LAS COSAS DE LOS PROGRES ESPAÑOLES

Pablo Iglesias prepara un ‘Aló, vicepresidente’ al estilo del bodrio de su financiador Hugo Chávez

Pablo Iglesias prepara un 'Aló, vicepresidente' al estilo del bodrio de su financiador Hugo Chávez
Lenin, Stalin y el aprendiz Pablo Iglesias. PD

En eso de la ‘propaganda’, como ocurre con el chavista Maduro y pasaba con el nazi Goebbels​​ o su todavía admirado Stalin, el bueno de Pablo Iglesias ni disimula.

Seguro que ahora dirán los de Podemos que no lo dijo, pero basta un somero repaso en la hemeroteca para encontrar algunas muestras sonrojantes de su desaforado interés por controlar los medios de comunicación.

El mismo Iglesias lo reconocía sin tapujos en una conferencia en 2013:

«Si el Gobierno depende de ti, tú tienes que exigir un mínimo de horas (de televisión)».

«Eso vale más, con todos los respetos, que la consejería de Turismo, para ti la consejería de Turismo. A mi dame los telediarios».

«Dame uno de los dos telediarios al día y tú te dedicas de gestionar los campos de golf en Andalucía que dan puestos de trabajo».

Pues ya tiene, gracias a las debilidades parlamentarias y morales del PSOE control directo, aunque parcial sobre RTVE, pero es evidente que eso no le llega al líder de Podemos.

El secretario general de Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, sorteará la Ley de Incompatibilidades para compaginar su cargo en el Ejecutivo con su programa de entrevistas en televisión, según revela Fernán González este 18 de enero de 2020 en Okdiario.

Aunque el artículo 98 de la Constitución establece en su tercer punto que «los miembros del Gobierno no podrán ejercer otras funciones representativas que las propias del mandato parlamentario, ni cualquier otra función pública que no derive de su cargo, ni actividad profesional o mercantil alguna», Iglesias tiene la intención de «buscar ratos para entrevistar a personas interesantes, aunque no sea con La Tuerka y Público TV,  sino «con la ayuda del equipo de Podemos» a modo de material promocional de su partido.

«Si no no sería yo», ha asegurado en Twitter.

Aunque ya ha prometido el cargo de vicepresidente, Iglesias publicará tres últimos programas, todos muy al estilo de lo que puso de moda su financiador Hugo Chavez e intenta semanalmente su amigo, el chavista Maduro.

Los viernes del mes de enero difundirá entrevistas con el ex presidente Zapatero, el tertuliano Antonio Maestre y el empresario Jaume Roures.

Con independencia de que el cargo de vicepresidente resulte o no compatible con el de entrevistador a tiempo parcial, parece obvio que Iglesias busca contrarrestar el cerco al que le ha sometido dentro del Gobierno Pedro Sánchez con su presencia en los platós de televisión. Está claro que Iglesias no aceptará ser comparsa en el Ejecutivo y desplegará una estrategia mediática orientada a mantener su propio foco de atención, al margen de su cargo institucional.

Los temores de Pedro Sánchez de que hubiera dos Gobiernos en uno no eran infundados, de modo que, más allá del idilio de estos días, Podemos no se va a dejar fagocitar fácilmente. Más bien todo lo contrario.

Que un vicepresidente del Gobierno de España compagine sus labores ejecutivas con la de entrevistador -o lo que quiera que fuera Pablo Iglesias en sus programas de televisión- no tiene precedentes ni parangón en cualquier nación de nuestro entorno, pero teniendo en cuenta que el secretario general de Podemos sigue venerando la figura de Hugo Chávez no resulta tan extraño.

Así que entre Consejo de Ministros y Consejo de Ministros -o Consejo de Ministras y Consejos de Ministras-, Pablo Iglesias seguirá la estela del difunto dictador venezolano.

‘Aló, vicepresidente’.

 

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