Hay un viejo refrán español, según el cual, a cada cerdo le llega su San Martín.
Y la defenestración de José Pablo López como director general de Telemadrid es una prueba fehaciente de que el tiempo pone a cada quien en su lugar.
Marisa de la Cruz, que tuvo que pasar un verdadero calvario desde que López accediera a ese cargo, se cobra, cuatro años después, facturas pendientes.
La periodista fue despedida de Telemadrid merced a un expediente plagado de auténticos bulos.
Tan burdas fueron las mentiras que hasta la Justicia consideró improcedente su despido. Pero aún así ha tenido que ver como le han puesto todo tipo de trabas para poder ser readmitida.
Y ahora, al hilo de los cambios en Telemadrid, Marisa de la Cruz rememora la película de los hechos y de la pesadilla que tuvo que vivir:
En julio de hace 4 años el https://t.co/suTLdWVezw @telemadrid @josepablo_ls, su jefe de informativos @jonariz, con la complicidad de todos los cargos nombrados por él, fabricaron un expediente lleno de mentiras para purgarme. Lo redactó y firmo A.Jiménez, el de Recursos Humanos
— Marisa de la Cruz (@MarisadlCruz) July 8, 2021
La Justicia sentenció que no había motivos para el despido. Improcedente, pero se negaron a mi readmisión.
— Marisa de la Cruz (@MarisadlCruz) July 8, 2021
4 años después de mi despido, en julio, los purgadores se van a ir a su casa , cesados, en julio.
— Marisa de la Cruz (@MarisadlCruz) July 8, 2021
FIN DE LA HISTORIA.
— Marisa de la Cruz (@MarisadlCruz) July 8, 2021
UN CAMBIO EN TELEMADRID ANUNCIADO POR AYUSO
Uno de los primeros anuncios que hizo la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, después de ser reelegida fue la Proposición de Ley para modificar la regulación de Telemadrid y cambiar al director del ente público cada cuatro años.
Una norma que se abordó en el primer Pleno ordinario de la legislatura, celebrado el 8 de julio de 2021.
De esta forma, el actual jefe de Telemadrid, José Pablo López, sería reemplazado por un administrador provisional elegido por el Ejecutivo.
La propia Ayuso aseguraba que Telemadrid no podía dejarse al libre albedrío:
Un servicio público, sin público, no es un servicio público sino un negocio de cuatro. Y por eso es mi misión como gestora garantizar el futuro y la audiencia y por eso reformamos una ley en el Legislativo. La democracia nos ha traído las reformas legislativas, y los partidos políticos tenemos todo el derecho a presentar reformas. Yo me ocupo de un ente público que cuesta casi dos ‘zendales’ por legislatura, y por tanto estoy obligada a asegurar su viabilidad y me ocupo de cumplir, entre otras cosas, el contrato-programa, cuando la dirección de la propia cadena no ha elaborado un plazo establecido y si no es por el trabajo de mi Gobierno, los empleados se quedan sin cobrar sus nóminas. Hemos adelantado diez millones en febrero.

