YA SON MUCHOS LOS COLABORADORES DEL PROGRAMA A LOS QUE LES ACECHA UN OSCURÍSIMO PASADO

Informe PD: El fichaje de Cristina Cifuentes por ‘Todo es mentira’ completa el ‘dream team’ de los presuntos ‘gánsters’ de Risto Mejide

Periodista Digital repasa las polémicas y los escándalos de las caras más habituales del programa de la sobremesa de Cuatro

Informe PD: El fichaje de Cristina Cifuentes por 'Todo es mentira' completa el 'dream team' de los presuntos 'gánsters' de Risto Mejide

Cristina Cifuentes completa una nómina de auténtico lujo de colaboradores de ‘Todo es mentira’ a los que no prestarías ni cinco euros. La llegada de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid al chabacano programa de Risto Mejide y Marta Flich corona un enjambre de tertulianos de lo más sospechoso.

A continuación, en este ‘Informe PD’, ya que en las sobremesas de Cuatro son mucho de este tipo de informes que luego no aclaran nada, repasamos el más turbio pasado de algunas de las caras más habituales de ‘TEM’.

Si usted tiene algún familiar o amigo cuyo hijo o hija va a matricularse en la carrera de Periodismo, le puede aconsejar que se ahorre el gasto de tiempo y esfuerzo. Para qué va a perder cinco años entre apuntes, clases y frustraciones si luego hay empresas como Mediaset que le van a dar un programa a un tipo cuyo mérito es humillar como jurado a los concursantes de un programa que en teoría buscaba talentos musicales y lo va a rodear de personas que presuntamente se han saltado la ley a la torera, unos ‘gánsters’ dicho con todo el cariño del mundo.

  1. Cristina Cifuentes: la entonces presidenta de la CAM tuvo que abandonar su cargo de la manera más bochornosa que se recuerde en un dirigente político. Asediada por el caso Master‘, lo que le acabó de tumbar definitivamente fue la publicación de un vídeo que ofreció en exclusiva ‘OK Diario’ robando unas cremas de un supermercado. Las imágenes eran del pasado y ella todavía no era la presidenta de Madrid pero en contra de lo que ha dicho luego, ya tenía responsabilidades políticas pues era diputada en la Asamblea. En el propio programa de Risto Mejide se encargaron de sacar a la luz todos los turbios asuntos que ensombrecen su gestión política. Sin embargo, Mediaset le echó el lazo cuando ella, tras un tiempo apartada del foco mediático tras su traumática salida de la presidencia, y la colocó en los diferentes programas informativos del grupo. Entre ellos, ‘Todo es mentira’.
  2. Beatriz Talegón: Aunque salió por la puerta de atrás y echando pestes del programa, Talegón fue durante mucho tiempo una de las musas de Mejide y compañía. «Está por ver la campaña que ahora quieren montar, con Risto a la cabeza, para manchar mi imagen. Algo que con «bromas» ya habían venido realizando. Intuyo que era lo que pretendía hacer desde hace tiempo. Una decepción comprobar que no te puedes fiar de casi nadie«, escribía la exsocialista que ahora cobra del independentismo en su Twitter. El desencuentro viene por la presunta vinculación de Talegón en el escándalo de las filtraciones sobre el caso de los CDR detenidos. La exsocialista fue protagonista durante el 6 de noviembre de 2019 del sumario de la causa que investigaba a los independentistas catalanes violentos detenidos. Su nombre aparecía en una supuesta transcripción de una conversación personal de uno de los detenidos con su novia. El programa hizo lo posible por dar carpetazo a este asunto y acabó con Talegón cogiendo la puerta cuando escuchó a Miguel Lago decir «que se le estaba poniendo cara de quemar contenedores».
  3. Toni Soler (coproductor y dueño de ‘Minoría absoluta’): Los productores y empresarios audiovisuales catalanes siempre han tenido alguna extraña fascinación por el independentismo más reaccionario. Los casos más famosos son el de Josep María Mainat, dueño de Gestmusic, miembro de La Trinca y con un largo historial de injurias a España y sus instituciones y el de Jaume Roures, dueño de Mediapro y conocido por su controvertida ideología trostkista radical que recomienda para el mundo en el que vive mientras en sus compañías aplica el capitalismo más salvaje. Pero no es el único. A su sombra han crecido otros con ganas de emularles. Toni Soler es el propietario de ‘Minoría Absoluta’, la empresa que coproduce junto a ‘La fábrica de la tele’ el espacio que aquí nos ocupa, ‘Todo es mentira’. A Soler le investigó Hacienda, según OKDiario, para intentar comprobar que una parte del dinero público de la Generalitat fue desviado para financiar el golpe separatista del 1 de octubre. Soler se hizo rico durante años gracias a los contratos con la televisión pública catalana, donde según diversas fuentes, alcanzó un monto de 64 millones de euros gracias a los negocios con la TV3 (televisión pública catalana) durante la última década.
  4. Antonio Castelo: En cuanto se conoció la creación de ‘TEM’ y su nómina de colaboradores, un sector de las redes sociales estallaron de ira al conocerse que entre ellos figuraba Antonio Castelo, al que tacharon en repetidas ocasiones de «acosador sexual». La tensión había ido tan en aumento que más de 7.000 personas habían firmado ya en la plataforma Change.org pidiendo que el cómico fuera apartado de ‘Yu, no te pierdas nada’, que se emitía en Los40 y que tenía como timones a otro polémico personaje, Dani Mateo, que acabó con sus huesos en un juzgado por sonarse los mocos con la bandera de España. Una usuaria de redes sociales inició la batalla contra Castelo al compartir varios de sus mensajes que presuntamente le habría enviado el humorista: «Alguien te tiene que enseñar a follar». Otra usuaria le acusó de haber tenido relaciones sexuales con ella sin preservativo y aunque ella le pidió que parara, no lo hizo. Castelo siempre dijo que esto era falso y que no las conocía de nada. Ahora bien, si bien otros hombres contra los que solo pesaban acusaciones sin pruebas fueron apartados de la vida pública y mediática sin necesidad de juicio, a él le ofrecieron sentarse junto a Risto Mejide.
  5. Cristina Fallarás: la feminista radical tuvo un pasado en el que se hizo ‘un Cifuentes’. La periodista, que cerró la lista de Ada Colau en las elecciones municipales de Barcelona, presumió en un acto de robar un tubo de pasta de dientes de un supermercado. Cuando lo desveló, aseguró que aquel acto «no lo vivió como algo culposo» porque «ni sentí remordimientos ni me sentí robando ni siquiera me sentí miserable». Todo esto lo contó en relación a los casos en los que una madre no pueda alimentar a su hijo. «El siguiente paso es robar y robar con cierta soltura. Yo meses después fui a pagar la pasta pero no me pareció nada para sentirse miserable ni culpable».
Autor

Roberto Marbán Bermejo

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y actualmente cursa el grado de Ciencias Políticas por la UNED, fichó en 2010 por Periodista Digital.

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