Periodismo
Belén Esteban llora en Sálvame.

No es ningún secreto que la ‘princesa del pueblo' de Mediaset, Belén Esteban, ya no es lo que era. La audiencia se ha empezado a cansar de la ex de Jesulín de Ubrique y sus andanzas, comentarios, filias o fobias carecen de interés. En los pasillos de Telecinco es algo que se comenta a las espaldas de la Esteban (Belén Esteban saca las uñas contra Rafa Mora por defender a Ylenia Padilla).

Mientras tanto, la audiencia se resiente y es lo que ocupa al ‘capo' Paolo Vasile que mira con preocupación cómo la cuota de pantalla desciende cada vez que se le da protagonismo a Belén Esteban (Belén Esteban, Eugenia Martínez de Irujo y Mila Ximénez hacen buenas migas en Chicote).

Y como Vasile no se casa con nadie ya está buscado un recambio para la polémica colaboradora de Sálvame y amiga personal de Jorge Javier Vázquez (Belén Esteban 'destroza' a Chayo Mohedano: "Se cree la Beyoncé de Torrejón").

Y la sustituta perfecta para ello, al menos en cariño e interés suscitada en la audiencia tras la última edición de Gran Hermano VIP, es Miriam Saavedra. La peruana ha sido incluso coronada en directo en Sálvame como la ‘reina inca' y además de gozar del beneplácito de la audiencia tiene el valor añadido del morbo que provoca sus tensas relaciones con el presentador Carlos Lozano y su expareja Mónica Hoyos. Un culebrón que puede dar muchas tardes de gloria al audímetro de Telecinco. Donde esté una reina que se quite una princesa...

Así, según ha podido saber Periodista Digital de fuentes próximas a la cadena de Fuencarral, los planes inmediatos de Telecinco pasarían por "apartar" a Belén Esteban de la pantalla, atendiendo a criterios de audiencia y justificando también esta decisión mirando el nuevo horizonte personal que le espera a la de San Blas: su próxima boda, que es la tercera, el mes de mayo con su actual pareja Miguel.

De esta forma, Telecinco apartaría de los focos una larga temporada a Belén Esteban y podría reaparecer, en Sálvame o en un Sábado Deluxe por todo lo alto, semanas antes de su boda intentando así recuperar el interés perdido por parte de la audiencia. Esa reaparición podría incluso retrasarse hasta después del enlace y la luna de miel, que a buen seguro traerá polémica añadida por "culpa" de las exclusivas y las más que probables disputas con los paparazzi.

El "morbo" de esta situación podría salvar a una Belén Esteban que está en la cuerda floja justo ahora que toca una renovación de contrato que podría no producirse o reducirse de manera significativa tanto en presencia en pantalla como en monto económico. La ‘princesa' vive sus horas más bajas en la televisión.