"Esto no acabará bien"

El descenso a los infiernos de Simón Pérez y Silvia Charro, expertos en la ‘hipoteca a tipo fijo’

Se autohumillan en vídeos a cambio de donaciones de 20 euros mientras su aspecto físico se deteriora por momentos

El descenso a los infiernos de Simón Pérez y Silvia Charro, expertos en la 'hipoteca a tipo fijo'

También han emitido cosas como estas que les han costado que Youtube les prohíba subir más directos

El 12 de diciembre de 2018 fue el primer día del resto de las vidas de Simón Pérez y Silvia Charro.

Aquella mañana, a primera hora, Periodista Digital emitió un vídeo de ocho minutos en el que se veía a la pareja comentar los tipos de interés en un estado de consciencia delirante.

Pérez, con la lengua trabada y aspecto de no haber dormido en varios meses, recomendaba a los espectadores una y otra vez contratar una hipoteca a tipo fijo.

«¡Es dinero regalado!», repetía, machacón.

A su lado Charro, experta en el mercado inmobiliario, esperaba a que le diesen paso haciendo unos gestos a cámara difíciles de encontrar fuera de un ‘after‘.

Ese vídeo logró 4 millones de reproducciones fue ‘trending topic’ varios días en Twitter y acabó en las televisiones de todo el país.

No era su primer vídeo. De hecho, Pérez, licenciado en ADE y profesor en la Escuela Internacional de Administración y Finanzas (EIAF), llevaba un tiempo colaborando con Periodista Digital y televisiones como 13tv.

Sus intervenciones públicas, en ocasiones polémicas hasta la ofensa, habían degradado su imagen como economista dentro del sector, pero pocos esperaban que el nuevo ‘lobo de Wall Street’, como a Simón le gusta considerarse, acabara protagonizando los ‘memes‘ de todo el país, según recoge Alfredo Pascual en El Confidencial.

En aquel momento Silvia llevaba medio año trabajando en Engels & Völkers, con seguridad la inmobiliaria más pija de Madrid. Cuando Simón, su marido, le llamó para ir a grabar, estaba en la comida de Navidad de la empresa.

Charro sostiene que pidió permiso a su jefe para representar a Engels en el vídeo y que se lo concedió gustoso. Al día siguiente, cuando se despertó, tenía 27 llamadas perdidas del responsable:

«Me dijo que qué era aquello, que se nos iba la olla, que qué vergüenza», dice en uno de sus vídeos. Fue inmediatamente despedida.

En algunos programas sus intervenciones se cortaron abruptamente por temor al tono que estaba alcanzando el debate; en otros, como El Hormiguero, se les grabó pero nunca se emitieron las imágenes en abierto.

Para ‘cubrirse el culo‘, muy al estilo de la casa, dicen desde la productora de Pablo Motos:

«Era un programa especial de parejas, ellos solo tenían que aportar 40 segundos de respuestas, pero revisando el material vimos que se contradecían mucho, no teníamos la certeza de emitir algo que fuera cierto. Decidimos cortarlos porque eran muchas complicaciones para un fragmento de programa que pretendía ser simpático».

En aquel momento Lidia, que seguía intentando encontrarles un hueco en la parrilla, entendió que su futuro no estaba en la televisión:

«Empezaron a irse a fiestas, en Madrid o en otras ciudades, en las que solo les pagaban las copas… y lo que pidieran, vamos, pero ni siquiera cobraban por ello. Ellos me decían que era para darse a conocer, que se lo pasaban muy bien haciendo el cafre en las discotecas, pero la realidad es que aquello no era compatible en horarios con una vida normal».

Pero no es necesario pagar a quien emite cinco horas de su vida al día en directo en YouTube.

La pareja creó su propio canal con el objetivo de entrar en el programa ‘Supervivientes‘, de Telecinco, y lo mantuvo tras ser rechazada su candidatura. Ya se había corrido la voz entre las televisiones de que Simón y Silvia eran demasiado »firkies» incluso para ser un ‘frikie‘ televisivo, de modo que el matrimonio optó, otra vez, por redoblar la apuesta.

«Les he seguido todo este tiempo de cerca. Al principio, cuando salían en televisión, nos moríamos de la risa en los grupos de WhatsApp», relata el economista Alberto a ‘El Confidencial, «pero cuando se hicieron ‘youtubers’ la cosa empezó a ser mucho más triste… seguíamos compartiendo los vídeos, hasta que un día alguien escribió ‘esto no acabará bien’ y todos nos caímos del guindo. No hemos vuelto a pasarnos sus vídeos».

El ‘descenso a los infiernos’ no ha concluido, pero lo están ejecutando a toda velocidad.

En este tiempo, se han tatuado (o han simulado) el logo de Forocoches, la bandera de Tabarnia, o el logo del Banco Central Europeo. Además de subir vídeos de relax como este con una analogía de los peajes.

También se han dedicado a subir directos a Youtube compulsivamente, algunos de ellos de más de cinco horas. En uno de estos, ya eliminados de la plataforma, Simón Pérez se rapó la cabeza mientras contaba cómo comprar Bitcoins con transferencia directa.

Y sí, también han emitido cosas que les han costado que Youtube les prohíba subir más directos. Para remediarlo y seguir «a tipo fijo», se han abierto un nuevo canal de Youtube, que han estrenado con vídeos que no podemos insertar porque han cerrado esa opción ¯_(ツ)_/¯.

Simón Pérez y Silvia Charro: ¿Por qué las hipotecas fijas son tan convenientes?

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