Se puede decir más alto, pero no más claro.
Miguel Lago, en ‘El Hormiguero‘ (Antena 3) explicó con un ejemplo inmejorable cómo Pedro Sánchez se había bajado de tal manera los pantalones ante los independentistas para que estos no le montasen líos y así poder vender ante el conjunto de los españoles que ahora en Cataluña todo era tranquilidad y armonía.
El monologuista, muy crítico con el presidente del Gobierno socialcomunista, fue tajante a la hora de decir que, evidentemente, malcriando y consintiendo todo a esos exacerbados golpistas, se conseguía mantener calmada a la turba. Pero en cuanto Sánchez deje de mimarlos o sea otro quien tenga que ponerlos a raya, a buen seguro que el cuento cambiará:
Lo de Pedro Sánchez con los independentistas es como cuando un padre deja a sus hijos con los abuelos. Pasan con ellos el fin de semana y los vas a buscar a su casa el lunes y de repente te dice el abuelo: ¡Oye, esto que me estabas dibujando de que son unos trastos, de que no hay quien los aguante, de que son maleducados… perdóname, pero aquí no han hecho ni una declaración de independencia, ni han quemado un contenedor. Han estado cojunudos.

Lago, siguiendo con el ejemplo en el programa de Pablo Motos, detalló que quienes montan algaradas pueden ser los tipos más tranquilos del mundo siempre y cuando se les den todos los caprichos que exijan:
¿Cuál es el secreto? Que el abuelo les ha dado chuches, les ha dejado jugar a la play, les ha llevado al cine, les ha llevado al parque, les ha dado aritos, les ha dejado dormir tarde y a partir del lunes te los llevas y edúcalos tú.