Periodismo

Máximo Pradera es un fan de la provocación. Y ante el debate que planteaba 'Tout es Mou', la tertulia de Helena García Melero sobre si lo de Venezuela era un golpe de Estado o no, Máximo Pradera se inclinaba por la opción de tacharlo como tal.El comentarista de TV3 considera inviable que el presidente de la Asamblea Nacional pueda liderar un proceso democrático

Eso sí, sin el entusiasmo que los propagandistas del chavismo oficiales tipo Juan Carlos Monedero o Albert Garzón. Pradera evitó mojarse diciendo nada que pudiera sonar a defender a Maduro y alegó motivos geoestratégicos para asegurar por qué veía inviable el triunfo de Guaidó, aunque quizá la frase con la que remató su argumentario fue un tanto bestia:

García Melero - ¿Cómo lo ves?

Pradera - Hoy ha publicado Juan Carlos Escudier, columnista político brillante, un artículo diciendo que era un golpe de Estado al revés. En vez de tomar el poder y luego buscar el reconocimiento, ha buscado el reconocimiento primero, que no ha obtenido tanto como quisiera y ahora busca si los militares le apoyan. No he visto muy comentando que Rusia y China apoyan a Maduro y las razones por las que le apoyan es porque tanto Rusia como China han prestado cientos de millones a Venezuela, tienen mucho invertido. No son San Marino ni Luxemburgo, son Rusia y China. Antes aparecerá muerto en algún aseo público de Caracas Guaidó que tome el poder así como así. Hay grandes potencias en juego que quieren llevarse el cobro de la deuda.

García Melero - Hay quien dice que esto es una guerra fría entre Rusia y China.

Pradera - Ya lo está siendo.

Pues nada Guaidó hará mucho bien en cuidarse y no sólo de los represores chavistas sino, de acuerdo al diagnóstico praderiano, de agentes rusos y chinos.

Ahora ¿No es un poco contradictorio que después de que los progres quisieran vender que Donald Trump era poco menos que un títere de Rusia, ahora nadie diga nada ante la evidencia de que esa teoría ha caído por su propio peso?

Al margen queda la consideración de Máximo Pradera de que Pablo Iglesias e Íñigo Errejón son los dos políticos más inteligentes del momento "los dos intelectuales con más coco", dice. Él sabrá.