No fue la primera.
Pero tampoco será la última ocasión en la que Antonio Naranjo ponga las cosas claras,
El periodista y tertuliano de ‘En Boca de Todos‘ (Cuatro), volvió a exhibir su estilo directo y sin filtros en la emisión del martes 2 de junio de 2026.
Durante un intenso debate sobre las tramas de corrupción que afectan al PSOE, especialmente las vinculadas al caso Koldo, Ábalos y el entorno de Ferraz, Naranjo cargó con dureza contra lo que considera una protección incondicional a Pedro Sánchez por parte de la izquierda mediática.
«Le limpian el culito a Sánchez», exclamó gráficamente el comunicador, resumiendo la actitud que, a su juicio, mantienen numerosos tertulianos y medios afines al Gobierno ante los escándalos.
Naranjo fue más allá y estableció un claro contraste con otros casos:
Mientras la derecha mediática no escondió el caso Kitchen, la izquierda mediática se dedica a limpiarle el culito a Pedro Sánchez.
El comentario generó tensión inmediata en el plató, con reacciones de sorpresa, protestas y algún cruce de voces entre los tertulianos.
➡️Antonio Naranjo @AntonioRNaranjo «Yo no recuerdo a nadie defendiendo la Kitchen. La derecha mediática publicó los papeles de Bárcenas y el ‘Luis, sé fuerte’; la izquierda mediática lo que hace es limpiarle el culito a Pedro Sánchez, haga lo que haga» #EnBocaDeTodos pic.twitter.com/MDduYSEFfB
— Jali #STOPokupas (@jaliroller) June 3, 2026
Doble rasero mediático
Naranjo defendió que, durante el ‘caso Kitchen‘, la supuesta operación parapolicial contra Luis Bárcenas, el extesorero del Partido Popular), la prensa y tertulianos de derecha no ocultaron las informaciones ni defendieron lo indefendible:
Yo no recuerdo a nadie defendiendo la Kitchen. La derecha mediática publicó los papeles de Bárcenas y el ‘Luis, sé fuerte’.
En cambio, según su visión, ante las investigaciones que salpican ahora al PSOE y al círculo de Sánchez, una parte importante de la izquierda mediática opta por la minimización, el silencio o la justificación sistemática.
El periodista denunció las tragaderas de ciertos sectores informativos, capaces de tragar y blanquear cualquier controversia mientras el presidente siga en La Moncloa. Este blindaje contrastaría, a su parecer, con el escrutinio implacable que recibieron gobiernos anteriores del PP por casos de corrupción.

