Tras más de dos meses de participación en ‘Supervivientes 2020’, ha sido bautizado en su propia cadena como ‘el Pequeño Nicolás de la pequeña pantalla’; y es que José Antonio Avilés ha hecho méritos de sobra para arrojarse a la espalda a decenas de detractores que le acusan de presuntos engaños y estafas que podrían suponerle severos problemas con la justicia a su regreso a España.
Durante la emisión de ‘Ya es mediodía’ del martes 12 de mayo de 2020, los colaboradores del ‘Fresh’ han recordado otra de sus peripecias que, en este caso, data de 2018 y coincide con los días previos al enlace de José Ortega Cano (al que se refirió como «sibilino») y su excompañera de reality Ana María Aldón.
El colaborador de ‘Viva la vida’ participó en el programa de Sonsoles Ónega hace casi dos años bajo la tarea de destapar «el secreto mejor guardado» de la boda del año (ese fue su ofrecimiento), y lo único que fue capaz «de acertar» fue que la novia iría vestida «de blanco roto» (las informaciones que dio sobre el emplazamiento de la celebración distaron mucho de la realidad).
«Entonces nos la coló, pero tengo muchos más capítulos que contar sobre él. Aquí (en ‘Ya es mediodía’) se le dio la oportunidad, pero nunca más«, ha apuntado con evidente indignación Miguel Ángel Nicolás, responsable de la sección de actualidad televisiva y del corazón del formato.
Su compañera Isabel Rábago, que siempre ha abogado y defendido la presunción de inocencia, ha reconocido «no creerle en nada», puesto que «es muy fantasioso, pesado e insistente», y ha asegurado que «le vamos a sacar absolutamente todo esta semana» en el espacio de Emma García, donde «se va a explayar».
Tanto a Miguel Ángel como a Rábago les parece que Avilés «se está metiendo en muchos charcos», que son «complicados de digerir», independientemente de «si son delitos o no lo son» y, aunque en su día «se quiso sentar en ‘Ya es mediodía'», finalmente no se lo permitieron.

