El genio d ela televisión tenía 83 años

Muere Chicho Ibáñez Serrador, el creador del ‘Un, dos, tres’ e ‘Historias para no dormir’

Muere Chicho Ibáñez Serrador, el creador del 'Un, dos, tres' e 'Historias para no dormir'

Narciso «Chicho» Ibáñez Serrador ha fallecido en Madrid a los 83 años, según ha confirmado TVE. El creador televisivo y cineasta había sido ingresado de urgencia este viernes. La capilla ardienter se instalará en el tanatorio de la M-30 de Madrid, según ha informado la Academia de Cine.

En enero de este mismo año, Chicho recibió el Goya de Honor aunque no pudo asistir a la gala de Sevilla, y hace apenas unos días, el 4 de junio, la Filmoteca de Barcelona le rendía homenaje en un acto al que tampoco pudo acudir por su delicado estado de salud; y durante el que se proyectó la película ¿Quién puede matar a un niño?

Nacido en Montevideo (Uruguay), en 1935, Chicho era hijo del actor y director teatral Narciso Ibáñez Menta y de la actriz Pepita Serrador. Siendo muy joven se inició en el mundo del espectáculo en los años cincuenta, trabajando en España como actor en la compañía de teatro de su madre. Después volvió a Argentina donde inició una fructífera colaboración con su padre, Narciso Ibáñez Menta, en teatro radio y televisión. Y regresó a España en 1963 para incorporarse a Televisión Española, a la que estuvo ligado durante casi toda su trayectoria profesional.

Director, realizador, director teatral, productor, guionista, actor… Chicho nunca tuvo miedo a probar cosas nuevas, por lo que fue pionero en muchísimas cosas. Por ejemplo, los cineastas actuales le consideran el maestro del cine fantástico español gracias a dos títulos míticos: La residencia (1969) y Quién puede matar a un niño (1976). Aunque él siempre se negó a ese título de maestro, como declaró a RTVE.es en la fiesta de los Goya, el pasado enero.

También modernizó la televisión gracias a series y programas míticos como Historias para no dormir, Historia de la frivolidad o el concurso más famoso de la historia de España: Un, dos, tres… responda otra vez. E incluso dirigió el primer programa de sexología de la televisión: Hablemos de sexo (1990).

Aplicó fórmulas novedosas traídas el campo cinematográfico, sugerentes narrativas apoyadas en novedosos encuadres, ángulos de cámara o iluminaciones, con el fin de capturar el interés del espectador. Su éxito resultaría rotundo; con el Un, dos, tres alcanzó 19 millones de espectadores y cuotas de pantalla superiores al 60%.

Y buena parte de sus obras fueron galardonadas en festivales como el de Montecarlo o Montreux. El propio Chicho ha obtenido una cincuentena de premios, entre los que destacan el Premio Nacional de Televisión y el Goya de Honor.

A pesar de haber dedicado la mayor parte de su vida profesional a la televisión, ha hecho dos incursiones en el cine: La residencia (1969) y ¿Quién puede matar a un niño? (1976), que responden a su gusto por el género fantástico y el terror. Gusto que desarrolló ampliamente en sus míticas Historias para no dormir.

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