Periodismo
Un momento del programa.

El publicista catalán, Risto Mejide, mantiene su programa en Cuatro, Todo es mentira, pese a acumular fracaso tras fracaso y bajar (aún más si cabe) la desastrosa media de la cadena, la segunda cadena de Mediaset o la tele de chufla de Paolo Vasile (Alarma en Mediaset: Risto Mejide, arruinado, ahora se pelea con Carme Chaparro).

Y de risa es lo que en ocasiones ocurre en este programa si no fuese porque tratar de engañar a los telespectadores es un asunto muy serio y grave (La cruenta guerra entre Risto Mejide y Monedero alcanza un nuevo nivel: "¡No mezcles a mí familia en esto!").

El nombre de Todo es mentira, le viene que ni pintado a un programa y a un presentador que han tratado de imponer la confrontación y el insulto como base de un éxito que se ha quedado en fracaso (Risto y Monedero, 'a mamporros' en Cuatro: "¡A mí no se me llama mentiroso!").

Resulta que a Risto Mejide se le ocurría celebrar un debate, invitando a Manuela Carmena y a Iñigo Errejón, aprovechando la prohibición de la Junta Electoral a que participasen en ellos al tratarse de una formación nueva (Más Madrid) y no tener representación institucional (Laura Escanes, la modelo y mujer de Risto Mejide, lanza un zasca monumental a sus propias seguidoras).

El resto de partidos, lógicamente conociendo al personaje, decidieron no participar.

El mismo programa de las mentiras decía: "Ante la negativa del resto de partidos políticos a debatir libremente y sin condiciones en El Debate de Todo es mentira, lo que podría ser un debate electoral se ha convertido en el primer ‘entrebate' de la historia de la televisión. Un ‘entrebate' al que sí han asistido, sin miedo a hablar con los ciudadanos y a enfrentarse a las tareas del cargo, los líderes de Más MadridCarmena y Errejón".

Pero el presunto debate venía marcado por la mentira. Ocurría este 7 de mayo, en su empeño pelota de ensalzar a Errejón, Risto Mejide esperaba en la entrada de Mediaset al candidato de Más Madrid a presidir la Comunidad y transmitía a los televidentes su curiosidad sobre cómo llegaría hasta allí el candidato.

Segundos después se veía a lo lejos a Errejón y Mejide se felicitaba, lo alababa ante los espectadores y se sorprendía con especial énfasis porque el político llegaba andando. La sorpresa de Risto se mezclaba con una nada disimulada admiración hacia el ex de Podemos. Tal era el grado de peloteo (y engaño) que el propio Errejón corregía a Mejide: "no, me han dejado aquí al lado...".

Y es que un pequeño detalle revelaba el intento de engaño a los espectadores: Iñigo Errejón tenía perfectamente colocado el micrófono corbatero inalámbrico del programa. Es decir, llevaba mucho tiempo ya en los estudios de Mediaset.

Todo se trataba de un burdo intento de favorecer políticamente al candidato de Más Madrid, en un engaño, otro más, del efectivamente sí Risto, Todo es mentira, al menos en tu programa.