De poco o nada le sirvió la chulería.
La socialista Zaida Cantera pasó las de Caín al coincidir en el plató con la periodista que sacó a la luz las pruebas del intento de pucherazo de Pedro Sánchez en el infausto Comité Federal del PSOE del 1 de octubre de 2016.
En un tenso cara a cara en ‘Código 10‘ (Cuatro), Ketty Garat no dejó pasar ni una y sopapeó verbalmente a la exdiputada del PSOE después de que esta negara o minimizara las trampas que se intentaron perpetrar por parte del sanchismo durante esa cita de enjundia en Ferraz.
Garat, que es una de las periodistas que más ha investigado los entresijos del sanchismo y que ha destapado detalles clave de aquellas imágenes recientemente publicadas por ‘The Objective‘, no ocultó su indignación ante la actitud de Cantera, a quien tachó implícitamente de prepotente por defender la versión oficial del partido pese a las evidencias visuales que muestran un clima de presiones, gritos y un proceso de votación más que cuestionable.
La excomandante del Ejército, que en su día fue fichada por el propio Sánchez como símbolo de renovación y que posteriormente rompió la disciplina de voto negándose a abstenerse ante Mariano Rajoy, intentó justificar la votación secreta alegando presiones a algunos compañeros… pero sin llegar a reconocer las irregularidades que muchos interpretan como un claro pucherazo para doblegar la voluntad interna del partido y permitir que Sánchez retomara el control.

De hecho, la situación en el plató de Mediaset ya se puso tensa prácticamente desde el inicio cuando la periodista confirmó que el estado de nervios en La Moncloa, desde la publicación de los famosos vídeos, ha ido en franco aumento:
Pedro Sánchez lleva buscando desde el principio saber quién ha filtrado esas imágenes, como hace cada vez que se publica una filtración interna. Evidentemente nosotros somos responsables de esas imágenes. Diez años guardadas en un cajón. Decía Soraya Rodríguez que eran el santo grial y después de diez años las hemos publicado nosotros. Claro que somos responsables, en contra de lo que decía Zaida, de esas imágenes. Por cierto, Zaida no estaba allí. Yo sí estaba allí, embarazada…
Zaida saltó como una posesa:
Yo no he dicho nada sobre las imágenes porque no te voy a permitir ni una sola mentira sobre mí. No te voy a permitir nada sobre mentiras sobre mí, como publicaste mentiras. ¿Qué he dicho yo de las imágenes?

Minutos después, ya en la mesa, Ketty Garat fue a saco a por la política socialista:
A mí me sorprende que aquí habla más quien no estaba allí. Es que Zaida, tú no estabas allí. Es que allí estaba dentro de la reunión Soraya Rodríguez. Soraya Rodríguez estaba dentro y yo estaba afuera. 14 horas embarazada en la puerta de Ferraz, siguiendo lo que nos decían unos y otros. Y lo que nos decían unos y otros es que hubo un intento de pucharazo. Un intento de pucharazo que consistía básicamente en colocar una urna sin censo, sin interventores y sin un papelito en el cual tachan tu nombre una vez que te llaman para comprobar que una persona no votara cinco veces.
La periodista volvió a recordar los hechos acaecidos ese 1 de octubre de 2016:
La mitad más uno de la Ejecutiva dimitió, se vulneraron los estatutos permitiendo que la Ejecutiva votara, que no podía haber votado. Tercero, no convocando a la Comisión de Ética y Garantías, que no se convocó porque no se quiso por parte de Ferraz. Y cuarto, con una votación que tenía que haber sido por llamamiento y a mano alzada, que finalmente fue después de tumbar a Pedro Sánchez durante nueve horas de forcejeo. Yo no voy a polemizar con una persona que no sabe de lo que está hablando.
