No deja títere con cabeza.
Ana Rosa Quintana no defrauda en su editorial de este martes, 13 de diciembre. La presentadora ha dado un monumental repaso tanto al presidente Pedro Sánchez como a su socio principal, Unidas Podemos, por el último dislate del Gobierno socialcomunista: rebajar las penas a la corrupción por malversación.
La presentadora de El programa de Ana Rosa destaca sin cortarse un poco, la “hipocresía” y el lamentable papel de los podemitas, que llegaron a la política en medio del llamado movimiento de los indignados conocido también como el 15-M, en el que clamaban contra la corrupción de la clase política.
«Podemos en un ejercicio de hipocresía sublime sublime, asegura que no apoya la rebaja en las penas por malversación porque es un pacto del PSOE con Esquerra pero tampoco se opone. Podemos se pone de perfil en la rebaja de penas a los corruptos, un partido que nació al calor del 15-M y cuyo lema era ‘No hay pan para tanto chorizo’. Mira para otro lado, sentado en la misma mesa, contemplando las migajas. Podemos ha pasado de la ley del ‘Sí es sí’ a la ley de ‘Corrupción no pero sí’. Mientras comparten mesa PSOe, Esquerra Republicana y Podemos».
Ana Rosa también advierte que «el puñado de votos que necesita Pedro Sánchez para su próxima investidura, decidirá el futuro de todo un país», en referencia a los desmanes que ha realizado el socialista desde que llegó a La Moncloa. Y es que ha demostrado que no le importa sacrificar lo que sea para permanecer en el poder.
?? Tremendo repaso de Ana Rosa a Podemos y Sánchez. Maravilloso. pic.twitter.com/UQhZ0LH4Vm
— Pedro Pineda Celis (@pedropcelis) December 13, 2022
La presentadora de El programa de Ana Rosa también alerta sobre el hecho de que con estas dos ‘victorias’, las rebajas en las penas a los delitos de sedición y malversación, los independentistas no se esconden y ahora apuntan al referéndum abiertamente.
De hecho, en una rueda de prensa pusieron sobre la mesa las condiciones: que debe haber una participación del 50 por ciento de los catalanes y que se aprobaría con el 55 por ciento del sí a la separación. Es decir, que de producirse bajo estos términos, proclamarían su independencia solo con el apoyo del 27 por ciento de los catalanes.
«8 de cada 10 españoles serán más pobres a causa de la inflación y mientras desinflaman Cataluña, se inflama la pobreza y la mentira. Sánchez negó que fuera a pactar con Podemos porque no podía dormir y lo hizo. Negó como San Pedro hasta en tres ocasiones que fuera a pactar con Bildu y lo hizo. Negó que fuera a crear una mesa secreta de diálogos con Esquerra Republicana de Cataluña y lo hizo. Negó los indultos, y lo hizo. Negó la derogación de la sedición y lo hizo. Negó hasta hace una semana la rebaja de la malversación y lo hizo. Si ahora Sánchez niega que vaya a celebrarse un referéndum de independencia en Cataluña, ¿saben lo que toca, no? Referéndum de independencia».

