el orden en la Comisión y ha dejado que estas actitudes chulescas del señor Rufián para salir en los medios se continúen haciendo. El mismo Quevedo ha dicho que es el presidente de una Comisión que es un circo.

Susanna Griso: Deduzco de sus palabras que considera que el señor Quevedo no es un árbitro neutral.

Beatriz Escudero: No, no lo es.

Susanna Griso: Pero usted también tuvo un reproche para las mujeres que asistían a la comisión, que no se sintió respaldada por ellas. Si Rufián hubiera utilizado otra palabra distinta posiblemente se hubiese considerado un ataque machista, pero lo de "palmero" tal vez no era tan ofensivo. No sé cómo lo ve usted.

Beatriz Escudero: No solo era la palabra, que considero un insulto, pero lo que provoca mi indignación porque me sentí humillada es la actitud chulesca de guiñarme un ojo en plan machito perdonavidas.

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